Con un impresionante historial en competición, sale a subasta un Shelby 289 Cobra “Snake Charmer” de 1964 al alcance de pocos bolsillos.
Las unidades Shelby Cobra son de las más queridas y valoradas por los aficionados al mundo del motor, sobre todo en los Estados Unidos. Ahora, a mediados de agosto, se subasta un ejemplar muy especial, un Shelby 289 Cobra “Snake Charmer” de 1964, famoso por su impresionante historial en competición.
Presentado por RM Sotheby’s durante la subasta anual de Monterey, California (Estados Unidos), este “Snake Charmer” (encantador de serpientes en español) no es un Cobra cualquiera. Propiedad del legendario piloto Hank Williams, este automóvil ha competido en casi 400 carreras a lo largo de su vida, convirtiéndose en un símbolo de la dedicación y el espíritu competitivo de su dueño.
Potencia en torno a los 300 CV

Williams, un héroe de la Segunda Guerra Mundial y entusiasta del automovilismo, adquirió el Cobra en 1965 y lo mantuvo en su estado original, sin restaurar, pero bien mantenido durante todos estos años.
Equipado con un motor V8, este modelo ofrecía una potencia en torno a los 300 CV y una gran agilidad en pista. El Cobra de Williams salió de fábrica en color Princess Blue, pero finalmente se repintó en Silver Mink y se realizaron pequeñas modificaciones. Se añadió una toma de aire en el capó, llantas de cinco radios y un interior rojo Naugahyde. El automóvil también incluye una capota rígida negra desmontable de un Cobra anterior, que Williams adquirió para que su mujer estuviera más cómoda cuando condujera el coche por la ciudad.

El roadster está propulsado por un motor V8 de 289 pulgadas cúbicas que Williams modificó con carburadores dobles de cuatro barriles. También añadió barras estabilizadoras a la suspensión. A pesar de lo hermoso que es el coche, nunca ha sido restaurado, sólo meticulosamente mantenido, aunque el motor tuvo que ser reconstruido durante la década de 1980.
El AC Cobra vuelve con más fuerza que nunca (y fiel a su V8)
El “Snake Charmer” es más que un automóvil; es un testimonio del legado de Hank Williams y su contribución al mundo de las carreras. Su participación en eventos y su relación con figuras icónicas como Carroll Shelby han cimentado su lugar en la historia. La subasta de este Cobra representa una rara oportunidad para que un afortunado comprador se convierta en el nuevo custodio de esta leyenda a un precio no estimado, aunque al alcance de pocos bolsillos.



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