
El personaje Sally Carrera, de la película animada "Cars", se convertirá en un Porsche 911 real que será subastado con fines solidarios.
Hace quince años llegaba a los cines de todo el planeta la película animada “Cars” y en ella Sally Carrera, un Porsche 911 Carrera de 2002, compartía protagonismo con Rayo McQueen, un dibujo animado de coche que tomaba rasgos de Corvette C6.
Ahora, los creativos del estudio cinematográfico Pixar, responsables de la película, se han unido a los diseñadores de Porsche para recrear el personaje de Sally en el mundo real. La nueva Sally será un 911 homologado para la calle que se subastará con fines benéficos.
Solo se fabricará una unidad, que será subastada

Basado en un boceto del diseñador de Porsche Grant Larson, autor del Porsche Boxster original, entre otros coches, este 911 contará con pintura personalizada “Sally Blue” y unas enormes llantas inspiradas en el diseño del 922 Turbo.
Junto con el coche, el equipo de Pixar está trabajando con Porsche Design en un reloj único a juego. La recaudación de la subasta se destinará a apoyar a Girls Inc, un grupo de defensa de las mujeres jóvenes, así como a los Estados Unidos para ACNUR (Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados), para proporcionar ayuda a los niños y sus familias afectados por el conflicto en Ucrania.
Jay Ward, director creativo de franquicias de Pixar Animation Studios ha apuntado que “por primera vez en la historia, vamos a construir un Porsche 911 completamente nuevo y legal para la calle inspirado en el personaje de Sally Carrera”. Solo se fabricará una unidad y, tras subastarlo, todos los beneficios obtenidos se destinarán específicamente a ayudar a los más pequeños.
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Según explica el directivo de Pixar, la primera Sally real, que se donó al Museo Porsche, se creó cortando un 911 de la generación 996 por la mitad. Se acortó la distancia entre ejes, se levantó el pilar A, se cambiaron las ruedas y los guardabarros delanteros y, por supuesto, se usó la clásica pintura azul claro que llegó a definir el interés amoroso de Rayo McQueen. “El azul era la elección perfecta porque queda muy bien con el rojo de McQueen y también con los tonos cálidos del desierto”, añade.
Los diseñadores prometen que será algo especial. “Es algo complicado; no podemos coger un coche moderno y ponerle ojos y boca”, señala Ward. La nueva Sally todavía es un proyecto, pero los diseñadores insinúan que podría salir a subasta durante el próximo año.





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