Las 24 Horas de Daytona es una de las carreras de resistencia más importantes del calendario, junto con la histórica de Le Mans. El piloto Jörg Bergmeister sabe lo que es ganar allí a bordo de un 911 GT3 RS privado... y para conmemorarlo se ha autorregalado esta preciosidad.

Hasta hace relativamente poco, el Campeonato del Mundo de Resistencia (WEC) estaba fundamentalmente eclipsado por la que es, sin duda, la carrera más espectacular de todo el panorama del motorsport: las 24 Horas de Le Mans. Sin embargo, cada vez hay más aficionados interesados en el calendario del WEC al completo… y no es para menos. A la variada parrilla de la que gozamos en la actualidad con la presencia de marcas como Porsche, Ferrari, BMW, Cadillac, Toyota o Peugeot se suman citas tan históricas como las 6 Horas de Spa-Francorchamps o las 6 Horas de Fuji que cada año cuentan con más adeptos. Entre ellas, aunque desde hace años ya no entra a formar parte del Mundial, destaca otro evento colosal entre los más fanáticos de la resistencia. Hablamos de las 24 Horas de Daytona (o de la Rolex 24 at Daytona, por cuestiones comerciales), una carrera celebrada desde la década de los 60 en Florida que vuelve a cobrar protagonismo por la curiosa personalización de este sublime Porsche 992 GT3 RS.

El Porsche Taycan de los 1.000 CV asoma la patita (¿con récord?)

Un buen homenaje a las 24 Horas de Daytona 2003

El caso es que uno de los afortunados pilotos en coronarse en las 24 Horas de Daytona fue el alemán Jörg Bergmeister. De hecho, fue la primera carrera con relevancia internacional en la que obtuvo una victoria absoluta… ¿adivináis el coche? Pues sí, un Porsche 911. Para ser más concretos, el ganador fue un GT3 RS del equipo privado TRG (The Racer Group) comandado por Kevin Buckler. Con Buckler se turnaban el cockpit el propio Bergmeister, Michael Schrom y un tal Timo Bernhard… (otro de los grandes en carreras de resistencia.)

Esa tarde del 2 de febrero de 2003 no solo fue un día de enmarcar para los mencionados pilotos; también lo fue para Porsche, puesto que no todos los días un coche privado gana, además de su categoría, a todos los demás rivales en una carrera tan importante.

Y llegamos al quid de la cuestión. En el verano de 2022, cuando Michael Schrom oyó hablar de la nueva generación del 911 GT3 RS, se comunicó con su amigo Bergmeister para rememorar la hazaña y cayeron en que se cumplían nada menos que dos décadas de la misma. Una cosa llevó a la otra y al finalizar la conversación Bergmeister tuvo claro que debía consumar lo que el cuerpo le estaba pidiendo… No era otra cosa que adquirir el nuevo GT3 RS con los colores de aquel 911 que les encumbró al éxito en Daytona.

Gracias al programa Paint to Sample y a las infinitas opciones de configuración que brinda el catálogo Porsche Exclusive Manufaktur, que puso a disposición de su célebre cliente el mismo azul Riviera del bólido de Buckler, el gran Jörg Bergmeister (por cierto, campeón también del WEC en la categoría LMGTE Am de la temporada 2018-2019) ya tiene en casa su joya más preciada…

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