
Para 2025, Suecia pretende construir la primera carretera para la carga de coches eléctricos, aunque aún no se sabe qué tecnología se usará.
Suecia está pensando en una solución que, aunque no es definitiva, puede paliar los quebraderos de cabeza que suponen los puntos de recarga a los conductores de coches eléctricos . El país escandinavo acaba de anunciar planes para construir la primera autopista electrificada del mundo, que permitirá a los coches eléctricos cargarse mientras circulan por su superficie.
Esto evitaría a los usuarios de vehículos eléctricos la molestia de tener que buscar y esperar en estaciones de carga, ya que, en teoría, la carretera puede proporcionar toda la energía necesaria.
La administración sueca de transportes ha apuntado que la autopista E20, que se encuentra en medio de tres grandes ciudades del país (Estocolmo, Gotemburgo y Malmö), será la primera en recibir esta tecnología.
Debería estar lista para 2025

“Creemos que la electrificación es el camino a seguir para descarbonizar el sector del transporte y estamos trabajando con varias soluciones”, ha explicado a Euronews Jan Pettersson, director de la administración sueca de transportes.
La construcción de esta autopista, cuya finalización está prevista para 2025, forma parte de los esfuerzos de Suecia por descarbonizar el sector del transporte y con el objetivo de alinearse con la ley de la Unión Europea que prohíbe la venta de coches nuevos de combustión a partir de 2035.
Las autoridades aún no han decidido qué método de recarga se utilizará en la carretera electrificada, aunque tres son las opciones más viables. La primera es el sistema de catenaria, que utiliza cables aéreos para suministrar energía a los coches en la carretera, lo que sería más adecuado para autobuses o tranvías.
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Como segunda opción, se habla de un sistema de inducción, por el que se entierran equipos bajo la carretera que envían energía a bobinas instaladas en el vehículo eléctrico, cargando el vehículo a su paso por la carretera.
En tercer lugar, la carretera podría basarse en la carga conductiva, en la que la electricidad se envía de forma inalámbrica a una placa metálica del vehículo eléctrico, de forma parecida a las almohadillas de carga de los teléfonos móviles.



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Yo les propongo otra (una tercera) ya que la carga inductiva y la conductiva son inductivas ambas. La llamaremos magnética. Enterrando imanes al ras del asfalto, el coche ira equipado con una bobina similar al sistema de inducción. mientras la bobina se mueva dentro del campo magnético del imán se generará una tensión en la bobina que cargará la batería del vehículo. Solo es necesario hacer agujeros en el suelo en los que se encastrarán los imanes. El sistema no consume energía, no es necesario mantenimiento más allá del aspecto mecánico y los imanes son fáciles de sustituir y no interrumpen el funcionamiento del sistema si uno o más fallan evitando el efecto dominó que el corte de algún cable o sistema de control pueda provocar. Probarlo no cuesta tanto.