El 'Cavallino Rampante' cumple tres décadas de éxitos en el mercado más importante de Oriente y este Ferrari Roma hecho a medida homenajea con creces la efeméride...
China es una de las superpotencias económicas más importantes del mundo, y muchos de los afortunados que pueden optan por darse el capricho de conducir uno o varios Ferrari. Desde hace 30 años los chinos pueden hacerlo sin necesidad de recurrir a la importación, y para celebrar semejante efeméride que resulta esencial en las arcas y en la estrategia comercial de la firma de Maranello los italianos han querido construir un Ferrari Roma hecho a medida con detalles inspirados en la cultura, la estética y la artesanía del país más poblado del mundo.
Competizione Ventidue, un restomod del Ferrari 250 GT Berlinetta SWB
En este caso, el diseño corre a cargo de Jiang Qiong’er, directora artística y mandamás de la firma de lujo Shang Xia. Para hacer realidad sus ideas, Qiong’er cuenta con la inestimable ayuda del programa Ferrari Tailor Made, que brinda una experiencia personalizada única por medio de una gama de opciones y especificaciones interminables. Entre ambas partes han logrado reflejar en este Roma tan especial varias pinceladas que recuerdan a la cultura china priorizando por encima de todo la artesanía, el legado y la tradición. Buena prueba de ello son los colores Sanusilver Matte y Rosso Magma Glossy que encontramos en el exterior, este último en homenaje al tradicional rojo carmín chino.
“Las rayas que recorren la carrocería y la tapicería interior están inspiradas en los rasgos característicos de los muebles clásicos de la dinastía Ming. Combina detalles de inspiración china tradicional y el sofisticado arte italiano del modelo original”, comentan sus creadores.
Pekín fue testigo del primer pedido chino de un Ferrari en 1992

También cuenta con umbrales de fibra de carbono con la inscripción Tailor Made, una caja de llaves pintada en laca Boluo con puntos rojos y dorados (una antigua técnica china conocida por su exclusivo acabado texturizado) y una placa identificativa con el número 30 en caracteres chinos. “Esta placa de oro tiene incrustaciones de jade y tiene un significado simbólico: en la antigua cultura china, el oro simboliza riqueza y buena fortuna, mientras que el jade indica pureza y amabilidad. Ambos son sinónimos de buenos deseos y reverencia”, comentan desde Ferrari.
Además, Jiang Qiong’er ha diseñado un paquete de estilo de vida exclusivo para este Roma consistente en varios difusores de aromas, uno para cada estación del año, así como un juego de utensilios de té pintados en la mencionada laca Boluo.
Sin duda, hablamos de un conjunto que fusiona como nunca antes la estética china con el estilo italiano inherente en el Ferrari Roma, que encuentra vida en el V8 turboalimentado de 620 CV galardonado con el premio Motor Internacional del Año durante cuatro ciclos seguidos.




Comentarios
Escribir comentario
Pues que se lo coman los chinos, lo copien y hagan otro mejor que la chatarra italiana esa.