
Este conductor no tuvo en cuenta la anchura de su coche para pasar por debajo de una de las secuoyas más populares de los Estados Unidos.
Habíamos visto muchas veces imágenes de coches atrapados en calles demasiado estrechas en algunos pueblos de nuestro país, pero lo de quedarse atascado en un árbol no lo vimos venir.
Ha tenido lugar en California, Estados Unidos, cuando un automovilista al volante de un Nissan Armada, un mastodóntico SUV que la marca nipona no vende en Europa, decidió pasar por el hueco de una secuoya de 2.500 años.
Ataque a la naturaleza
El modelo, que mide 2 metros de ancho, 5,3 de largo y pesa más de 2,5 toneladas, no fue capaz de pasar por debajo de una de las secuoyas más populares del Parque Estatal de las Secuoyas de Humboldt. El lugar es famoso, como su nombre indica, por su bosque costero de secuoyas gigantes, con varias de ellas acercándose a los 100 metros de altura.
Pues bien, el suceso tuvo lugar durante la visita de una familia estadounidense que decidió pasar a través de uno de los árboles más reconocidos de este Parque Estatal. “El Santuario”, que así se llama la secuoya, se ha hecho popular desde que su propietario abrió su tronco en la base para crear un túnel.
Así, los coches o los peatones pueden pasar por debajo del mismo y contemplar la belleza de un árbol que se calcula que tiene 2.500 años. Sin embargo, el propietario del Nissan no calculó muy bien y resultó que su vehículo era demasiado ancho para atravesarlo.
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Ahora circula un vídeo de TikTok en el que se ve al conductor intentando salir del atolladero en el que se había metido, con los internautas preguntándose por qué el automovilista no dio marcha atrás al darse cuenta que el coche era demasiado ancho para el túnel.
Desconocemos si la acción del conductor y sus maniobras sobre este árbol milenario tuvieron consecuencias y si ha sido sancionado. Los defensores de la naturaleza así lo desearían.



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