
Una tienda de vapeadores en Estados Unidos ha puesto una valla publicitaria que avisa de un radar: la polémica está servida.
Linndale es una pequeña ciudad situada del estado de Ohio en los Estados Unidos que se ha hecho, desgraciadamente, muy popular entre los conductores locales. Lugar de paso entre dos de las grandes ciudades del estado, Cleveland y Brooklyn, tiene establecido un límite de velocidad de 40 km/h, por debajo del habitual de 55 km/h que tienen otras poblaciones.
El problema es que cuenta con un famoso radar que ha hecho caja desde hace años entre aquellos conductores despistados que superaban, aunque fuera ligeramente, el límite de velocidad.
Avisa de la presencia de uno de los radares más recaudadores
De hecho, resulta curioso que una ciudad con apenas 200 habitantes pueda generar en torno a 17.300 multas de tráfico por exceso de velocidad al año. La clave residía en que no se avisaba de la presencia del cinemómetro, que, para más inri, estaba bastante escondido. Hasta ahora.
Planet of the Vapes, una tienda de vapeadores, se ha encargado de desvelar esta “trampa” para los conductores a través de una enorme valla publicitaria que advierte de la presencia del radar. Junto a la imagen de un radar y un texto enorme en el que se lee “Esta es una zona estricta de 25 mph (40 km/h): Un recordatorio cortesía de Planet of the Vapes”.
Aparte del innegable impacto publicitario de esta valla, desde la propia tienda se justifica el anuncio. “Sinceramente, me parece que (el radar) es una forma de sacar dinero; sólo intentan atrapar a la gente”, ha explicado Kari Pearson, directora regional de ventas y marketing de Planet of the Vapes.
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A pesar de que ha habido bastante gente que les ha agradecido el “chivatazo”, con muchos conductores señalando que el cartel les había salvado de una multa segura, también ha habido voces críticas.
“Hace poco me llamó una señora para pedirnos que la quitáramos. Incluso sugirió acciones legales bajo una acusación de obstrucción a la justicia”, ha apuntado Pearson. “No sé qué piensa la ciudad de Linndale al respecto, pero le respondí que hemos tratado con ciudades más grandes que tienen problemas. No vamos a permitir que alguien nos intimide para que retiremos eso, sólo porque una ciudad ya no se beneficia”.



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