Ya hemos podido conducir el primer eléctrico de la historia de Subaru: el Solterra. Un SUV de tamaño medio que despunta frente a su competencia por ofrecer unas aptitudes off-road superiores a la media.
Dicen que hay una primera vez para todo y en el caso de Subaru ya puede decir que se ha estrenado en las lides eléctricas. Lo ha hecho con el Solterra que nosotros ya hemos podido conducir de primera mano, un modelo que no solo combina los conceptos de Sol y Tierra en su nombre (luego entenderás por qué) sino que ha sido desarrollado de manera conjunta con el Grupo Toyota en lo que sería un nuevo capítulo de esta unión tan exitosa. Porque al igual que ocurre con los BRZ y GR86 (anteriormente conocido como GT86), el Solterra es un calco casi idéntico del bZ4X y del RZ450e.
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Ahora bien, pese a dicha semejanza este Solterra hace gala de ser un Subaru de los pies a la cabeza pues como veremos más adelante, por su carrocería corre el ADN de la marca en lo que a pasión y aptitudes off-road se refiere. Y es que el todocamino cero emisiones nipón sube un punto el listón campero, poco adherido a los modelos de este corte. De hecho, aunque en el mercado eléctrico existen alternativas 4×4, pocas demuestran ser tan solventes como este Solterra.
Cuánto cuesta el Subaru Solterra
A ello se suma además una agresiva estrategia comercial por parte de la marca en nuestro país que permite situar al Solterra en el escalón más bajo económico frente a la competencia, lo cual agradará y mucho al cliente que busca un SUV medio eléctrico en el que además se suma el componente off-road. Porque el Solterra en su versión más cara tiene un precio, con descuentos, de 57.900 euros que le sitúan 400 euros por debajo de los 58.326 euros del ID.4 GTX con un equipamiento menor. Pero es que en comparación con el Nissan Ariya e-4ORCE es casi 4.000 euros más barato, 6.000 euros más económico que un Hyundai IONIQ 5 y 7.000 euros menor que un KIA EV6. En otro escalón estaría ya el Lexus RZ 450e con el que comparte estructura como ya te hemos dicho, siendo 17.650 euros más económico. Con todo, la gama puede incluso partir de una tarifa inferior si se suman campañas, descuentos por financiación y Plan MOVES III que solo puede adherirse a la versión Trek, dejando su precio final en los 46.750 euros.
Diseño: Toques diferenciadores

Como te hemos dicho, el Subaru Solterra es un SUV medio que mide 4,69 metros de largo por 1,86 de ancho y 1,61 de alto. También te hemos comentado que ha sido desarrollado conjuntamente con el Grupo Toyota siendo casi un calco de los Toyota bZ4X y Lexus RZ450e, pero como suele ser normal en estos casos, los diseñadores de Subaru han querido imprimir su propio carácter al modelo como se ve, principalmente, en el frontal. Aquí tenemos la típica parrilla hexagonal marca de la casa que al tratarse de un eléctrico está completamente carenada. La secundan unos grupos ópticos rasgados con tecnología Full LED, la misma que está presente en unos faros traseros en forma de C que otorgan anchura a la ya de por sí robusta zaga.
Zona que como ocurre en el lateral tiene cierto toque deportivo gracias a la caída del techo. Pero es aquí donde el Solterra aporta su mayor personalidad determinada por un lado por las exuberantes protecciones plásticas que recubren los pasos de rueda y que en el caso de las delanteras se meten de lleno en la zona frontal. No obstante, hay un dato que es diferenciador: los 21 cm de altura libre al suelo, la mayor de su categoría, que acompaña de unos ángulos de ataque, salida y ventral más que notables, 17,7, 25,4 y 18,2 grados, respectivamente demostrándonos ya su agrado por el campo.
Interior: Digitalizado y amplio

En el interior los cambios respecto a sus primos gemelos son menores siendo lo más destacado la gran calidad percibida que se le ve. Sin embargo, el punto digital es el que copa este puesto de conducción que se diferencia de los Toyota y Lexus por no ofrecer el volante en forma de timón ya que la dirección electrónica de la que hacen gala no estará disponible. Una solución que además de innovadora permite tener un salpicadero más despejado a la par que permitirnos ver con una mayor claridad el cuadro de instrumentos con pantalla de 7” dispuesto en una posición más elevada. Porque incluso pese a estar así colocado, el aro superior del volante obstaculiza su visualización.
Por su parte, la pantalla central tiene aspecto flotante y mide 12,3 pulgadas. Tiene un funcionamiento rápido e intuitivo pese a que la presentación de algunos gráficos es mejorable. La ventaja es que tenemos comandos para la climatización e incluso tenemos algunos físicos colocados en el túnel central. Lógicamente ofrece sincronización móvil con Apple CarPlay y Android Auto y la guinda a esta digitalización es la inclusión de un retrovisor interior por cámara, muy útil para cuando el vehículo está cargado o la zona trasera completamente embarrada.
Si nos centramos en la habitabilidad, el Solterra propone unos asientos delanteros bastante cómodos con calefacción así como multitud de huecos portaobjetos repartidos por el puesto de conducción. En su zona trasera los 2,85 metros de batalla dan lugar a un amplio hueco para las piernas en el que adultos de 1,80 metros irán sin problemas. La limitación llega en el espacio para la cabeza, algo más justo dada la caída del techo mientras que por anchura podrán viajar tres sin demasiados problemas. Sí se queda algo atrás el maletero frente a la competencia ya que los 452 litros de volumen están un peldaño por detrás de sus principales contendientes que sobrepasan con creces los 500 litros. Al menos tenemos un hueco para dejar los cables de carga.
Motor: No hace falta más

Una de las peculiaridades de este Solterra es que monta dos motores eléctricos, uno en cada eje. Hasta ahí no habría diferencias en comparación con rivales más directos, pero estas llegan porque el funcionamiento de ambos es constante en el caso del SUV eléctrico nipón dotándole en todo momento de la tracción total, mientras que en el resto de contendientes uno de los dos motores se conecta en determinados momentos. Un sistema que no llega a ser tan efectivo como el Symetrical AWD de los modelos de combustión pero que aumenta considerablemente la seguridad sobre firmes deslizantes así como la diversión y la efectividad sobre terrenos no asfaltados.
Cada uno de los dos motores entrega 109 CV de potencia para sumar un total de 218 CV a lo que acompaña un par máximo de 336 Nm. Pese a tener un peso superior a las 2 toneladas, el Solterra puede acelerar de 0 a 100 km/h en 6,9 segundos y alcanzar una velocidad máxima autolimitada de 160 km/h. Propone tres modos de conducción que varían la respuesta del coche: Eco, Normal y Power siendo muy diferente el empuje entre el primero y el último.
Comportamiento: ¡Al barro!

A ellos se suma el denominado X-MODE pensado específicamente para circular por terrenos no asfaltados porque este Solterra despunta también frente a su competencia en que no le hace ascos a viajar en silencio por el campo. Dentro de este X-MODE tenemos otras dos alternativas: Nieve/Arena y Nieve profunda/Barro. La diferencia entre ambos es que en el segundo se desconecta el control de estabilidad para mejorar el agarre y evitar un patinaje excesivo de las ruedas.
Pero el objetivo de ambos es la misma: que el conductor se divierta y vaya seguro en carreteras no asfaltadas. Al pulsar dicho comando de manera automática se conecta el control de descenso de pendientes mientras que de manera manual se puede establecer un control de ascenso de las mismas hasta con cinco niveles (de 2 a 10 km/h) para que el conductor solo tenga que preocuparse de mover el volante.
Con todo te diríamos que sorprende lo bien que va por campo porque en el circuito off road que nos preparó la marca no sufrió en ningún momento, ya fuera en subidas pronunciadas como en bajadas, zonas embarradas e incluso vadeando un río…, pero la realidad es que es un Subaru y el campo se acaba convirtiendo en su hábitat natural. En este punto, también resulta efectivo sobre ‘lo negro’ donde se comportó como un coche cómodo, con un aislamiento correcto del habitáculo incluso al circular a velocidades altas pero con un consumo ligeramente elevado.
La estabilidad demostrada fue bastante alta gracias a una suspensión bien tarada que filtra las irregularidades del terreno y que ha sido desarrollada en exclusiva por Subaru para este modelo, diferenciándose así de su primo gemelo de Toyota. Incluso el tacto del freno está conseguido pese a incluir, lógicamente, el sistema de regeneración de la energía que aquí es hasta de cuatro niveles, siendo el último, el S-Pedal, el que actúa como un ‘one-pedal feeling’.
Equipamiento: Dos niveles bien cargados

La gama del Solterra se estructura en dos niveles de acabado: Trek y Touring cuya principal diferencia estética es que el primero monta llantas de 18 pulgadas y el segundo, de 20 pulgadas. Si nos centramos en el equipamiento, con el de acceso ya te estarás llevando un SUV eléctrico muy completo con, entre otros, faros Full LED delanteros, asientos delanteros calefactables y regulables eléctricamente, climatizador bizona, pantalla central de 12,3 pulgadas con navegador o el amplísimo elenco de asistentes a la conducción englobados bajo el conocido Eye-Sight de Subaru. Algunos de los elementos exclusivos del Touring son el volante y los asientos traseros calefactables, el techo panorámico, el cargador inalámbrico, el sistema de sonido Harman Kardon con 10 altavoces y las comentadas llantas de aleación.
Consumo: Alto de inicio

Sin llegar a hacer una valoración muy fiable del mismo sí podemos deciros que los 16 kWh/100 km que homologa Subaru nos parecen, de inicio, bastante difíciles de conseguir. Con ellos la firma registra una autonomía total de 465 km en el caso de las versiones Trek asociadas a la llanta de 18 pulgadas y 414 km en el de las Touring por aumentar dicho diámetro a las 20 pulgadas. Cierto es que la toma de contacto alternó los dos escenarios ya comentados pero al finalizar la misma el gasto fue cercano a los 24 kWh/100 km lo que se traduce en un recorrido final de 350 km como mucho. No obstante esperaremos a tenerlo en prueba para poder valorarlo de manera más exacta. Lo que sí te podemos decir es que para cargar el Solterra además de los niveles de retención comentados se puede conectar a tomas de corriente alterna de 7 kW (algo escasas teniendo en cuenta que muchos rivales proponen 11 e incluso 22 kW), así como de 150 kW en el caso de la corriente continua, potencia que ya está más en la tónica de la categoría. Con todo, los tiempos de espera serían, respectivamente, de 7,5 horas y 30 minutos para pasar del 20 al 80%.
Nuestra valoración
Destacable
- Diseño exterior
- Espacio interior
- Aptitudes off road
Mejorables
- Posición del volante/cuadro instrumentos
- Consumo demasiado elevado



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