
La policía californiana no esta satisfecha con la llegada de modelos de Tesla como coches patrulla y eligen el eléctrico que más le convence.
Los coches eléctricos también han llegado a los departamentos de policía de algunas ciudades del estado de California, en Estados Unidos, con el objetivo de reducir las emisiones de carbono y aprovechar los beneficios de la electrificación. No obstante, la recepción por parte de los policías no ha sido la más positiva.
Desde hace ya cinco años, varios departamentos californianos usan modelos eléctricos, principalmente de Tesla y los resultados no están siendo tan positivos como cabría esperar. A pesar de que los vehículos eléctricos de Tesla han sido elogiados por su rendimiento y autonomía en otros contextos, varios policías que los han utilizado como coches patrulla han expresado sus dudas sobre su idoneidad para el trabajo policial diario.
Prefieren la F-150 Lightning

Uno de los principales problemas mencionados por los policías de California es que, si bien los Tesla tienen una aceleración y conducción muy buenas, sus características no siempre se adaptan bien a las exigencias de los vehículos de patrulla. El modelo más comúnmente utilizado, el Tesla Model Y, ha demostrado ser menos eficiente en ciertas tareas fundamentales para los agentes, como los recorridos prolongados o las intervenciones en áreas rurales donde los puntos de carga son escasos.
Además, algunos oficiales han señalado que la falta de un motor tradicional en la parte delantera o trasera del coche puede representar un riesgo en situaciones de tiroteo, ya que no pueden usar el vehículo como una cobertura efectiva en estos incidentes, lo que ha generado dudas sobre la seguridad del diseño del Tesla para este tipo de intervenciones
Otro de los inconvenientes más señalados por los policías de California es la infraestructura de carga. A pesar de que Tesla cuenta con una de las redes de carga más extensas, los tiempos de carga siguen siendo un desafío en el contexto policial. Los oficiales han señalado que, en turnos largos o emergencias prolongadas, la necesidad de cargar los vehículos eléctricos puede ser un impedimento importante. A diferencia de los vehículos de gasolina, que pueden ser repostados en minutos, un Tesla puede requerir hasta una hora de carga para obtener la autonomía necesaria para las tareas policiales.

Esta preocupación se agrava en áreas rurales, donde la infraestructura de carga es limitada, lo que hace que los vehículos Tesla sean menos prácticos para los oficiales que necesitan operar en zonas alejadas de las ciudades. Por esta razón, algunos departamentos de policía están comenzando a preferir otras opciones de vehículos eléctricos, como la Ford F-150 Lightning, El modelo de Ford ofrece una mayor capacidad de carga útil y es más adaptable a diversas situaciones de trabajo
Si bien los Tesla cuentan con tecnología avanzada, como el Autopilot y la pantalla central, algunos policías han señalado que las funcionalidades no siempre son compatibles con las necesidades de los vehículos policiales. La configuración de los controles y los sistemas de información en la pantalla no está diseñada para una respuesta rápida en situaciones de emergencia, lo que puede dificultar su uso en momentos críticos.



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