Los nuevos alcoholímetros de la DGT detectan si eres positivo sin soplarLos nuevos alcoholímetros de la DGT detectan si eres positivo sin soplar

Tráfico ha implantado una nueva herramienta que permite detectar el nivel de alcohol en sangre sin necesidad de que el conductor sople por una boquilla.

La lucha de la Dirección General de Tráfico (DGT) contra el consumo de alcohol al volante sigue su curso. Hace poco se conocía la noticia de que Tráfico se encuentra ultimando la que será una de las tasas más exigentes de Europa, que establecerá un límite máximo de 0,2 gramos de alcohol por litro en sangre para todos los conductores en nuestro país. Pues bien, con el objetivo seguir reforzando la seguridad vial y detectar a más infractores, la DGT ha implantado una nueva herramienta que ayudará a agilizar los controles de alcoholemia: los etilómetros de aproximación.

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Estos nuevos alcoholímetros funcionan analizando las partículas de alcohol en el aire exhalado por el conductor, sin necesidad de contacto directo. Funciona de tal manera que, al acercar el dispositivo a la boca del conductor, se puede detectar de inmediato el nivel de alcohol en sangre sin que este tenga que soplar por una boquilla. De este modo, los agentes de tráfico obtendrán un resultado aproximado en pocos segundos.

La precisión no es tan alta como la de un alcoholímetro convencional, por lo que si el resultado es positivo, los agentes deberán confirmarlo mediante un etilómetro normal o, en el caso de que se requiera una verificación más exacta, mediante análisis de sangre.

Ventajas de los nuevos alcoholímetros

En 2015 se realizaron más de 76.000 controles de drogas y casi seis millones de alcoholemia.

La adopción de esta nueva herramienta permite realizar pruebas de forma mucho más rápida y eficiente, reduciendo el tiempo de control, ya que los conductores no tienen que poner la boquilla y soplar, si no que deben limitarse a hablar con el agente. Esto permite que se pueda realizar un mayor número de pruebas en menos tiempo, incrementando así la capacidad de detección de conductores bajo los efectos del alcohol.

Además, el uso del etilómetro de aproximación facilita la identificación de infractores en controles aleatorios o en situaciones en las que el conductor se niegue a realizar la prueba convencional por motivos de salud. Asimismo, facilita a los agentes una respuesta más rápida en situaciones de emergencia como accidentes, donde es fundamental evaluar el estado de los involucrados.

Cabe recordar que conducir bajo los efectos del alcohol pone en riesgo la vida del propio conductor y la de los demás usuarios de la vía, pudiendo suponer sanciones de hasta 1.000 euros y la pérdida de 4 a 6 puntos en el carnet de conducir y, en los casos más graves, consecuencias penales.

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