En el preámbulo de San Fermín, el concesionario Mini Lurauto organizó un peculiar encierro con 13 unidades del Cooper SE 100% eléctrico para ir abriendo boca en los pamplonicas...
El pasado 3 de julio, apenas tres días antes del Chupinazo y cuatro de que los toros volvieran a recorrer las calles de Pamplona dos años después, una caravana de 13 Minis Cooper SE se dieron cita a las ocho en punto de la mañana a las puertas de los corrales del Gas para dar comienzo a un encierro de lo más eficiente y original, emulando lo que acontecería las jornadas sucesivas. Estos 13 coches que constituyeron el primer San FerMINI de la historia realizaron exactamente el mismo trayecto que se lleva a cabo con los astados: corrales, cuesta del Santo, Ayuntamiento, calle Estafeta, Telefónica y el callejón que da entrada a una Plaza de Toros que este año cumple nada menos que un siglo de vida.
Varias cuadrillas de mozos y mozas muy conocidas en la ciudad corrieron en el encierro por delante de los Mini eléctricos ante la sorprendida mirada de transeúntes y público que no daban crédito a lo que veían sus ojos.
¿Se convertirá en tradición?

El evento concluyó con la entrega de una placa por parte de Carlos Martínez, presidente de Mini España, a Mariano Pascal, de la Casa de la Misericordia, en reconocimiento a la espléndida labor social y el compromiso de la propietaria de la plaza. Por su parte, Luis Miguel García, CEO de Lurauto, hizo lo propio entregando una placa al Concejal de Proyectos Estratégicos, Movilidad y Sostenibilidad del Ayuntamiento de Pamplona, Fermín Alonso Ibarra, por el apoyo que brinda a la sostenibilidad y a la cultura medioambiental.
¿Estamos ante el inicio de una nueva tradición en los Sanfermines? De momento hemos vivido la primera de las ediciones, veremos si en el futuro siguen habiendo más.




Comentarios
Escribir comentario