Prueba Ford Mondeo SW Vignale TDCi 180 CV 2015Prueba Ford Mondeo SW Vignale TDCi 180 CV 2015

El Ford Mondeo Vignale tiene todo lo necesario para satisfacer a su propietario: un interior lujoso y bien rematado, una calidad aparente muy buena y un diseño atractivo. Sin embargo, le falta lo más importante y a la vez superficial del automóvil: satisfacer nuestra vanidad.

Vignale es el nombre de uno de los carroceros italianos más brillantes del siglo XX que destacaba por la elegancia de sus líneas y el cuidado en sus acabados. A finales de los años cincuenta, los carroceros independientes entraron en declive. La mayoría de los fabricantes producían sus propias carrocerías autoportantes, por lo que en 1969 Vignale es adquirida por Ford (junto con Ghia, marca que ya empleó Ford para designar a sus versiones más equipadas hace un par de décadas).

En septiembre de 2013 la división europea de Ford resucita el nombre de Vignale para anunciar el lanzamiento de una nueva gama de modelos con un nivel de acabado y refinamiento superior, y así llegamos al Ford Mondeo Vignale de la prueba de hoy, un modelo que se posiciona como estandarte de la marca en nuestro continente.

La unidad de pruebas elegida es la que cuenta con la carrocería familiar y la mecánica diésel TDCi de 180 CV asociada a la caja de cambios manual de 6 velocidades.

Además de un nivel de equipamiento superior y detalles de acabado exclusivos, como el cuero de mayor calidad que recubre tanto los asientos como los paneles de puerta y salpicadero, o las llantas de efecto cromado, el Mondeo Vignale aporta un plus a sus clientes desde sus orígenes. Cada unidad de Ford Mondeo Vignale producida es controlada de manera exhaustiva en la cadena de montaje y sometida a un examen de más de 100 puntos de control extra. De esta forma, Ford garantiza a sus clientes de Vignale que se van a encontrar con algo muy especial.

Con un precio de tarifa que supera la barrera de los 40.000 euros, el Mondeo Vignale de esta prueba puede parecer caro y, en cierto modo, lo es. Vale que si igualamos en equipamiento a rivales como el Passat o el A4 la factura es mayor y que el Vignale es más que un Mondeo bien equipado, pero esa diferenciación se esfuma en parte al seguir llamándose “Mondeo”. En mi opinión, sería mucho más clara la diferenciación si se llamase simplemente Ford Vignale, el coche se lo merece.

¿Qué nos ofrece el Mondeo Vignale frente al Mondeo Titanium Hev por los casi siete mil euros de diferencia que hay entre ambos?. ¿Merece la pena la inversión extra? Vamos a verlo.

Diseño: Ford Mondeo SW Vignale: elegancia en los detalles

El Vignale tiene detalles que resaltan su elegancia.El Vignale tiene detalles que resaltan su elegancia.

Las diferencias estéticas entre el Vignale y el resto de modelos de la gama Mondeo son sutiles pero hacen que se diferencie. En un principio no sabrías decir claramente qué es lo que te hace ver en él otro coche, pero lo cierto es que sí se percibe como un automóvil mucho más elaborado. De los cuatro colores disponibles en exclusiva para este nivel de acabado, la unidad de pruebas cuenta con el “Vignale Nocciola” (750 euros extra), para mi gusto el más atractivo, especialmente cuando la luz del sol empieza a tornarse más anaranjada y destaca al máximo los matices de color de esta pintura.

Las molduras cromadas que recorren la carrocería, los marcos de los antiniebla delanteros más gruesos, la forma del entramado de la rejilla delantera, las llantas de efecto cromado (con neumáticos 235/40-19) y las luces traseras LED terminan de conseguir ese aspecto diferenciado y logran que la gente se quede mirando para este Mondeo, que sí se percibe como algo especial.

La vista frontal es muy llamativa, con esa coraza y las nervaduras sobre el capó de aluminio que recuerdan a los modelos de Aston Martin, lo cual es todo un halago. Los faros full LED adaptativos tienen unas formas rasgadas que le dan una mirada felina al Vignale, aunque su iluminación por la noche sigue sin estar a la altura de los bi-xenón, con mucha más luz y más homogénea que los LED de este Ford. Los que sí dan muy buena luz son los antiniebla, con un haz muy ancho que ayuda mucho tanto con niebla como en carreteras viradas.

Reconozco que siempre he tenido predilección por los modelos familares, que no sólo me parecen más prácticos sino también más atractivos, pero, en el caso del Ford Mondeo Vignale SW, este atractivo me parece aún mayor frente a la berlina. Gracias a las barras del techo, las molduras cromadas y las nervaduras que recorren todo el lateral, el SW parece más bajo y afilado, dándole un aspecto deportivo muy sugerente.

Las puertas son de grandes dimensiones y dejan un cómodo acceso a un habitáculo muy amplio. También el portón trasero facilita la carga del maletero; además, su apertura automática es muy rápida, algo que se agradece los días de lluvia.

En resumen, el Vignale tiene un aspecto muy cuidado gracias a una pintura de gran calidad y con unos matices cromáticos muy elegantes, y convence en el primer vistazo. Punto para el Vignale.

Puedes ver todos los detalles exteriores del Ford Mondeo Vignale en la galería de fotos.

Interior: Ford Mondeo SW Vignale: amplitud y confort

El interior del Vignale es lujoso y está bien rematado.El interior del Vignale es lujoso y está bien rematado.

La impresión que nos ha causado exteriormente se confirma al abrir la puerta y encontrar un interior de buen aspecto y gusto en los detalles. Gran parte de esta sensación se debe al cuero que cubre todo el salpicadero y los paneles de puerta en lugar del típico material sintético. Los asientos también están recubiertos por un cuero de gran calidad, que además está perforado para mejorar la transpiración, aunque es una pena que no sean ventilados (sí son calefactados, tanto los delanteros como los traseros y el volante).

Lo siguiente que llama la atención es el enorme espacio interior que ofrece a sus pasajeros en todas las plazas, incluida la anchura de las traseras, donde tres adultos podrán ir con bastante confort. Esta sensación de amplitud se ve incrementada por el techo panorámico (que se puede abrir y cuya cortinilla tiene una gran calidad) y la tapicería en color vainilla, que combina con los acabados en negro del interior y paneles de puerta.

Los mandos están bien distribuidos y es fácil acomodarse en la mejor postura para conducir el Mondeo Vignale (el reglaje de la columna de dirección es eléctrico). La instrumentación es muy completa y su diseño es atractivo visualmente, pero la información se muestra con unos dígitos algo pequeños, por lo que resulta algo abigarrada y difícil de leer. La pantalla del sistema multimedia es grande y responde rápidamente, pero está demasiado inclinada y se producen muchos reflejos por la luz del sol, lo que resulta algo molesto.

Un detalle que no me gusta -y por desgracia es cada vez más frecuente- es la consola central con los laterales abiertos. En el caso del Mondeo tiene algo de reborde, pero, aun así, siempre se nos cae en las curvas a los pies lo que hayamos dejado en ella, algo especialmente peligroso en los giros a derechas, pues acabarán entorpeciendo al conductor para usar los pedales.

Como ya es frecuente en Ford, este Mondeo puede variar la tonalidad de la luz ambiental entre varios colores, desde un rojo algo chillón hasta el turquesa, según nos encontremos de ánimo, un detalle llamativo aunque prescindible.

El maletero tiene una enorme capacidad de carga y su acceso es muy cómodo. Tal y como puedes ver en la galería fotográfica, esta unidad cuenta con un sistema para sujetar la carga que es muy práctico. Lo que ya no está tan bien resuelto es el mecanismo para abatir los respaldos traseros. Mientras que sus rivales cuentan con tiradores en la parte trasera del maletero, en el Mondeo SW es necesario estirarse para accionar los desbloqueos en los propios asientos, que además son bastante pesados de mover. La buena noticia es que dejan un suelo completamente plano y diáfano.

De nuevo el Vignale supera al Titanium claramente en este apartado, especialmente gracias a la calidad de la piel que recubre prácticamente todo el interior.

Puedes ver todos los detalles del interior del Ford Mondeo Vignale en la galería de fotos.

Motor: Ford Mondeo SW Vignale: equilibrio

El motor de 180 CV diésel es demasiado ruidoso.El motor de 180 CV diésel es demasiado ruidoso.

El motor de 180 CV diésel ofrece unas buenas prestaciones y mueve con bastante soltura un conjunto que no es muy liviano (supera los 1.600 kg en orden de marcha). Tecnológicamente no hay nada reseñable en esta mecánica, que ahora supera la norma Euro 6. Un detalle que no me ha agradado demasiado es que, al soltar el embrague suavemente mientras maniobramos, la gestión del motor acelera automáticamente el motor para evitar calarlo. La idea no es mala, pero eleva demasiado el régimen y el nivel de ruido en las maniobras.

Los desarrollos del cambio están bien elegidos en conjunción con la mecánica. Aunque son algo largos y su relación más bien abierta, el generoso par motor disponible puede con ellos y a cambio tenemos un menor nivel sonoro en el interior y unos consumos más ajustados.

A la hora de realizar un adelantamiento, es conveniente utilizar el cambio, que no tiene un tacto demasiado agradable, con unos recorridos largos y algo duro de accionar. Claramente este coche resultaría mucho más agradable con el cambio automático Powershift.

El sistema start & stop funciona bien y es rápido a la hora de volver a poner en marcha la mecánica en cuanto el tráfico nos permita volver a iniciar el movimiento.

Aunque este motor se puede elegir en combinación con el sistema de tracción total AWD de Ford, la unidad de pruebas es la variante de tracción delantera. Como a lo largo de la prueba las condiciones climatológicas fueron muy buenas, en ningún momento eché en falta poder disponer de tracción en ambos ejes.

En este apartado no hay punto para el Vignale, que comparte absolutamente toda la parte mecánica con sus hermanos de gama.

Aquí tienes todos los datos técnicos del Ford Mondeo Vignale.

Comportamiento: Ford Mondeo SW Vignale: confortable y noble

El Mondeo prima el confort sobre la efectividad, pero es muy agradable de conducir.El Mondeo prima el confort sobre la efectividad, pero es muy agradable de conducir.

Una vez en movimiento, lo que más llama la atención del Mondeo Vignale es el silencio de marcha. Gracias a los cristales de las puertas delanteras laminados, el mayor aislamiento acústico, los ajustes llevados a cabo en los elementos elásticos de los subchasis delantero y trasero y los controles de calidad más severos, viajar en el Vignale es un verdadero placer.

Las suspensiones están claramente enfocadas hacia el confort (aunque con el paquete Tech Premium contamos con amortiguadores adaptativos) y filtran muy bien las irregularidades del terreno pese al reducido perfil de los neumáticos. Lo bueno es que, pese a ello, el Vignale no resulta torpe y goza de un excelente compromiso entre confort y eficacia gracias a las geometrías de sus suspensiones y del eje trasero multibrazo.

En ciudad el único “pero” viene impuesto por su enorme tamaño, que roza los 5 m de longitud, por lo que es difícil encontrar un hueco donde aparcarlo. Afortunadamente, el sistema de aparcamiento automático facilita las maniobras, aunque no consigue agrandar el espacio disponible.

Donde más cómodo se encuentra el Mondeo Vignale SW es en autopista y carreteras principales, donde se puede rodar a muy buen ritmo en medio de un confort absoluto, sin apenas ruido y con total seguridad. En curvas rápidas no se descompone aunque pasemos por badenes o juntas de dilatación, realmente va muy bien aplomado y se agradece la generosa distancia entre ejes.

Si nos perdemos por zonas más viradas y tramos de montaña, sale a relucir la rigidez estructural de su chasis. Es cierto que no es el coche más ágil del mundo, tampoco lo pretende -es una berlina familiar-, pero no protesta si avivamos el ritmo y nos sorprenderá con unas reacciones muy nobles y predecibles.

En la pista de pruebas se corroboran estas sensaciones. El Mondeo supera la maniobra de esquiva con una solvencia total y es bastante reactivo a las órdenes que damos tanto con el volante como con los pedales, con unos tiempos de espera más que correctos para una berlina de este tamaño y peso.

El control de estabilidad sólo actúa cuando cometemos errores realmente escandalosos y corrige nuestra trayectoria de forma eficaz y sin demasiadas brusquedades.

En la frenada de emergencia desde 100 km/h, los frenos responden bien y nos detienen en unas distancias muy correctas. El tacto del pedal es bueno y el aguante a la temperatura, correcto, aunque el peso se nota y en el circuito empiezan a alargarse las frenadas si no bajamos el ritmo.

En definitiva, el Ford Mondeo Vignale SW tiene un comportamiento dinámico francamente bueno y ofrece un gran confort a sus pasajeros sin resultar aburrido para el conductor, ni mucho menos.

Punto para el Vignale.

Equipamiento: Ford Mondeo SW Vignale: tope de gama

El equipamiento del acabado Vignale es muy completo.El equipamiento del acabado Vignale es muy completo.

El acabado Vignale es el tope de la gama Ford, por lo que no es de extrañar que este Mondeo cuente prácticamente con todo lo que podamos imaginar, e incluso con algunos elementos nada frecuentes, como los cinturones traseros con airbag (puedes verlos en la galería de fotos).

Control de crucero adaptativo, faros full LED inteligentes con asistente de luz de carretera, alerta de colisión (de buen funcionamiento), alerta de cambio de carril involuntario, espejos retrovisores fotosensibles, volante regulable en altura y profundidad eléctricamente, pantalla multifunción de 9 pulgadas, techo panorámico, asistente de aparcamiento automático (tanto en hilera como en batería), portón de apertura automática, asiento del conductor con reglaje eléctrico, equipo de sonido Sony de excelente calidad… no echaremos en falta nada en el Vignale.

Con un precio de partida ligeramente por encima de los 40.000 euros, este Mondeo ofrece mucho a cambio. Si igualamos el equipamiento en rivales como el VW Passat Variant, la balanza se inclina claramente a favor del modelo del óvalo, aunque otros rivales no le van muy a la zaga, como es el caso del Mazda6 Wagon.

Aunque la dotación de serie del Vignale es realmente completa, ésta se puede mejorar con elementos como los asientos con función de masaje (550 euros), el paquete Tech Premium (2.000 euros, incluido en la unidad de pruebas), alarma volumétrica, bola de remolque plegable, llantas de aleación Vignale de 19 pulgadas (las que puedes ver en las fotos, con un sobreprecio de 1.000 euros), etc.

Pese a que en este apartado el Ford Mondeo Vignale ofrece un gran equipamiento, con un precio que roza los 44.000 euros (sin ofertas) en el caso de la unidad de pruebas, no creo que esté justificada la enorme diferencia de precio que hay respecto al acabado Titanium.

Consumo: Ford Mondeo SW Vignale: dentro de lo razonable

Los consumos del Mondeo son razonables para su tamaño y peso.Los consumos del Mondeo son razonables para su tamaño y peso.

Los valores oficiales del Mondeo Vignale TDCi con cambio manual son realmente optimistas. Se pueden conseguir, pero a base de un notable esfuerzo por parte del conductor y varios factores a favor. En cuanto el recorrido tenga algo de pendiente, el peso jugará su papel y será casi una quimera lograr la media de 4,5 l/100 km oficial.

En ciudad, el peso del Vignale se hace notar y es muy complicado bajar de los 7 l/100 km, un valor que dista bastante de los 5,2 l/100 km homologados.

En carreteras, siempre que no superemos los 100 km/h, se pueden ver medias de consumo en el entorno de los 5 l/100 km, un valor muy bueno, pero también claramente superior a los 4,1 l/100 km declarados, que se pueden lograr, pero con una conducción poco natural y “viento a favor”.

Si subimos nuestros cruceros hasta los 120 km/h en autopistas y autovías, el ordenador de a bordo registra valores en el entorno de los 6,4 l/100 km, una cifra estupenda si tenemos en cuenta las prestaciones y la peor aerodinámica de las carrocerías SW.

Con estas cifras de consumo y un depósito de 63 litros, es fácil rozar los 1.000 km de autonomía con el Vignale SW, un valor muy bueno.

Puedes ver toda la ficha técnica del Ford Mondeo Vignale SW aquí.

Rivales

Ford Vignale Mondeo SB 2.0TDCI 180

Skoda Superb Combi 2.0TDI AdBlue L&K DSG6 140kW

Mazda M6 W. 2.2DE Lux.+Prem.White+Travel+SR(Navi)Aut. 4WD 129kW

Ds DS5 2.0BlueHDi S&S Sport EAT6 180

Precio Desde
43.275 €
Desde
43.780 €
Desde
41.944 €
Desde
40.230 €
Combustible Diésel Diésel Diésel Diésel
Cambio 6 marchas 6 marchas 6 marchas 6 marchas
Potencia (CV) 180 190 175 180
Aceleración 0-100 km/h (s) 8,4 7,8 8,6 9,2
Consumo Medio (l/100 km) 4,5 4,6 5,4 4,5
Emisiones CO2 (g/km) 119 120 150 117
Ford Vignale Mondeo SB 2.0TDCI 180
Skoda Superb Combi 2.0TDI AdBlue L&K DSG6 140kW
Mazda M6 W. 2.2DE Lux.+Prem.White+Travel+SR(Navi)Aut. 4WD 129kW
Ds DS5 2.0BlueHDi S&S Sport EAT6 180
Precio
Desde
43.275 €
Desde
43.780 €
Desde
41.944 €
Desde
40.230 €
Combustible
Diésel
Diésel
Diésel
Diésel
Cambio
6 marchas
6 marchas
6 marchas
6 marchas
Potencia (CV)
180
190
175
180
Aceleración 0 - 100 km/h
8,4
7,8
8,6
9,2
Consumo medio (1/100 km)
4,5
4,6
5,4
4,5
Emisiones CO2 (g/km)
119
120
150
117

Nuestra valoración

7,2 / 10 Bien

Diseño

7

Motor

7

Comportamiento

7

Interior

8

Equipamiento

7

Consumo

7
Destacable
  • Imagen atractiva.
  • Equipamiento completo.
  • Calidad percibida.
Mejorables
  • Precio.
  • Devaluación.
  • Mecánica ruidosa.

Ver ficha técnica

Comentarios

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R

Buenos días Don Miguel!!!, siempre lo hago, si pones el ratón sobre la imagen de la portada podrás ver el lugar dónde está hecha la foto y el nombre del fotógrafo. Lo malo es que al abrir la galería desaparece ese texto. En este caso la mayoría de las fotos están hechas en la zona de Canido, Baiona y A Guarda Un fuerte abrazo!

M

Como complemento a la magnifica descripción de los vehículos que pruebas nos podías añadir la zona donde se realiza el reportaje fotográfico de los mismos.