El taller de preparaciones American Legends presentó en el recientemente celebrado Sema Show de Las Vegas un Mustang. A simple vista parece que sólo lo han retocado estéticamente, pero la sorpresa viene cuando abren el capó.
Ford y Ferrari son dos marcas que no se suelen mencionar nunca en la misma frase, a menos que no estemos hablando del Ford GT. Sin embargo, el recientemente celebrado Sema Show ha puesto la solución a esta cuestión.
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Los asistentes al certamen de modificaciones pudieron disfrutar de decenas de Mustangs tocados por todas partes, sin embargo, este que os enseñamos tiene algo especial. Bajo su preciosa imagen de Muscle Car americano, esconde un corazón italiano, y no uno cualquiera: se trata de un V8 de 4.3 litros que proviene de un Ferrari F430.
Los responsables de este absurdo matrimonio son los chicos de American Legends. Podían haber instalado dicho motor y ya habrían creado una gran máquina, sin embargo, pensaron que sería una buena idea instalarle dos turbocompresores Nelson Racing y un nuevo colector de admisión donado de un Ferrari California.

El Corruptt Mustang tiene 400CV más que el más potente de la época
La potencia que se le ha extraído al propulsor llega a los 700 caballos. Después de que Mopar lanzara en el mismo certamen el kit Hellephant de 1.000 caballos montado en un Charger, parece que esta potencia ya no impresiona, pero son casi 400 caballos más de lo que montaba el Mustang más potente de la época (el 428 Cobra Jet tenía 335 CV).
Las modificaciones hechas a este coche no son sólo debajo del capó, ya que el Corruptt Mustang (así ha sido bautizado), tiene una suspensión Ride Tech, unas enormes llantas calzadas en neumáticos Toyo y frenos firmados por Wilwood.
En cuanto a los retoques estéticos, el techo se ha rebajado para pegarlo más al suelo, se le ha instalado un escape lateral y las ópticas traseras tienen tecnología 3D. En el interior encontramos unos baquets de con arneses de cuatro puntos, un cuadro de instrumentos personalizado (en color amarillo como el de los Ferrari) y un volante de tres radios.




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