
La "capital" castellanoleonesa hará la vista gorda a los que necesiten entrar al núcleo urbano de la ciudad y tengan más dificultades económicas para pasarse a lo eléctrico. ¿Servirá esta medida de efecto dominó?
La Ley de Cambio Climático 7/2021 por la que el Gobierno establece que los municipios de más de 50.000 habitantes deben tener una Zona de Bajas Emisiones para reducir la polución en el centro de las ciudades ya ha echado a andar en varios lugares de nuestro país (Madrid 360 es buena prueba de ello.) A partir del 1 de enero de 2024 se sumará a la extensa lista de poblaciones Valladolid. Su Ayuntamiento ya ha anunciado que los conductores de vehículos sin etiqueta medioambiental que excedan desde entonces los límites establecidos se enfrentarán a una multa de 200 euros… pero habrá una lógica excepción.
El coche electrificado no está al alcance de todo el mundo
Resulta que, según informa El Norte de Castilla, el Pleno del Consistorio vallisoletano aprobará el próximo 13 de diciembre una ordenanza por la cual los usuarios que menos renta ingresen sí podrán seguir haciendo uso de sus vehículos más contaminantes (diésel anteriores a 2006 o gasolina anteriores a 2000) sin miedo a recibir sanción alguna. ¿Y a qué denominan ellos “rentas bajas”? Pues el margen fijado es el de los 10.920 euros al año si se trata de una persona y los 17.640 euros anuales si se trata de una familia entera.

De este modo, los responsables municipales pretenden favorecer a los hogares que económicamente son más débiles y a los que más complicada les resulta la compra de un vehículo ‘Eco’ o ‘0 Emisiones.’ Recordemos que el precio medio de un eléctrico en nuestro país ahora supera los 34.000 euros…
Cabe destacar también que un año después de que comiencen las sanciones, en 2025, quedará vetado el acceso al centro para los vehículos con etiqueta B y en 2030 pasará a prohibirse incluso la circulación por la ZBE a los modelos tipo C.
¿Qué ocurrirá en otras ciudades españolas?
Cada ayuntamiento es el encargado de diseñar y regular las ZBE obligatorias, pero no cabe duda de que la medida adoptada en Valladolid puede sentar las bases de futuras ordenanzas parecidas… al menos, hasta que los coches electrificados sean más accesibles. Aunque no es exactamente lo mismo, un ejemplo con el que podemos compararlo es el que hay en Madrid hoy por hoy: los residentes en las ZBE, además de comerciantes, vehículos de servicio, etc., pueden entrar a ellas sin necesidad de que su coche esté catalogado con una etiqueta medioambiental de la DGT.



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