
Litvin, un famoso youtuber ruso, sigue su carrera destrozando auténticos cochazos para aumentar visualizaciones. Su última víctima, un BMW M5.
No es la primera vez y quizás no sea la última. El vlogger ruso Mihail Litvin, que se hizo famoso hace dos años por quemar su Mercedes AMG GT 63 S, lo ha vuelto a hacer: en esta ocasión, su víctima ha sido un flamante BMW M5 Competition.
La búsqueda del reconocimiento (y el negocio) a través de “likes” y visualizaciones hace que muchos usuarios en redes sociales bailen, enseñen su cuerpo o creen contenidos de gran calidad. Pero Mihail Litvin tiene otra estrategia para hacerse famoso en redes sociales.
Un “homenaje” a un amigo fallecido

El adinerado youtuber ruso utiliza la destrucción de supercochazos como uno de sus temas favoritos para subir a la plataforma de vídeo más popular del planeta. Como decimos, ya lo hizo con un Mercedes AMG GT 63 S, que quemó como, según el mismo declaró, una forma de protestar por la mala calidad del servicio prestado por Mercedes-Benz.
Posteriormente, estrellaba un novísimo Porsche Taycan contra el escaparate de un concesionario de Porsche tras, supuestamente, confundir los pedales.
Ahora, el sacrificado ha sido un BMW M5 Competition de color negro que era en realidad propiedad de uno de sus amigos. Esta vez, no tuvo ningún problema con el servicio ni confundió los pedales. Según el medio de comunicación local ASTV.ru, hacer estallar la berlina de alto rendimiento ha sido una forma de presentar sus “respetos” a un amigo que murió mientras conducía un BMW M4 Competition en Moscú el año pasado.
En el vídeo, se puede ver a Litvin conduciendo el BMW M5 sobre un campo cubierto de nieve antes de pedir a algunos de sus amigos que se unan a él. A continuación, vierte gasolina sobre el coche alemán y le dispara flechas incendiarias. Después de unos cuantos fallos, el M5 explota y las piezas caen cerca del youtuber, acrecentando la épica del vídeo.



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