
La marca alemana ha decidido adelantarse a los acontecimientos y, en 2016, hara públicos los datos de consumo y emisiones en condiciones más cercanas a la realidad de los conductores.
La tormenta desatada tras el escándalo Volkswagen está afectando, en cierta medida, a todos los fabricantes. De hecho, la Unión Europea ha acelerado sus planes para poner en marcha un test de consumo más cercano a la realidad que los que se hacen hoy en día.
En sintonía con los tiempos, Opel se ha comprometido a publicar las cifras de consumo de combustible registradas bajo la nueva normativa WLTP (Worldwide harmonized Light vehicles Test Procedures – Procedimientos de pruebas de vehículos ligeros armonizados a nivel mundial). A partir del segundo trimestre de 2016, determinados modelos de Opel, empezando por el nuevo Astra, pasarán bajo la lupa de esta nueva y más exigente prueba de consumo y emisiones.
Además, la marca alemana ha confirmado que sus ingenieros ya están trabajando en una mejora del nivel de emisiones de los motores diésel a través del denominado sistema de Reducción Selectiva de Catalización (SRC) que, según Opel, se adelanta a la legislación RDE (Real Driving Emissions – Emisiones en condiciones reales de circulación), que entrará en vigor en 2017.
“Los hecho ocurridos y las discusiones llevadas a cabo en las últimas semanas han demostrado que hay una gran preocupación en la industria del automóvil y ha llegado el momento de que actuemos según hemos aprendido”, ha dicho el presidente y consejero delegado del Grupo Opel, Dr. Karl-Thomas Neumann. “Para mí, es evidente que las discusiones sobre los motores diésel nos han llevado a un punto de inflexión. El mundo ya no es cómo era antes. No podemos ignorarlo y está en las manos de los que formamos parte de la industria de automoción cambiar la percepción de esta nueva realidad”.


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