
El Opel Cabrio 1.4 de 140 CV es la puerta de entrada "al cielo abierto" en la actual gama de la marca alemana. No hay muchos descapotables con 4 buenas plazas por menos de 30.000 euros en el mercado; si quieres saber todo lo que obtienes por esa cantidad, sigue leyendo.
Dichoso Murphy… me encargan probar el Opel Cabrio 1.4 Turbo de 140 CV con Start&Stop y se pasa toda la semana lloviendo casi sin parar. Si quiero ver el vaso medio lleno, siempre puedo pensar que de este modo podré comprobar hasta qué punto la capota del elegante convertible está bien resuelta y es hermética…
A diferencia del anterior Astra descapotable, con techo rígido abatible, el nuevo Opel Cabrio cuenta con una capota de lona. Es más ligera y rápida a la hora de ser accionada, posee un cierre muy bueno y tiene la ventaja de que el maletero es más amplio, tanto con el techo puesto como quitado.

Me gusta lo que veo cuando me acerco al coche; el contraste de la carrocería negra con la capota de lona granate le da un toque clásico y elegante.
Al abrir la enorme puerta, tenemos acceso a un habitáculo típico de Opel, con una consola central abarrotada de teclas (en parte, debido a que el equipamiento es muy completo) y asientos que ofrecen una buena postura de conducción. Poseen una tapicería de tela con el ribeteado en contraste de color anaranjado que da un punto de alegría a un diseño atractivo. Además, sujetan muy bien el cuerpo en las curvas.
El Opel Cabrio, en el día a día
Llega el momento de ponerse en marcha con el Opel Cabrio, algo muy fácil gracias a su buena ergonomía, con todos los mandos donde esperas que estén… salvo el freno de estacionamiento eléctrico, que tiene una tecla demasiado parecida en tacto, apariencia y ubicación a la que sube y baja los cuatro elevalunas. Esto hace que si queremos subir las ventanillas mientras vamos descapotados para reducir las turbulencias, podamos accionar el freno de mano accidentalmente.

Como no para de llover, no queda más remedio que ir “encerrados”. La visibilidad es algo escasa hacia atrás, ya que la luneta es pequeña y está muy inclinada. El maletero con la capota cerrada es grande y tiene formas muy cuadradas, así que podemos llenarlo con la compra, hacer recados, etc. sin problemas (curiosamente, se pueden abatir los respaldos traseros para ampliar su capacidad). Eso sí, es mejor que los bultos no sean muy voluminosos, ya que la boca de carga es pequeña.
El motor tiene un buen tacto y las suspensiones en modo “Tour” (el chasis Flexiride de Opel permite elegir entre Normal, Tour y Sport) resultan bastante confortables en la ciudad, absorbiendo bien las irregularidades. Los consumos están dentro de lo razonable, aunque poner en marcha en cada semáforo casi dos toneladas de peso se nota. Ver cifras cercanas a los 10 l/100km es fácil si no somos “finos” con el acelerador y el cambio de marchas.

En carretera, la cosa cambia y el consumo del 1.4 turbo baja hasta cifras más razonables. El cambio tiene un buen tacto y el escalonamiento es acorde a las prestaciones, aunque la sexta es algo larga para poder reducir el gasto de carburante “llaneando” en autopista. Rodando en los límites legales, el ordenador de viaje arroja cifras entre 6,5 y 7 l/100km.
De vez en cuando, la lluvia da tregua y aprovecho para descapotar y hacer las fotos -el mecanismo que abre y cierra la lona del Opel Cabrio es rápido y se maneja fácilmente-. Prefiero hacerlo con el coche parado para evitar esfuerzos en el sistema y en los motores que lo mueven, aunque el fabricante garantiza que se puede accionar hasta 40 km/h.
Con el techo abierto, las turbulencias aparecen por encima de los 110 km/h y la calefacción se queda un poco justa: fuera hace frío. Los pasajeros de las dos plazas traseras notarán más el aire fresco.

Me sorprende lo bien que aísla la capota tanto del frío como del ruido: con ella cerrada, la sensación es casi como la de ir en un coupé, aunque en la unidad de pruebas se oye un leve silbido en la zona entre el parabrisas y la esquina superior de la ventanilla del copiloto, un pequeño desajuste que provoca que entren unas gotas de lluvia mientras fuera “jarrea” sin compasión.
El Opel Cabrio, en la pista de pruebas
Un circuito supone una dura prueba para el bastidor de un coche descapotable: los fuertes apoyos en las curvas tienden a retorcer una estructura que carece del arco que en un modelo cerrado procura mantener en su sitio las cuatro esquinas del vehículo. En el caso del Opel Cabrio, el bastidor está muy reforzado –prueba de ello es que roza los 1.800 kg-, pero el exceso de peso también juega en contra del “esqueleto”, de la misma manera que un techo muy pesado y fuerte puede caerse sobre sí mismo.
En este modelo, aunque no hay crujidos ni “grillos”, lo cierto es que se nota la torsión de la estructura y también cómo el marco superior del parabrisas deja de estar paralelo respecto a la tapa del maletero cuando realizamos cambios de apoyo bruscos o pisamos una junta de dilatación en un apoyo enérgico.

Afortunadamente, las suspensiones están bien elaboradas y el coche tiene una pisada muy segura. En este sentido, me ha sorprendido ver cómo es algo más efectivo cuando seleccionamos el modo Tour –que ablanda la amortiguación- que en el Sport, y es que las suspensiones rígidas se llevan mal con un chasis que se llega a retorcer. Las reacciones del vehículo son más previsibles cuando trabaja la suspensión que cuando lo hace la propia plataforma.
Con la suspensión en su tarado más blando, el Opel Cabrio tiene un comportamiento francamente bueno, siendo capaz de absorber muy bien las irregularidades del asfalto sin comprometer la estabilidad, permitiendo solucionar sin el menor contratiempo la maniobra de esquiva y ofreciendo una gran efectividad en el tiempo por vuelta.
Los frenos cumplen perfectamente su cometido y detienen el coche en unas buenas distancias, más aún si tenemos en cuenta que hablamos de un automóvil bastante pesado. En definitiva, el Opel Cabrio posee un buen bastidor dentro del mundo de los descapotables, aunque los kilos se notan tanto en las inercias como en el esfuerzo al que se somete su estructura autoportante.

Rivales
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Opel Cabrio 1.4T S&S Excellence |
Citroen DS3 Cabrio 1.6 THP Sport 155 |
Peugeot 308 CC 1.6 THP Allure |
Renault Mégane C.C. 1.4 TCE Dynamique | |
| Precio | Desde 32.000 € |
Desde 25.025 € |
Desde 32.370 € |
Desde 29.400 € |
| Combustible | Gasolina | Gasolina | Gasolina | Gasolina |
| Cambio | 6 marchas | 6 marchas | 6 marchas | 6 marchas |
| Potencia (CV) | 140 | 156 | 156 | 130 |
| Aceleración 0-100 km/h (s) | 10,9 | 7,4 | 9,6 | 10,7 |
| Consumo Medio (l/100 km) | 6,3 | 5,9 | 7,2 | 7,3 |
| Emisiones CO2 (g/km) | 149 | 137 | 167 | 169 |
Opel Cabrio 1.4T S&S Excellence
Citroen DS3 Cabrio 1.6 THP Sport 155
Peugeot 308 CC 1.6 THP Allure
Renault Mégane C.C. 1.4 TCE Dynamique 32.000 €
25.025 €
32.370 €
29.400 €
Nuestra valoración
Destacable
- Amplitud interior.
- Línea elegante.
- Seguridad.
Mejorables
- Ajuste de la capota.
- Peso.
- Freno de mano eléctrico.


Comentarios
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Muchas gracias por responder Rubén,disculpa mi tardanza .Pues si me gustan mucho como analizas las pruebas,conocimientos y saber llegar a la gente,en los puntos del coche buenos,malos.Particularmente me encanta Subaru (Outback)y la marca,en su día se me iba de precio el Impreza y compré un Civic .Volvo y Saab siempre me han encantado y siguen(que pena lo de Saab).Fui a ver hace tiempo (hice ronda por marcas)el Skoda Superb Kombi y me pareció un cochazo.Referente a Hyundai opino más bien como tú y es una marca futurible, la verdad. El Seat León no he tenido oportunidad de verlo pero por lo que dices es una opción muy sería para mí.Mis necesidades son para maleta,o varias,perro medio/gr..... de ahí que me gusten el Outback y el Superb Kombi,pero no se si llegarían a ser un poco grandes para el día a día,mi intención es adquirir el próximo coche y que cubra posibles imprevistos(niños,etc..)
Hola Alberto, perdona la demora en responderte. Antes de nada muchas gracias por tus palabras, de verdad que me alegra que te interesen mis pruebas. Personalmente de los coches que he podido reparar y estudiar bien a fondo me encanta la ingeniería de Subaru, pero reconozco que a la hora de hacer unos buenos asientos que no fatiguen no hay nadie como Volvo y Saab, los suecos son verdaderos maestros, lo malo es que Saab ya no hace nada nuevo. Que cumplan con todas las premisas que comentas, personalmente creo que me quedaría con un Skoda Superb Kombi o un Subaru Outback, aunque Hyundai también me parece que tiene un producto acojonante. Si lo que buscas es un compacto, de cabeza a por el Seat León... es que depende bastante del tipo de coche que necesites... me lo pones difícil...
Rubén feliz año antes de nada.Mi pregunta que te voy a realizar es acerca de tu como profesional y probador de coches,que marca/s me recomendarías para el cambio próximo de vehículo(luego ya vería que modelo se ajustaría a mis necesidades),valoro fiabilidad,seguridad,mantenimiento,buenos asientos que no te maltraten en viajes,;he tenido un Honda y ahora un Ford, como amante de los coches me gustan muchos modelos y marcas a todas les veo algo que me gusta y una ya se vuelve loco...Quiero uno que aguante muchos kilómetros(siempre les llevo sus mantenimientos) pretendo aguantarlo muchos años.Tu cual te comprarías, o de que marca? jaja.Un cordial saludo me gustan mucho tus pruebas y conocimientos.
Me ha gustado este coche aunque el clima no ha acompañado. Durante 5 años tuve un cabrio y recuerdo que era una terapia ideal en los días en los que la cabeza te va a estallar: buena música, una carretera bonita y a disfrutar del paisaje... te da otra perspectiva.