
Con ocasión del Día Mundial de las Víctimas de Tráfico, las principales asociaciones de víctimas han reclamado más inversión, endurecer las penas por delitos contra la seguridad vial, más agentes en las vías y más campañas.
En lo que va de año, 1.029 personas han perdido la vida en las carreteras, lo que supone un repunte del 3% respecto al mismo periodo del año anterior. Ante este incremento, las víctimas de tráfico han señalado la necesidad una mayor inversión como vía para retomar las cifras que indicaban un descenso de los accidentes y de las víctimas en las vías españolas.
Según han indicado las asociaciones, el cambio de tendencia se debe, principalmente, al incremento de la movilidad propiciado por la mejora de la economía, el mal estado de las carreteras, la antigüedad del parque automovilístico y el exceso de velocidad.
Ante esta situación, las víctimas de tráfico han reclamado, además de una mayor inversión, que se mantengan y aumenten las campañas informativas de concienciación, adoptar medidas más duras para los infractores reincidentes y darle una vuelta a los cursos de sensibilización para la recuperación de puntos del carné.
Además, han señalado la necesidad de impulsar de forma definitiva los cambios en el Reglamento de Circulación para, de esta manera, establecer los nuevos límites de velocidad. Hasta ahora, se había hablado de incrementar hasta los 130 kilómetros por hora el tope máximo en determinados tramos de autovías y autopistas y rebajar los de las carreteras secundarias, las vías dónde se concentran la mayor parte de las víctimas mortales.
A todas estas cuestiones, entre otras, tendrá que hacer frente Gregorio Serrano, el nuevo director de la DGT, y el recién nombrado Ministro del Interior, Juan Ignacio Zoido, a quienes las víctimas han señalado la necesidad de invertir en más agentes y más medios para efectuar controles de alcohol y drogas.
Precisamente, el creciente consumo de drogas entre los conductores fallecidos en accidente de tráfico preocupa especialmente a las asociaciones de víctimas que, a pesar del aumento, aún ven insuficiente el número de controles, y apuestan por la puesta en marcha de campañas que, a modo del “Si bebes, no conduzcas”, tan buenos resultados ha dado en el objetivo de desterrar el alcohol de las vías.
La presidente de Stop Accidentes, Ana Novella, ha reiterado su petición de que la la educación vial sea una asignatura obligatoria en las escuelas. Asimismo, ha afirmado su deseo de ver cómo se endurecen las penas en el Código Penal, ya que, según señala, que alguien le quite la vida a otro “no puede salir gratis”.
Por su parte, el presidente de la Asociación DIA, Francisco Canes, se ha reafirmado en su convencimiento de que las víctimas siguen encontrándose en una situación de “desprotección” y consideradas “de segunda”, por lo que ha propuesto una atención integral y una mejora en la asistencia de las víctimas.



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