
Los rechazos en las ITV por defectos en la carrocería se han disparado en los últimos meses. La mayoría de estos rechazos se deben a la corrosión y al mal anclaje de elementos como los paragolpes o molduras, pero también hay más motivos.
En nuestros consejos para pasar la ITV ya te comentamos que era importante llevar el coche con un buen aspecto y limpio para aumentar las posibilidades de superarla con éxito. En los últimos meses parece que en las ITV han recibido instrucciones de prestar una mayor atención a la carrocería de los vehículos, puesto que los supensos en la ITV se han disparado por defectos en la misma.
Aunque la mayoría de los rechazos en la ITV por defectos en la carrocería se deben principalmente a la corrosión y fallos evidentes como un paragolpes con los anclajes rotos, hay otros defectos que nos parecen menos graves y que, sin embargo, también pueden ser motivo de suspenso en la inspección periódica.
Probablemente veamos más lógico que nos rechacen en la ITV si detectan mucha corrosión en una zona importante de la estructura del coche, como los anclajes de la suspensión, que si el óxido es en una parte más bien estética como un aletín. Sin embargo, las inspecciones consideran que muchas cosas, que como usuarios pasamos por alto, son también fundamentales para la seguridad y, por lo tanto, se consideran un fallo grave.
Así, una aleta abollada puede parecernos que sólo es un defecto estético, pero en las ITV consideran que también puede ser peligroso (puede quedar mal fijada y desprenderse, provocar más lesiones en caso de atropello al tener aristas cortantes, etc.), de ahí que se produzcan rechazos.
Qué debes revisar de la carrocería para pasar la ITV

Para evitar malas sorpresas al pasar la ITV no está de más que nosotros mismos revisemos algunos elementos para evitar que nos suspendan y tener que volver a perder una mañana o una tarde en una segunda inspección. Éstos son los principales aspectos que debemos tener en orden para que no nos rechacen la ITV por defectos en la carrocería:
- Parachoques: los roces y marcas de aparcamiento no son motivo de suspenso. Lo más importante es que no estén deformados y, sobre todo, que estén bien fijados a la carrocería. Son partes muy expuestas a golpes y que van fijados por grapas y presillas que saltan fácilmente. Un parachoques mal fijado puede desprenderse en marcha o provocar averías al rozar con elementos mecánicos o contra los neumáticos.
- Espejos retrovisores: sin duda son el otro elemento más expuesto a golpes del coche al sobresalir. No sólo es importante que el cristal no esté rajado ni con manchas en la parte reflectora, también la carcasa exterior debe estar en buenas condiciones. Una carcasa agrietada o mal sujeta se puede desprender o puede producir cortes a los peatones si se rozan con ella.
- Molduras: las molduras que suelen recorrer el perímetro de la carrocería deben estar bien sujetas. Una moldura a la que le falte una grapa o esté mal pegada puede desprenderse en marcha. Esto también es extensivo para los faldones, aletines, spoilers, etc.
- Rejilla del radiador: también es un elemento muy expuesto a golpes de aparcamiento. Debemos comprobar que no esté partida y que esté bien fijada.
- Barras del techo: las barras del techo sobre las que se fijan los portaequipajes también deben estar bien fijadas y en buen estado.
- Cristales: el parabrisas no debe presentar grietas ni impactos. También es importante que los cristales tintados estén en buen estado. Si la lámina del tintado presenta grietas o empieza a despegarse puede hacer que nos rechacen en la ITV.
- Escobillas limpiaparabrisas y limpialuneta: es más frecuente de lo que creemos el encontrarse con coches que tienen el parabrisas o la luneta trasera rayada por culpa de unas escobillas en mal estado. Esto es motivo de rechazo en las ITV.
- Faros y pilotos: la mayoría de los faros actuales ya no son de cristal sino de material plástico que se pone mate y pierde transparencia con el tiempo, lo cual afecta a su luminosidad y, no sólo veremos peor nosotros, también produce deslumbramientos al resto del tráfico. Debemos comprobar que los plásticos de todos los elementos de iluminación del vehículo están en buen estado, que las luces rojas traseras no estén descoloridas, que no haya grietas, etc.
- Corrosión: los óxidos que producen burbujas en las partes metálicas de la carrocería son también motivo de suspenso en la revisión periódica. Deberemos solucionarlos.
- Golpes: aquí dependemos más del celo del inspector. Con el reglamento en la mano, cualquier golpe en la carrocería es motivo de suspenso, pero no es igual de peligroso tener un pequeño bollo en una puerta que una aleta rajada y con una arista viva a la vista. Los defectos más graves son grietas o perforaciones en la carrocería, aristas o cantos vivos en el capó y aletas delanteras o golpes que hagan que, por ejemplo, las puertas abran o cierren mal.



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Hay algún problema al pasar la ITV si se tienen protectores de goma en los guardabarros o ceja de rueda? Gracias.