
El fabricante sueco utilizará un simulador durante la fase previa al desarrollo de sus vehículos para así probar, de manera casi real, las reacciones y características de cada modelo.
Volvo ha decidido seguir la estela de marcas deportivas como Ferrari y utilizar el simulador de chasis Vi-Grade para desarrollar su próxima generación de vehículos.
La marca premium apuesta por esta tecnología debido a que ofrece entornos visuales con un realismo sin parangón. Por ejemplo, los probadores podrán pilotar en el circuito de Nürburgring o en las pistas de las instalaciones de Volvo en Suecia. De este modo, los propios ingenieros podrán comprobar, de manera digital, las reacciones del coche y ajustar la estabilidad, el balance y los modos específicos de conducción.
A través de este software, Volvo pretende crear una base en los reglajes de los coches para aplicarlos en el futuro y así, hacer vehículos más ágiles, gratificantes y agradables de conducir.
Esta estrategia supone una nueva era para Volvo Cars según Peter Mertens, vicepresidente primero de Investigación y Desarrollo, ya que “las importantes inversiones realizadas en I+D y en los componentes de nuestros productos están empezando a dar sus frutos”.
Para Mertens, utilizar el simulador ahorra tiempo y ofrece más libertad para innovar en la fase de desarrollo. “Lo mejor del nuevo simulador es que nos brinda la oportunidad de experimentar físicamente los modelos de cálculo y evaluarlos utilizando conductores humanos de prueba”, asegura.


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