
La megafábrica de baterías para coches eléctricos que iba a competir con China se encamina a la quiebra, provocando el despido de una quinta parte de la plantilla y pérdidas milmillonarias.
La compañía Northvolt, una de las joyas de la electrificación en Europa que iba a competir con el dominio chino en la fabricación de baterías para vehículos eléctricos, va a despedir una quinta parte de su plantilla. De 6.000 trabajadores divididos en tres centros de trabajo en Suecia, 1.600 se irán a la calle, debido principalmente a una difícil situación financiera y a la baja demanda de vehículos eléctricos, además de acumular pérdidas y retrasos importantes en la producción.
Asimismo, la compañía ha informado de que suspenderá sus planes de expansión de su principal Ett en Skelleftea (al norte de Estocolmo), para centrar sus recursos en acelerar la producción de celdas de batería en la planta, priorizando sus compromisos con los clientes actuales del sector del automóvil.
Northvolt destaca la necesidad de adecuar sus operaciones a una situación macroeconómica “difícil” para asegurar una base de costes “sostenible”. Peter Carlsson, CEO de la compañía sueca, ha comentado que “aunque la situación para la electrificación permanece sólida, necesitamos asegurarnos de tomar las acciones correctas en el momento correcto para responder a las adversidades en el mercado automovilístico y el clima industrial en general”.
China podría estar saboteando Northvolt

Una de las teorías del periodista y analista sueco Lars Wilderäng, asocia los problemas de Northvolt a la compra de equipos de fabricación a Wuxi Lead, un proveedor chino de maquinaria industrial. Según un informe elaborado por Wilderäng, el grupo asiático habría proporcionado a Northvolt equipos defectuosos y de muy baja calidad, imposibilitando con ello la producción a gran escala.
Wilderäng indica que esto no es algo accidental, debido a que se ha suprimido documentación e información clave, impidiendo a Northvolt lograr la autosuficiencia y poder fabricar baterías de manera independiente.
Este “Caballo de Troya” podría ser una estrategia por parte de la industria china a la espera de un posible colapso de Northvolt para entrar en su accionariado, lo que le daría control sobre una parte importante de la cadena de suministro europea. Ya que las instalaciones operadas por personal podrían ponerse en funcionamiento rápidamente, permitiendo a China ganar acceso a la tecnología y los centros de fabricación de Northvolt.


Comentarios
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Me huele a incapacidad de seguir el ritmo a los chinos más que a sabotaje. Los arios del norte no soportan que los pequeñines de ojos rasgados sean los que van a mandar en el mundo....Mucha chinofobia se respira en una Europa que es un museo y un geriatrico gigantesco.