

Es la primera vez que se rompe la barrera de los 500 km/h y lo más sorprendente es que este Ford GT luego puede ser empleado por su dueño para ir a comprar el pang.
Desde hace décadas los principales fabricantes han perseguido conseguir ser el que tuviera el coche más rápido del planeta. Muchos son los records de velocidad que se han establecido en los últimos tiempos en los que la cifra de 400 km/h se ha quedado ya incluso corta. Pero la barrera de los 500 km/h era el objetivo, uno complicado de conseguir… hasta ahora. Porque Ford no solo fue la primera marca que consiguió democratizar el vehículo sino que ahora ha dado el paso más rápido para tener el coche más rápido del planeta.
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Se trata de un Ford GT bautizado como Badd GT y a diferencia de muchos otros modelos que en el pasado consiguieron establecer un record de velocidad, el superdeportivo de Detroit no es sino un coche de calle al uso hasta el punto de que su dueño, Jonhy Bohmer, lo tiene homologado para circular por la vía pública. Pues bien, este Badd GT ha sido el primer en romper ese muro psicológico del medio millar de km/h al superarlo, exactamente, por 0,1. Así es, este Ford GT acaba de establecer el record en los 500.1 km/h convirtiéndose por derecho propio en el bólido más rápido del mundo, superando así a otros candidatos que llevaban tiempo asegurando que lo conseguirían como el Bugatti Chiron, el Pagani Huayra, el Rimac Nevera o el Hennssey Venom.

De hecho, el Ford GT que Johnny Bohmer adquirió en 2006 tenía un objetivo claro: convertirse en uno de los coches más rápidos del mundo. Bohmer lo compró originalmente para romper la barrera de las 300 mph (482 km/h) y tras múltiples modificaciones a lo largo de estos años (no está claro exactamente cuánta potencia entrega), parece que finalmente ha conseguido superar sus límites. De hecho, como ves en el vídeo, Bohmer y su equipo se dirigieron recientemente a las instalaciones del Centro Espacial Kennedy, Florida, para probar una nueva ECU que instalaron recientemente y dados los buenos resultados que parecía estar obteniendo, el propio Bohmer decidió seguir pisando el acelerador durante el máximo tiempo posible. Cuando finalmente dejó de hacerlo, su Badd GT había alcanzado la extraordinaria cifra de 310,8 mph (500,1 km/h). De hecho y como ves en el vídeo, un poco más y se queda sin pista para frenar…



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