Asistimos a la presentación del nuevo Opel Combo, que estrena generación cargada de importantes mejoras. Probamos la versión familiar con el motor más potente. ¿Quieres saber cuáles son nuestras impresiones? Adelante...
Quién iba a pensar allá por 1986, cuando el mítico Kadett entregó su mirada a un vehículo con carrocería comercial para que diera lugar al primer Opel Combo, que en poco más de tres décadas la historia de esta furgoneta iba a cambiar tanto… Hoy en día, cuatro generaciones después (la actual es la quinta), este vehículo es configurable como familiar, se fabrica en Vigo y su producción se lleva a cabo bajo el paraguas de PSA, no de GM.
A pesar de que el propio grupo francés cuenta con otros dos productos prácticamente idénticos (el Citroën Berlingo y el Peugeot Rifter), el nuevo Combo ofrece a la marca de Rüsselsheim una serie de importantes ventajas en su objetivo de lograr una gama completa con un mayor grado de tecnología y funcionalidad con respecto al anterior modelo. Veamos cómo es y cómo va…
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Por qué el Opel Combo es una buena alternativa familiar
En su versión Life, el Combo se posiciona como una de las mejores alternativas familiares para quienes rehuyan de los monovolúmenes por sus grandes dimensiones o para quienes busquen algo más práctico, cómodo e, incluso, seguro que un SUV. El comportamiento de esta furgoneta es muy similar al de un turismo. De hecho, comparte plataforma con el Grandland X y su desarrollo ha sido llevado a cabo como el de cualquier otro turismo de Opel.
Por supuesto, las garantías que brinda su versión comercial están ya más que constatadas, pero, por si hubiera lugar a dudas, es necesario recordar que ha sido recientemente galardonada con el premio International Van of the Year 2019.
Diseño: Multitud de configuraciones disponibles

El nuevo Combo posee una estética que quizá transmite algo menos de carácter que cualquiera de sus dos primas galas. Sin embargo, si buena parte del éxito que está cosechando el Grandland X se debe a su físico, este modelo también gozará de muchos adeptos, ya que el frontal tiene prácticamente la misma configuración y la vista trasera también guarda similitudes con el SUV alemán.
En el perfil llaman la atención unos marcados pasos de rueda y una baja línea de cintura que está además acentuada con un plástico protector, muy parecido a lo que podrían ser los airbumps del nuevo C4 Cactus. Junto con las barras de techo y las protecciones inferiores de algunos acabados, son elementos que bien podríamos ver en un crossover y que funcionan visualmente dotando de un mayor poderío visual al conjunto.
Sin embargo, es en la vista lateral donde el Combo puede adoptar varias estructuras. La versión Life está disponible en variantes de batalla estándar (4,40 metros) o batalla larga -XL- (4,75 metros). Por su parte, la Combo Cargo añade a estas una más con doble cabina, que a fin de cuentas comparte proporciones con la XL. El ancho, en todos los casos, llega hasta los 1,85 metros, mientras que la altura llega en la Combo de doble cabina hasta los 1,88 metros (unos 6 cm más que en las otras dos.)
El acceso al maletero en la versión familiar se realiza por medio de un único portón con posibilidad de apertura independiente del cristal. Esto resulta muy práctico a la hora de cargar objetos de pequeño tamaño y también proporciona una visibilidad trasera inmejorable. En el caso de la Combo Cargo, como es habitual en los vehículos destinados a uso comercial, el acceso a la parte trasera se realiza mediante una doble puerta trasera y una lateral situada en el lado derecho.
Interior: ¿Familia o trabajo?

El habitáculo del Combo es muy espacioso y confortable. Aunque la distribución es la misma que encontramos en una Berlingo o en una Rifter, elementos propios (como el volante, la instrumentación o las dichosas palancas que activan la intermitencia y el limpiaparabrisas, cuya ergonomía no es la mejor de todas) le dan el toque Opel.
Exceptuando las citadas manetas, la ergonomía es muy buena, pero lo que destaca sobre todo es la funcionalidad y modularidad que permiten las nuevas Combo. En la versión Life, una gran consola central separa el puesto del conductor del acompañante. En él hay un enorme y hondo cofre en el que se pueden guardar bastantes objetos de considerable tamaño. Además, junto a los pilares A encontramos dos portabotellas que en uso no condicionan para nada la magnífica visibilidad.
También encontramos portaobjetos en la zona del techo panorámico -una vez abierto- y en otro amplio cofre situado sobre las plazas traseras. En la versión Cargo, por su parte, el usuario podrá montar de manera sencilla una mesa que le permite estar al tanto de los repartos o de las tareas diarias como si de una oficina móvil se tratara.
Todos los asientos ofrecen un buen grado de confort y todas las variantes familiares (estándar y XL) están disponibles con hasta 7 asientos. De serie, como es lógico, equiparán cinco plazas. Un aspecto a destacar es la posibilidad de instalar tres sillitas de bebé en las tres banquetas traseras de la Combo Life por medio de anclajes Isofix, algo que está al alcance de las monovolúmenes de gran tamaño, pero no de la mayoría de SUVs de siete plazas. Otra gran baza del Combo es su lograda insonorización: a velocidades legales, tan sólo es perceptible un leve ruido por aerodinámica que no resulta nada molesto.
El volumen de carga en la versión estándar se sitúa entre los 3,3 y 3,8 metros cúbicos, mientras que en la versión XL aumenta hasta los 3,9-4,4 metros cúbicos. La de doble cabina cubica entre 2 y 4. La longitud del plano de carga en las versiones normal y de doble cabina ronda los tres metros gracias a la trampilla del techo. Por su parte, la versión XL supera por poco los 3,4 metros. Sin abatir la segunda fila, el maletero tiene capacidad para 595 litros -2.126 l si abatimos- (850 litros en la versión de batalla larga -2.693 l si abatimos-.) Además, en la Combo comercial se pueden transportar hasta 1.000 kg de MMA.
Motor: Los conocidos de PSA

Los motores disponibles en la Combo Life son el 1.5 diésel (en tres niveles de potencia: 130, 100 y 75 CV) y el 1.2 Turbo (PureTech) de gasolina con 110 CV de potencia. El más potente se puede asociar a una transmisión automática EAT8 o a una manual de seis velocidades. Las otras dos opciones diésel van sí o sí con una caja manual de cinco marchas, y el de gasolina, con una manual de seis. Todos ellos, exceptuando el de 75 CV, disponen de los beneficios del sistema Start&Stop.
En el caso de la Combo Cargo se repite la gama mecánica de gasóleo que comparte con la versión Life.
Además, para ambas versiones está disponible la opción de equipar el sistema Intelligrip (Grip Control) con control de descenso, lo que permite seleccionar el modo de conducción correspondiente y cambiar la respuesta mecánica según la superficie en la que se encuentre el conductor (tierra, nieve, barro…)
En nuestra toma de contacto hemos podido conducir una Combo Life con el motor de 130 CV y la caja de cambios manual de seis marchas. Su respuesta es agradable y contundente.
Precios para el nuevo Opel Combo 2018
- Life Expression 1.2 T MT6 110 CV: 17.167 euros.
- Life Expression 1.5 TD MT5 75 CV: 17.444 euros.
- Life Expression 1.5 TD MT5 100 CV: 18.601 euros.
- Life XL Expression 1.2 T MT6 110 CV: 18.121 euros.
- Life XL Expression 1.5 TD MT5 100 CV: 19.593 euros.
- Life Selective 1.2 T MT6 110 CV: 18.081 euros.
- Life Selective 1.5 TD MT5 75 CV: 18.394 euros.
- Life Selective 1.5 TD MT5 100 CV: 19.551 euros.
- Life Selective 1.5 TD MT6 130 CV: 20.874 euros.
- Life Selective 1.5 TD EAT8 130 CV: 22.113 euros.
- Life XL Selective 1.5 TD MT5 100 CV: 20.543 euros.
- Life XL Selective 1.5 TD MT6 130 CV: 21.866 euros.
- Life XL Selective 1.5 TD EAT8 130 CV: 23.105 euros.
- Life Innovation 1.2 T MT6 110 CV: 19.274 euros.
- Life Innovation 1.5 TD MT5 100 CV: 20.791 euros.
- Life Innovation 1.5 TD MT6 130 CV: 22.113 euros.
- Life Innovation 1.5 TD EAT8 130 CV: 23.353 euros.
- Cargo Express 1.6 TD MT5 75 CV (650 kg MMA): 17.609 euros.
- Cargo Express 1.6 TD MT5 100 CV (650 kg MMA): 18.766 euros.
- Cargo Express 1.6 TD MT5 75 CV (1000 kg MMA): 17.964 euros.
- Cargo Express 1.6 TD MT5 100 CV (1000 kg MMA): 19.121 euros.
- Cargo XL Express 1.6 TD MT5 100 CV (1000 kg MMA): 19.617 euros.
- Cargo Select 1.6 TD MT5 75 CV (650 kg MMA): 18.270 euros.
- Cargo Select 1.6 TD MT5 100 CV (650 kg MMA): 19.427 euros.
- Cargo Select 1.6 TD MT5 75 CV (1000 kg MMA): 18.518 euros.
- Cargo Select 1.6 TD MT5 100 CV (1000 kg MMA): 19.675 euros.
- Cargo XL Select 1.6 TD MT5 100 CV (1000 kg MMA): 20.171 euros.
- Cargo Active 1.6 TD MT5 100 CV (650 kg MMA): 20.667 euros.
- Cargo Active 1.6 TD MT5 100 CV (1000 kg MMA): 20.915 euros.
- Cargo XL Active 1.6 TD MT5 100 CV (1000 kg MMA): 21.411 euros.
- Cargo XL DOBLE CABINA 1.6 TD MT5 100 CV (1000 kg MMA): 19.675 euros.
*Precios sin impuestos incluidos.
Comportamiento: Sorprendentemente confortable

Durante la breve prueba que llevamos a cabo en la presentación del Combo pudimos comprobar que su comportamiento está muy enfocado al confort en viajes y a la comodidad de todos sus ocupantes. El habitáculo está realmente bien aislado de todo tipo de ruidos y la suspensión tiene un tarado muy blando que resulta perfecto para filtrar todas las irregularidades que podamos encontrarnos durante nuestro trayecto. Además, pese a ello, no peca de demasiados balanceos e inercias pronunciadas cuando circulamos a un ritmo normal.
La dirección se nota algo desmultiplicada, pero es lo suficientemente precisa como para que podamos hacer frente a curvas cerradas sin apuro ninguno.
Personalmente, la versión más potente me parece la más lógica para un uso familiar y frecuente. En resumen, el comportamiento del nuevo Combo se acerca bastante al de cualquier otro turismo, con las ventajas que supone una carrocería como la de este modelo. Es fácil de manejar, confortable, espacioso, polivalente y muy cumplidor… y no todos los SUVs ni todos los monovolúmenes tienen todos estos atributos.
Equipamiento: Más tecnología

Las novedades que más protagonismo toman en el aspecto de equipamiento son, en su mayoría, tecnológicas. Tenemos una pantalla central de ocho pulgadas con todo tipo de conectividad, navegación, carga inductiva para el smartphone, Head-Up Display, cámara de visión trasera y cenital, control de crucero adaptativo, toma de corriente de 220 V y USB y una importante lista de asistentes a la conducción (alerta por colisión frontal con detección de peatones, alerta de fatiga, frenado automático de emergencia y alerta por cambio involuntario de carril.)
En la Combo Cargo se añaden otros elementos destacados que están enfocados al trabajo, como una pantalla de cinco pulgadas para mejorar la visión trasera y lateral y un práctico indicador de sobrecarga compuesto por un led que avisa si se excede la carga máxima autorizada y cuyo objetivo es evitar multas.
Nuestra valoración
Destacable
- Confort de marcha
- Tecnología
- Funcionalidad de ambas versiones
Mejorables
- Palancas de intermitencia y limpiaparabrisas
- Estética con menos carácter que sus "primas"



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