
El aumento constante de las ventas de SUVs está provocando que el esfuerzo por reducir las emisiones del coche eléctrico quede en casi nada.
Todo el mundo (industria, gobernantes, usuarios, etc.) parece bastante concienciado con reducir las emisiones de los vehículos. Por ello, a nivel de legislación se han lanzado normativas que han provocado el fomento de los coches de motores menos contaminantes y de automóviles híbridos y eléctricos.
VÍDEO | Comparativa SUV híbridos: Hyundai Tucson vs. Kia Sportage
Esto, a nivel de ventas y de coches circulando por las carreteras, se traduce en que los europeos compran y conducen vehículos de menos emisiones… en teoría. La realidad, según sostiene la Federación Europea de Transporte y Medio Ambiente es otra: el mercado de los vehículos eléctricos sigue creciendo, aunque las ventas están siendo superadas por los SUVs, que aún son principalmente impulsados por motores de combustión y que son más contaminantes que los turismos convencionales.
Los SUVs contaminan más que los turismos

Se trata de una evolución paulatina que, vista con distancia, es más que notable. En poco más de 10 años, los SUVs han pasado de suponer un 10 por ciento de las ventas de coches en Europa a ser casi la mitad del total (45 por ciento) en la actualidad. Y la tendencia cada vez está más en alza…
Entonces… ¿de qué diferencia en cuanto a contaminación estamos hablando? Según datos de la citada Federación Europea de Transporte y Medio Ambiente, un SUV emite entre un 15 y un 28 por ciento más de CO2 que un compacto de cinco puertas si hablamos de motores de combustión. En el caso de híbridos enchufables, los SUVs emiten cerca de un 40 por ciento más que los hatchbacks.
Afortunadamente, la moda SUV también ha llegado a los coches eléctricos y en la actualidad hay una oferta bastante completa de este tipo de modelos, con ejemplos como el Opel Mokka e, el Volvo XC40 Recharge, el Mercedes-Benz EQC, el Skoda Enyaq IV, el BMW iX, el Volkswagen ID.4 o el Ford Mustang Mach e.



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