Puede parecer una paradoja pero, todo apunta a que los coches eléctricos podrían suponer el resurgir de muchos clásicos. Microlino ha logrado enamorar a medio planeta resucitando el concepto del mítico Isetta y este modelo que te mostramos aquí puede lograrlo también con un estilo de lo más seductor. Todo un neoclásico.
Muchos ven en el coche eléctrico el fin de una era de esplendor, pero puede que sea todo lo contrario. La compacidad de los motores eléctricos y el no tener que condicionar el diseño a un pesado motor de combustión y las canalizaciones del combustible dan una nueva libertad de creación a los diseñadores. Por otro lado, los módulos eléctricos son más accesibles que los motores de combustión. Prácticamente cualquiera puede comprar un motor y unas baterías, de modo que muchos talleres artesanales han visto una puerta que se abre de golpe para dar rienda suelta a su imaginación.
Uno de los últimos grandes éxitos ha sido el proyecto de Microlino, un coche eléctrico pensado para un uso urbano y que se ha ganado la simpatía de muchos con una imagen claramente inspirada en la del mítico Isetta. Su forma de cascarón de huevo y su puerta frontal fueron un éxito hace medio siglo y consiguieron sanear las fianzas de BMW (que fabricó esta genialidad italiana bajo licencia).
Otro claro ejemplo lo tenemos en el Morgan EV3, una joya que hace las delicias de los más pudientes recreando las formas del emblemático triciclo de Morgan, pero con un eficiente motor eléctrico en lugar de los ruidosos y sucios 2 cilindros en V frontales.
El último en reclamar su protagonismo es el nuevo Nobe 100, un coche que ha conseguido reconciliar a alemanes, italianos y británicos para aunar esfuerzos en un pequeño coche eléctrico que se ha materializado en un prototipo real en Estonia.
Nobe 100: el triciclo eléctrico más cool

El Nobe 100 tiene ya un prototipo fabricado que está causando furor en Estocolmo con su concepto “3”: 3 ruedas, 3 asientos y 3 horas para recargar sus baterías, que le permiten una autonomía de 220 km. Su carrocería de estilo retro es muy aerodinámica y sus tres ruedas reducen los rozamientos, de modo que es capaz de alcanzar los 110 km/h con cierta facilidad pese a que su potencia apenas alcanza los 60 CV.
Eso sí, con un peso mínimo (la carrocería es de fibra de vidrio) y la forma en la que entregan la potencia los motores eléctricos, el Nobe 100 es capaz de acelerar de 0 a 100 km/h en sólo 6 segundos.
En geometría se define un plano por tres puntos o dos rectas que se corten. Es decir, las tres ruedas del Nobe 100 siempre se apoyarán en el mismo plano. Además, las baterías están ubicadas en el suelo del coche, lo que le proporciona un centro de gravedad muy bajo y una excelente estabilidad.
Su configuración de 3 ruedas también permite que el diseño de su carrocería se asemeje al de una gota de agua, la forma más aerodinámica de la naturaleza.
Nobe 100: inspirado por varios clásicos

Los diseñadores del Nobe 100 dicen que se han inspirado en los coches clásicos europeos de mediados del siglo XX, pero evitan dar nombres. Sin embargo, yo veo claramente la influencia de algunos modelos muy concretos en sus formas.
Siempre que hablamos de diseño y coches nos imaginamos potentes deportivos, pero es un error. Hay muchos ejemplos de coches con carrocerías realmente bellas que no eran demasiado potentes, ni siquiera de marcas que consideremos de alto standing. Por poner algunos ejemplos: Renault Caravelle, Peugeot 404 coupé/cabrio (un Ferrari a escala), etc.
Una de esas pequeñas joyas de diseño seductor pero en formato pequeño es el NSU Sport Prinz. De él han tomado prestado el frontal del Nobe 100.
En cuanto a la forma de la parte trasera, la cúpula de la luneta y la curvatura de los costados me recuerdan mucho a las zagas de los BAT diseñados por Bertone como estudios aerodinámicos para Alfa Romeo. También veo guiños al diseño de la trasera de los Panhard CT24 en la forma de sus pilotos posteriores.
Si por fuera se han inspirado en varios modelos, en el interior del Nobe 100 han hecho todo un alarde de síntesis y han conseguido recrear el tablero del mítico Mercedes Alas de Gaviota en un habitáculo minimalista y en el que la información que debe conocer el conductor no precisa de temperatura de refrigerante, presión de aceite, revoluciones… sólo la velocidad y la carga de las baterías son necesarios.
El Nobe 100 en vídeo




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