
Este sistema es capaz de detectar el pulso del ser humano a través de unos electrodos y activar los frenos de emergencia para evitar un impacto.
El cansancio al volante es una forma de accidentarse muy común, pero los ataques cardiacos y otros problemas cardiovasculares también lo son. Por ello, unos investigadores de Fraunhofer IPMS han creado un asiento capaz de prevenir este tipo de siniestros.
Este asiento combina los sistemas de asistencia de paro de emergencia y su sistema ECG, cuyos electrodos son capaces de detectar el pulso del ser humano a través de la ropa. El sistema incorpora placas de metal integradas en el asiento y sirven como receptores de las señales electromagnéticas naturales del cuerpo.
El asiento, en caso de fallo cardiovascular, es capaz de detectarlo y frenar automáticamente el vehículo para impedir un impacto con otros vehículos o un daño mayor que el ya sufrido.
Este sistema, según afirma Fraunhofer, se podrá aplicar en un futuro para camas de hospital, ropa, mantas,… Por lo que su proyección es muy amplia. Este adelanto ya lo intentó hacer Ford en 2011 y existe en aplicaciones móviles o relojes inteligentes.


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