
Los eléctricos no son un invento reciente. A principios del S-XX, ya circulaban por los Estados Unidos coches eléctricos como el que se ha subastado recientemente en Dinamarca.
El pasado 24 de septiembre, se subastó en Ebeltoft, Dinarmaca, un coche eléctrico de 1905, es decir, con 110 años de antigüedad. Este vehículo, una auténtica joya, nos recuerda que no siempre los coches propulsados por gasolina fueron los reyes, ni que los eléctricos son un invento del siglo XXI, ya que algunas “novedades” en los coches actuales tienen más de cien años.
El Queen Victoria, así se llama el coche, nos traslada a una época, principios del S-XX, donde los coche de gasolina eran conocidos por ser malolientes, lentos y peligrosos. Por aquel entonces, los coches eléctricos eran una tecnología madura que se caracterizaba por su comodidad y silencio, algo que atraía a las clases pudientes de la época que podían permitirse la compra de un vehículo. Cabe recordar, que en 1900 unos 30.000 vehículos eléctricos circulaban por los Estados Unidos.
El coche eléctrico subastado y vendido en Dinamarca por, aproximadamente, 83.000 euros fue construido por Woods Motor Vehicle Company. Esta compañía fue fundada en Chicago en 1899 por los ejecutivos de la Standard Oil, hombres de negocios procedentes de Toronto y Samuel Insull, secretario personal de Thomas Edison y co-fundador de Edison General Electric.
Con un capital social de 10 millones de dólares, la empresa utilizó para la fabricación de 500 coches al año las patentes compradas a Clinton Edgar, pionero en la construcción de vehículos eléctricos. Más tarde, y a pesar de su intento de fabricar coches de gasolina e híbridos, la compañía fracasó y, finalmente, en 1918 cerró.
El coche eléctrico de 110 años subastado, se cree que es la única unidad de ese modelo que todavía existe. Con un precio de 3.000 dólares de la época, hoy día serían unos 71.000 dólares, el Queen Victoria pesaba 1.179 kilos y tenía un chasis de madera. Tras la actualización de sus baterías, está en perfecto funcionamiento y conserva las cuatro ruedas, los frenos de tambor traseros y la suspensión original, entre otras cosas.
El interior de este coche eléctrico de más 100 años es todo un lujo. Completamente forrado en piel de color negro, llama la atención el florero de vidrio que incorpora.





Comentarios
Escribir comentario