
El pequeño pueblo madrileño albergó esta fiesta del motor, donde los aficionados pudieron ver de cerca modelos de Ferrari, Lamborghini o Porsche entre otros. Los clásicos y las motos también tuvieron mucho protagonismo.
Durante este fin de semana, la paz y la tranquilidad que caracterizan al pueblo de Navacerrada (Madrid) fueron sustituidas por gritos de asombro y rugir de motores. La plaza de la localidad situada en la sierra madrileña se llenó de superdeportivos que dejaron boquiabiertos a muchos de los asistentes por la celebración del evento Speedshow Navacerrada.
Ferrari, Lamborghini, Lotus, Porsche,… Varias de las marcas más impresionantes del mundo estuvieron presentes durante el fin de semana iluminando las caras de los asistentes con cada pisotón al acelerador.
Las motos de gran cilindrada también tuvieron su hueco: BMW tuvo un stand donde mostró varios de sus modelos más llamativos y actuales. También la Universidad de Antonio de Nebrija, que mostró un motor que han creado sus estudiantes a partir del chasis de un Mini clásico. Una auténtica pasada.
Mini estuvo presente con sus nuevos John Cooper Works. La marca británica permitió a los asistentes probar la versión más deportiva de su modelo de tres puertas y la gente salió encantada. Tuvimos la ocasión de probarlo durante breves minutos y la experiencia fue muy divertida.
Lejos de la plaza, en uno de los parkings del pueblo, se improvisó una pista para que los moteros más pequeños de la casa exhibiesen sus habilidades. Jóvenes de muy corta edad, a los mandos de sus motos de trial, realizaron saltos y giros que parecen imposibles para muchos adultos.
A lo largo del domingo, los clásicos tuvieron gran parte del protagonismo. De este modo, el Speedshow Navacerrada cerró sus puertas tras un fin de semana dedicado al motor.



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