El Opel Insignia es el último modelo que la marca alemana tendrá con una plataforma propia. Mientras llega la nueva generación con una plataforma de PSA, el Insignia se remodela con una nueva imagen y mejoras en el interior, pero sin cambios radicales.
Opel también trabaja en una actualización de medio de ciclo de vida del Insignia. Las fotos espía muestran a la variante familiar del Insignia Sports Tourer y también de la berlina, que fueron lanzados al mercado en 2017. Aunque las pruebas han comenzado hace poco tiempo, los trabajos se extenderán hasta mediados finales de 2020 llegando al mercado en 2021.
El Opel Insignia de esta generación llegó al mercado pocos meses antes de que PSA comprase Opel a GM. Su plataforma completamente nueva es la última que se mantendrá en el mercado mientras todas las de los demás modelos de la marca están siendo actualizados con plataformas de PSA, más eficientes. Por este motivo, el Insignia se mantendrá en el mercado todavía tres o cuatro años más y se actualizará, pero sólo en lo imprescindible para mantenerlo atractivo a la espera de la llegada de la nueva generación del Insignia ya con plataforma del grupo francés.
Opel Insignia: un modelo de transición

Los cambios serán más que ligeros, no realizando una gran inversión por parte de PSA, por lo que la nueva imagen dispondrá de una nueva parrilla y un paragolpes con nuevas formas, a la vez que los faros delanteros también se harán algo más finos y conectarán con la calandra del radiador. En la parte trasera, los cambios serán menores con un renovado paragolpes.
Por dentro, mejora de materiales, una pantalla de información y entretenimiento revisada, con mayor calidad de visión y resolución, una interfaz revisada y nuevas aplicaciones y asistentes a la conducción, al mismo tiempo que no se esperan nuevas mecánicas, ni tampoco versiones electrificadas en la forma de híbridos enchufables; una mera optimización para cumplir con la nueva norma Euro 6d.



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