El Papa Francisco ha recibido su primer Papamóvil totalmente eléctrico, un Mercedes-Benz Clase G especialmente modificado para cumplir con las necesidades del pontífice y reflejar su compromiso con la sostenibilidad y el cuidado del medio ambiente. Este vehículo marca un hito en la historia de los Papamóviles, combinando tradición y modernidad en un diseño único.
Basado en el Mercedes-Benz Clase G, este Papamóvil ha sido adaptado para proporcionar al Papa Francisco una plataforma elevada que le permite saludar a los fieles con facilidad. El vehículo está equipado con un asiento giratorio especialmente diseñado, permitiendo al pontífice interactuar con la multitud desde diferentes ángulos. Además, cuenta con cuatro motores eléctricos individuales que facilitan desplazamientos a baja velocidad, esenciales durante las audiencias y eventos públicos.

El techo se ha eliminado en el pilar B y en caso de lluvia o mal tiempo, un techo rígido independiente ofrece protección a los ocupantes. La puerta trasera izquierda ha sido desmontada y reconstruida por los especialistas a partir de una sola pieza y soldada a la carrocería. Al igual que los anteriores Papamóviles, el exterior del vehículo está pintado en el clásico color blanco perla.
La elección de un vehículo eléctrico se alinea con la visión del Papa Francisco de promover la sostenibilidad y reducir la dependencia de combustibles fósiles. Este paso refleja su compromiso con la protección del medio ambiente y la adopción de tecnologías limpias.
Mercedes G580 EQ 2024: el Clase G ya es eléctrico
Mercedes-Benz ha suministrado vehículos al Vaticano durante casi un siglo, con una relación que comenzó en 1930, cuando la marca alemana regaló al Papa Pío XI un Nürburg 460. Desde entonces, se han proporcionado diversos modelos adaptados para las necesidades papales, incluyendo versiones anteriores del Clase G utilizadas como Papamóviles.

El nuevo Papamóvil fue entregado personalmente al Papa Francisco por Ola Källenius, CEO de Mercedes-Benz, durante una ceremonia en el Vaticano. Källenius ha destacado que este vehículo es un símbolo del compromiso de la empresa con la electromovilidad y la descarbonización, valores que coinciden con la visión del pontífice.
El Papa Francisco ha demostrado en múltiples ocasiones su preocupación por el medio ambiente y la necesidad de adoptar prácticas sostenibles. Anteriormente, ha utilizado vehículos eléctricos e híbridos durante sus visitas, como un Renault Kangoo eléctrico en 2012 y un Toyota Mirai de hidrógeno en Japón en 2019.



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