Ford vuelve a electrificar a uno de sus iconos. En este caso el Explorer no solo da un giro de 180º a su concepción sino que esconde ADN alemán. Nosotros ya lo hemos conducido.

Hace aproximadamente un par de años, Ford anunció que sería 100% eléctrica para la década siguiente. Si bien la firma del óvalo no es del todo nobel en estas lides, su primero modelo global cero emisiones fue el Mustang Mach-e, dejando además una sensacional impresión a todos los que hemos podido conducirlo. Ahora, esta estrategia eléctrica sigue evolucionando y una de sus piedras angulares será el Ford Explorer EV que en Autocasión hemos ya podido conducir por primera vez en su presentación internacional. Nos hemos venido nada menos que hasta Eslovenia para comprobar si como dice Ford es una reinterpretación europea del mítico Explorer que se lleva décadas vendiendo en EEUU o si, en realidad, esconde otros secretos como, por ejemplo, tener sangre alemana. ¿Que por qué digo esto? Sigue leyendo y lo descubrirás.

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Robustez familiar

Las formas son robustas pero de corte familiar. Mide 4,57 metros de largo.Las formas son robustas pero de corte familiar. Mide 4,57 metros de largo.

Aunque Ford ha seguido la misma línea impuesta con el Mustang de rebautizar a otro de sus eléctricos con una denominación icónica para la marca, que esta no te engañe. Poco o nada tiene que ver con el mítico Explorer norteamericano y menos con el SUV de siete plazas híbrido enchufable que se ha comercializado en nuestro país hasta hace relativamente poco. Este nuevo Explorer es un SUV, sí, pero mucho más compacto que mide 4,57 metros de largo por 1,87 de ancho y 1,63 de alto y que se sostiene sobre la plataforma MEB del Grupo Volkswagen. Sí, has oído bien, el nuevo eléctrico de la firma del óvalo sería pues el primo hermano gemelo del Volkswagen ID.3 e ID.4. No obstante, este presenta su diseño en un envoltorio más llamativo como bien demuestra con un frontal poderoso y ancho, al más puro estilo yankee es cierto pero adaptado a las necesidades eléctricas. Así lo vemos con una calandra completamente carenada y unos faros estilizados que se conectan entre sí con esta tira negra en la que se incrusta el nombre del modelo. Hablando de nombres y logos, en una posición más baja está ubicado el nuevo logo de la marca, más aparente y moderno.

De ahí damos el salto al lateral donde se percibe una línea de corte familiar pero muy aparente gracias al pilar A en negro y al C con una moldura. Entre medias, pasos de rueda robustos, protegidos con una tira plástica propia de los SUV y con una zona inferior en negro para dar mayor sensación de altura (la distancia libre al suelo es de unos 16 cm). Las llantas por su parte van de las 19 a las 21 pulgadas aunque estas últimas son siempre opcionales y cuestan entre 600 y 1.200 euros dependiendo del acabado. De camino a la zaga nos vamos a los colores, con seis tonos, de los el único de serie es este Azul Artic y el resto de pago, con un coste de entre 270 y 880 euros. Por último, la zaga mantiene la robustez del conjunto pero un diseño más limpio ya que no hay molduras que crucen ni nada similar, mientras que los faros aquí son opcionales. La luneta es estrecha y el alerón, grande.

Espacio por doquier

El interior tiene dejes de VW pero ofrece un aspecto muy tecnológico.El interior tiene dejes de VW pero ofrece un aspecto muy tecnológico.

En el interior destaca la elección de los materiales, que aportan calidad al conjunto, mayor incluso que en el nacimiento de los ID. En el apartado estético destaca su volante, con los extremos achatados, circunstancia que quizá no guste mucho a algunos, con comandos hápitos táctiles integrados que, eso sí, nos permiten manejar los menús del minimalista cuadro de instrumentos de 5” con la información clara, pero a nuestro gusto escasa.

Por cierto, sin salir de la columna de la dirección, al igual que ocurre con los ID de Volkswagen, el selector del cambio se sitúa a la derecha, permitiéndonos liberar la zona central del coche. Y es que aquí es donde más novedades se aglutinan aunque yo te voy a destacar tres:

  • La primera, la barra de sonido perfectamente integrada en el salpicadero y que está firmada por B&O, aportando una experiencia sonora sensacional.
  • El segundo, los asientos de corte deportivo tapizados en un cuero sintético denominado Sensico y realizado de manera sostenible.
  • La tercera, la pantalla central de 14,6 pulgadas desde la se manejan todas las funciones del vehículo y que además de ofrecer un funcionamiento rápido e intuitivo o la conectividad inalámbrica con Apple y Android esconde un secreto: se puede mover pasando de estar totalmente vertical a inclinarse en una posición de 30º. De esta forma, cualquier enser que hayamos guardado aquí quedará oculto a la vista, bautizándose como My Private Locker, podrás guardar desde la cartera hasta, lo más probable, el móvil ya que cuenta con dos cargadores inalámbricos.
La pantalla central puede cambiar su ángulo al gusto.La pantalla central puede cambiar su ángulo al gusto.

Hablando de huecos portaobjetos, el Explorer EV tiene además un gigantesco espacio oculto en la consola central con hasta 17 litros que nos permiten guardar objetos de gran tamaño como un portátil de 15” o tres botellas de agua de 1,5 litros. Bajo la misma tenemos otro espacio en el que además se guarda una pica para romper los cristales en caso de accidente.

Si ampliamos el espectro de la habitabilidad, la zona trasera es apta para adultos de 1,80 metros de estatura tanto por espacio para las piernas como para la cabeza, incluso montando el gigantesco techo panorámico que aporta mucha luminosidad pero que solo está disponible como opción en el acabado Premium, pagando además 1.240 euros. Por anchura, como suele ser habitual en modelos de este segmento, mejor viajarán dos que tres, mientras que por elementos de confort, contamos con salidas de aire y tomas USB.

Un poco más atrás, el maletero cubica 470 litros hasta la bandeja y 530 litros hasta el techo, que son capacidades muy notables para un coche de estas dimensiones. Si queremos más espacio siempre podemos abatir la segunda fila y disponer de los 1.460 litros con un piso que es completamente plano. De hecho, al colocarlo en la zona más alta podemos guardar los cables de carga en dicha zona ya que el Explorer carece de frunk el maletero delantero.

Puesta a punto específica

La dinámica de conducción es sobresaliente.La dinámica de conducción es sobresaliente.

En lo que a comportamiento se refiere, pese a sostenerse sobre la plataforma MEB, las diferencias con los ID. son notables. Comenzando por la seguridad, pues ofrece un avanzado sistema de 12 sensores de ultrasonidos, 5 cámaras y 3 radares para permitir una conducción semiautónoma con elementos como el cambio de carril automático, un Stop&Go más avanzado o una batalla de asistentes acorde a los tiempos.

Dinámicamente aporta ese toque deportivo propio de los Ford pero con un enfoque en el que prima el equilibrio. Tenemos 4 modos de conducción: Normal, Sport , Eco y Perso a los que suma un quinto en el caso de los Explorer más potente: el Traction y un solo nivel de regeneración de la frenada, el que ya da el modo B. El tacto de la dirección es bastante preciso y las suspensiones tiran a confortables.

Entrando de lleno en el tema de rendimiento, tenemos de momento dos versiones a la espera de que más adelante se sume una con 170 CV. Hoy por hoy te puedes comprar el Explorer EV de 286 CV con propulsión trasera y otro de 340 CV con tracción total que puede acelerar de 0 a 100 km/h en tan solo 5,3 segundos, es decir, más rápido que un Focus ST. En ambos, el par máximo es de 545 Nm y la velocidad punta de 180 km/h.

Admite cargas hasta de 185 kW en CC.Admite cargas hasta de 185 kW en CC.

Pero esto es un eléctrico y más allá de prestaciones lo que interesa es la autonomía. Aquí ambos equipan una batería de iones de litio, níquel manganeso cobalto con la salvedad de que en el Explorer de propulsión la capacidad útil es de 77 kWh y en el de tracción total, de 79 kWh. De esta forma la autonomía va de los 566 a los 602 km con un gasto medio de entre 13,9 y 15,7 kWh/100 km. Nosotros, durante esta ruta realizada por Eslovenia, con una orografía cambiante, hemos medido 20 kWh/100 km, lo que nos ha dado para recorrer 400 km.

Pero no te apures porque siempre podrás conectarlo a tomas de CC hasta de 185 kW en el caso del Explorer más potente y de 135 kW en el de acceso. Ello se traduce en un tiempo mínimo de espera de 26 minutos para pasar del 10 al 80%. En CA la potencia máxima es de 11 kW, es decir, menos de 8 horas para tener el 100%.

Precio del Ford Explorer EV

A finales de año llegará una versión de menor potencia y precio.A finales de año llegará una versión de menor potencia y precio.

Este Explorer EV se encargará de recoger el testigo del próximamente extinto Focus que nos dirá adiós en 2025 porque, como bien sabes, lo que se destilará en la UE a partir del 2030 son los SUV eléctricos. Justo donde entra este Explorer, un coche con un sinfín de atributos únicos pese a estar sostenido sobre la plataforma MEB del Grupo Volkswagen. Cualidades como el diseño, la tecnología, los asistentes a la seguridad o la autonomía final, con el hito incluso de haberse convertido en el primer eléctrico en circunnavegar el planeta, recorriendo 30.000 km.

No obstante, lo que marcará su devenir comercial será sin duda el precio, ya que Ford ha establecido una tarifa que arranca en los 51.765 euros para el Explorer de propulsión con acabado básico y 58.755 euros para el de tracción total. En el caso de los Explorer Premium dicha cuantía se incrementa en 2.632 y 3.020 euros, respectivamente. Tarifas que pueden sumar descuentos comerciales y que a buen seguro bajarán su rango con la futura llegada del motor menos potente.

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