
La marca nipona no quiere enterrar los vehículos de combustión y apuesta por su alianza con los eléctricos en la lucha contra “el verdadero enemigo común”, las emisiones de carbono.
Al contrario que otros fabricantes, Toyota lleva años mostrando dudas acerca de la electrificación total, adoptando una estrategia más prudente con la producción de vehículos eléctricos. La marca nipona, líder en tecnologías híbridas, no quiere enterrar la combustión, por lo que insiste en emplear ambas tecnologías para propulsar sus vehículos.
Gill Pratt, científico jefe de Toyota, afirma que “los vehículos eléctricos tienen que convivir con los coches que funcionan con e-fuels e hidrógeno”, recalcando el objetivo de los fabricantes de “luchar contra el verdadero enemigo común, las emisiones de carbono”. Para la marca, “los motores de combustión no son el enemigo, las emisiones de carbono sí”.
Toyota tiene claro que los coches 100% eléctricos no son la única solución para descarbonizar el transporte y reducir la contaminación y, aunque no dejará de producirlos, la marca actualmente prioriza los coches más demandados por los usuarios, es decir, se enfoca en seguir impulsando la tecnología híbrida, con modelos como el Toyota Yaris Hybrid, el Corolla Cross Hybrid o el C-HR, los coches híbridos más vendidos en España este año.
Toyota sigue apostando por el hidrógeno

La firma lleva años siendo pionera en la investigación y desarrollo de vehículos impulsados por hidrógeno, destacando su apuesta por esta tecnología como una alternativa sostenible a los coches eléctricos. Su modelo más representativo, el Toyota Mirai, una berlina de hidrógeno con cero emisiones, representa la visión de la marca hacia un futuro libre de carbono, con este tipo de vehículos que solo emiten vapor de agua.
Respecto al hidrógeno, Gill Pratt considera que “aún es pronto para decidir sobre su viabilidad en Europa” tras la implementación de la normativa para 2035. Asimismo, menciona que en Estados Unidos tienen como objetivo “clasificar como cero emisiones los vehículos impulsados por hidrógeno” y que la Comisión Europea baraja también esta alternativa.
“Las emisiones de CO2 generadas por este tipo de propulsores son mínimas, algo que podría hacerlos realmente competitivos frente a los vehículos eléctricos”, añade el ejecutivo de Toyota.



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