
El cambio por variador continuo recibe una puesta al día en el Audi A4 2.0 TDi 143 CV Multitronic: mejora su respuesta y agrado de utilización. Ahora dispone de 7 relaciones preconfiguradas que ayudan a reducir los consumos cuando conducimos en modo manual.
El Audi A4 es un modelo ya muy asentado en el mercado; está precedido por su fama. Personalmente, el acabado S-Line me parece una opción casi obligatoria para quitar el “exceso de sobriedad” que encuentro en su diseño, con unas líneas generales que llevan ya muchos años entre nosotros. Las llantas de 19 pulgadas son todo un acierto por imagen, pero su excesivo neumático juega en contra del comportamiento y los consumos, que me han parecido algo elevados en esta unidad.
Respecto a la transmisión Multitronic, pocas críticas se pueden hacer. Disponer de un número infinito de relaciones y que los cambios de marcha pasen totalmente inadvertidos (en realidad no los hay) es algo increíble, que aporta un confort excepcional. No hay muchos rivales en el mercado con una combinación mecánica semejante; sólo me viene a la mente el Subaru Legacy CVT, tal vez con unos interiores menos cuidados que los del alemán, pero con un precio más competitivo y una calidad de ingeniería tan buena o mejor que la de este Audi A4. Sin duda es un coche excelente, pero el precio que hay que pagar por él hace que el nivel de exigencia suba lo bastante como para encontrar detalles mejorables, como la habitabilidad de las plazas traseras o una imagen tal vez demasiado vista.
Diseño: Audi A4 2.0 TDi 143 CV Multitronic: soluciones útiles
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Los sutiles cambios llevados a cabo en el A4 me gustan, le dan un toque más moderno, pero sin dejar demasiado obsoleto a su predecesor. Los acabados no están mal: aunque las puertas podrían quedar mejor alineadas, lo cierto es que dentro no se oyen “grillos” ni chirridos que delaten desajustes.
El interior está también correctamente resuelto. Es sobrio (pero sin resultar aburrido) y los materiales dan una muy buena impresión. La postura es típica de los modelos del grupo Volkswagen, cómoda y pensada para las tallas más grandes. Todos los mandos quedan a mano y se manejan con facilidad, incluido el completo sistema multimedia y el ordenador de viaje.
Si delante uno disfruta de la amplitud, detrás no sobra el espacio, especialmente en la cota de anchura, de modo que tres pasajeros irán algo apretados.
El maletero es amplio y de formas muy aprovechables, aunque -como en todas las berlinas con carrocería de 3 volúmenes- la boca de carga es pequeña, por lo que habrá bultos que quepan en el maletero… pero no “entren por la puerta”.

Comportamiento: El Audi A4 2.0 TDI, en ciudad y en carretera
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El cambio automático y el Start&Stop funcionan de maravilla en el tráfico congestionado de la ciudad. La parada y puesta en marcha del motor 4 cilindros diésel es rápida y suave, pasando casi inadvertida -en parte, gracias a la buena insonorización del Audi A4-. La visibilidad es buena y las suspensiones no se llevan mal del todo con las calles adoquinadas y tapas de alcantarillas (aunque es algo seca). Los consumos en la urbe están en cifras que rondan los 7 l/100km; no está mal, pero tampoco son números de récord.
En carretera, la mecánica de 143 CV y el cambio Multitronic funcionan muy bien; se puede viajar cómodamente hasta agotar los más de 800 km que podemos hacer con un depósito de combustible. A 120 km/h, el gasto medio queda en los 6,5-6,8 l/100km, una cifra buena, aunque no espectacular. La verdad es que con otros modelos del grupo he conseguido mejores consumos, por lo que en parte achaco la diferencia al enorme tamaño de los neumáticos montados en esta unidad de pruebas (245/40-19).
En autovía, da gusto rodar con tal aplomo y confort sin apenas ruido. La iluminación es excelente gracias a los faros bi-xenón adaptativos, aunque el asistente de luz de carretera tarda en pasar a cruce y produce bastantes deslumbramientos a los coches que vienen de frente.

Si circulamos por carreteras secundarias con el asfalto un poco roto y agrietado, el escaso perfil de los neumáticos y las suspensiones algo secas hacen que el Audi A4 con el paquete S-Line tienda a rodar “sobre las crestas”, perdiendo algo de confianza en las curvas debido a la deriva que esto genera.
Los 143 CV mueven bien el conjunto y los adelantamientos se hacen de forma bastante segura, sobre todo si antes de iniciarlos escogemos el modo Sport en el selector del cambio, lo que hace que suba un poco el régimen del motor y se mantenga en la zona óptima de par.
En definitiva, el Audi A4 2.0 TDI es un coche muy rutero en el que podemos viajar miles de kilómetros de forma confortable, segura y “arropados” por prestaciones más que suficientes.
El Audi A4 2.0 TDi 143 CV Multitronic, en la pista de pruebas
Parece que Murphy no está de mi parte últimamente: una vez más, el día reservado para las pruebas en el circuito la lluvia mantuvo la pista como una piscina. En este escenario, unos neumáticos de tanta sección no eran capaces de evacuar la cantidad de agua que se encontraban en su avance y hacían flotar el coche en la recta de meta en cuanto superaba los 100 km/h. Afortunadamente, el resto del trazado de PTC Escuela es lo bastante revirado como para que la velocidad sea menor y no aparezca el temido aquaplaning.

El Audi A4 es un coche con un chasis muy noble, lo bastante eficaz para permitirte ir rápido, pero sin radicalismos que lo hagan “conflictivo” en el día a día. Tiene un instinto natural subvirador, pero no tanto como los Audi de hace cinco o diez años y, aunque hagamos las cosas bastante mal (siempre dentro de unos límites, claro está) el A4 no “tuerce el gesto” ni tiene reacciones bruscas. Para algunos puede resultar aburrido, pero es tranquilizador en el uso real que se hace del vehículo. El control de estabilidad está bien tarado: es intrusivo, pero corrige la trayectoria sin aspavientos.
La maniobra de esquiva se soluciona sin el menor sobresalto, algo a lo que contribuye el tarado algo más rígido de la suspensión y un centro de gravedad bastante bajo.
La transmisión Multitronic no está cómoda en un uso manual. Está bien como reclamo para los que puedan echar de menos los cambios de régimen que se producen al subir o bajar de marcha, pero el variador continuo es una delicia y siempre pone el motor a las revoluciones perfectas para cada orden que demos con el acelerador… Funciona bastante mejor en modo automático que en el “falso secuencial”.
Audi A4 2.0 TDi, también lo probamos
Rivales
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Audi A4 2.0TDI Advanced Edition Multitronic DPF 143 |
Bmw 318dA Sport |
Mazda Mazda6 2.2DE Style Aut. |
Subaru Legacy 2.0D Premium | |
| Precio | Desde 36.210 € |
Desde 38.622 € |
Desde 31.430 € |
Desde 30.940 € |
| Combustible | Diésel | Diésel | Diésel | Diésel |
| Cambio | 8 marchas | 8 marchas | 6 marchas | 6 marchas |
| Potencia (CV) | 143 | 143 | 150 | 150 |
| Aceleración 0-100 km/h (s) | 9,1 | 9,2 | 9,8 | 9,3 |
| Consumo Medio (l/100 km) | 4,8 | 4,3 | 4,8 | 5,9 |
| Emisiones CO2 (g/km) | 127 | 114 | 127 | 156 |
Audi A4 2.0TDI Advanced Edition Multitronic DPF 143
Bmw 318dA Sport
Mazda Mazda6 2.2DE Style Aut.
Subaru Legacy 2.0D Premium 36.210 €
38.622 €
31.430 €
30.940 €
Nuestra valoración
Destacable
- Confort de marcha.
- Uso en ciudad.
- Insonorización.
Mejorables
- Anchura de los neumáticos.
- Precio.
- Plazas traseras estrechas.


Comentarios
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pues mi audi a4 143 multitronics del 2008 también tiene 7 marchas, asi que no entiendo el artículo con que le añaden una mas ! Llevo más de 150.000 kms con mi coche y no he tenido ni un solo problema en el cambio. Quizás, Rubén, es que tus amigos no le hacen el mantenimiento adecuado.
Sí que son muy atractivas. Sólo tienen un defecto (además del precio): Limpiarlas. Un saludo, paco, feliz año y gracias por tu comentario.
Me encantan esas llantas, me recuerdan a las del M3 CSL
El cambio por variador continuo me parece perfecto, su único punto débil es su longevidad, tengo varios conocidos que no han conseguido lograr hacer más de 150.000 km sin problemas en sus Audi A6.