En hoyMotor probamos la versión de acceso de gasolina, una opción interesante por comportamiento y equilibrio a un precio ajustado. Digno rival de modelos de alta cuna, y más llamativo. ¡Súbete con nosotros!
El nuevo coupé galo está dispuesto a poner las cosas difíciles al referente del segmento, e Audi TT , rival de modelos deportivos de mayor empaque, como los BMW Z4 o Nissan 370Z, gracias a una gama mecánica muy completa que va desde los 160 CV del 1.8 TFSI hasta los 340 CV de potencia del TT RS. Sin embargo, el Peugeot RCZ no tiene motores de semejante caballería -de momento-, de ahí que sólo vaya tan a saco a por el modelo alemán, dentro del nicho premium.
Además, modelos como el alfa Romeo Brera, el nuevo Honda CR-Z o el Volkswagen Scirocco también compiten con él. Coches algo más accesibles y menos elitistas que los mencionados antes. Su diseño es muy llamativo y supone un soplo de aire fresco, a pesar de tener cierto parecido con el representante de los cuatro aros. Destaca por sus travesaños cromados y el techo con doble “joroba” que se prolonga hasta la luneta trasera. El morro es común al del Peugeot 308; no así la trasera, tan ancha como aplomada, con un alerón retráctil. Este se abre 19° a más de 85 km/h -por debajo de 55 km/h se cierra- o 34° cuando pasas de 155 km/h -vuelve a 19º al bajar de 145 km/h-, también lo puedes controlar desde un botón en el túnel de transmisión.
Interior
El nuevo 2+2 plazas de la marca del felino dispone de un habitáculo resolutivo y de calidad -con materiales bien ajustados y rematados-. Y es que el banco trasero es sólo para emergencias -o la sillita de un niño pequeño- por su acceso y salida casi imposibles. Los trayectos largos, mejor olvidarlos porque la altura al techo -mejor dicho luneta trasera- y el espacio para las piernas son mínimos.
Además, por si fuera poco, los cinturones de las plazas traseras son algo especiales: del centro del banco sale un cinturón -uno para cada lado- con… ¡¿dos lengüetas?! Una se engancha en la hebilla pegada a la ventanilla y la otra en la hebilla del centro. Sistema curioso y desconocido -y por lo tanto complicado- para la mayoría de los pasajeros que se han sentado atrás durante nuestra prueba. Aunque es justo reconocer que el maletero es la bomba. Tiene una gran boca de carga -más baja que en otros modelos del segmento-, en la que te cabe el equipaje que meterías en un compacto. ¿Cuántos modelos de su tamaño pueden alardear de tal capacidad?
Delante, los asientos deportivos, de inspiración Porsche 911, sujetan a la perfección por sinuoso que sea el trazado por el que circules. La única pega es que todos los mandos -del cuadro de instrumentos y la consola central– quedan algo alejados cuando te sientas al volante como debes. Lo que significa que ergonómicamente podría mejorar.
En cuanto a equipamiento, lleva todo lo que esperas de un modelo que pasa de los 25.000 euros. La unidad probada, con asientos de cuero, faros bixenón direcccionales, equipo de sonido JBL, llantas de 19 pulgadas -montadas sobre neumáticos 235/40-, navegador, sensores de luces y lluvia, retrovisor automático y pintura metalizada, entre otras opciones, ronda los 35.000 euros.
Comportamiento y Prestaciones
Cuando lo conduces, lo primero que llama la atención es la agilidad del conjunto -que pesa 1.275 kg-, robusto incluso en las curvas más cerradas. El volante también aporta su granito de arena, con la eficacia y la inmediatez como principales virtudes. Así es muy fácil divertirse a sus mandos en carreteras viradas, y si le sumas una suspensión firme, el resultado es un coche aplomado y estable. Sólo al límite -como cualquier tracción delantera– se va de morro, reacción fácil de corregir pisando el freno y metiendo volante.
El motor THP -desarrollado con BMW-, asociado a un cambio manual de 6 velocidades de tacto correcto, es voluntarioso a bajo régimen y rinde con brío durante la horquilla en la que entrega el par máximo; a partir de ahí estira hasta pasadas las 6.000 vueltas -aunque es a estas revoluciones cuando entrega la potencia máxima-. Su consumo no es precisamente contenido, a pesar de su cilindrada, y si pretendes sacar el máximo partido a la mecánica hazte a la idea de que, en el ordenador de a bordo, verás 10 litros de media.
Por otra parte, al frenar, los discos de 302×26 mm delante y 290×12 mm detrás, se portan; pero al límite echas en falta más mordiente. Sin embargo, el tacto del pedal es suave y progresivo.
El Peugeot RCZ 1.6 THP 156 CV es un digno rival y una atractiva alternativa al coupé más pequeño de los cuatro aros -a por el que va-. Sin duda, sus bazas son un comportamiento dinámico muy deportivo, un espacio de carga sorprendente en su segmento y un precio bastante ajustado.
Destacable
– Comportamiento deportivo.
– Motor elástico y voluntarioso.
– Asientos delanteros deportivos y maletero.
Mejorable
– Mandos alejados del conductor.
– Plazas traseras mínimas.
– Volante prominente.
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