
Cada empresa invertirá un total de 264 millones de euros en un modelo de coche sin conductor cuyas pruebas empezarán a finales de este mes de agosto.
Uber ha firmado un acuerdo con Volvo con el fin de invertir 300 millones de dólares (264 millones de euros) cada una en desarrollo e implantación de nuevos vehículos autónomos. Ford fue la primera marca en hacerlo accesible, apostando también por la tecnología en la Google fue pionera.
La idea es el que sistema sólo funcione en una versión adaptada del Volvo XC90, el SUV de la marca. El dueño de los coches adquiridos será Uber, quien añadirá un sistema de control para poder moverse y recoger pajareros en las ciudades.
Según Bloomberg, cuando los usuarios de Uber en Pittsburgh, Pensilvania, pidan un vehículo a través de la aplicación, podrán encontrar uno con o sin conductor, aunque contarán con una persona en el asiento del conductor que servirá como supervisor. Este funcionamiento inicial será aleatorio y formará parte de las pruebas. Por eso, sus reacciones y opiniones serán las claves para poder continuar desarrollando y perfeccionando este nuevo servicio.
Además, y por si esto no fuera poco, Uber aspira a transportar no solo pasajeros, sino también comida, paquetes de compras online e incluso sumergirse en el mundo de los grandes portes. Google, Apple y Tesla, que también investigan el campo de los vehículos autónomos, se ven obligadas a hacer movimientos rápidos tras este anuncio.



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