Solo se venderán 7.000 unidades en todo el mundo de este Cupra Formentor con el 2.5 de cinco cilindros que también da vida al nuevo Audi RS3. Nosotros ya lo hemos probado y estas son nuestras impresiones...

Tan buen empresario como petrolhead, Luca de Meo, a quien debemos la existencia de Cupra como marca independiente y el renacer de Abarth y Alpine, dejó en el horno antes de irse a Renault una joya en bruto. Nos referimos, claro está, al Cupra Formentor que supone casi el 80% de las ventas de la firma en España y nada menos que el 70% de ellas en todo el mundo. En el último año se entregaron cerca de 80.000 unidades, una cifra nada baladí si tenemos en cuenta que se trata de un modelo completamente nuevo en la gama de un fabricante también reciente que juega además en el mercado premium. Pues bien, si hasta el momento los fanáticos y dirigentes de Cupra estaban locos de alegría, ahora la cosa mejora todavía más con el lanzamiento del nuevo Cupra Formentor VZ5, una versión que monta el famoso bloque del Audi RS3 potenciado hasta los 390 CV.

VÍDEO | Prueba Cupra Formentor VZ 310 CV: ¡menuda locura!

Cupra Formentor VZ5: ¡oda a los cinco cilindros!

Hablamos, por tanto, del Cupra más potente de la historia y del coche fabricado en nuestro país que más caballos eroga en su ficha técnica -exceptuando al exclusivísimo Hispano Suiza Carmen.- Este Formentor VZ5 que sale de la planta de Martorell, gracias a las sinergias del Grupo Volkswagen, hace gala del cinco cilindros de Audi que en la actualidad mueve a los RS3, TT RS y RS Q3. El 2.5 TSI (o TFSI, según las denominaciones comerciales de cada marca) se asocia a una caja de cambios automática de doble embrague con siete relaciones y a un sistema de tracción total electrónico que, por medio del fantástico Torque Splitter, permite incluso derrapes propios de un propulsión trasera. En este sistema, como en todo lo demás, enfatizaremos más adelante.

Antes cabe destacar otros dos apuntes: el precio (partirá de los 65.340 euros) y que solo se pondrán a la venta 7.000 unidades. Eso sí, no se asignarán por países; es decir, irán entregándose a los clientes según la demanda de estos. Ah, y dentro de esas 7.000 unidades habrá otra nueva edición limitada a 999 que contará con placa numerada, con el color de carrocería específico Gris Taiga y con una tapicería de cuero en marrón oscuro.

Diseño: más radical

Cupra Formentor VZ5 dinámicasCupra Formentor VZ5 dinámicas

Estéticamente no es difícil diferenciar al VZ5 de sus otros hermanos por varios detalles específicos que lo hacen más radical y atractivo. Cuenta con difusor y splitter delantero de fibra de carbono, marco de la parrilla en color negro brillante, dos salidas de escape dobles en disposición diagonal y unas llantas de 20 pulgadas con nuevo diseño. Además, tras ellas se deja ver el equipo de frenos firmado por Akebono y compuesto por discos de 375 y 310 mm con pinzas delanteras de seis pistones.

Por lo demás, es bastante parecido al VZ de 310 CV al que te enlazamos bajo el primer párrafo de la entradilla. Los colores de carrocería disponibles para el VZ5 son el Gris Magnetic mate, el Azul Petrol mate, el Negro Midnight y el citado Gris Taiga que se reservará para la futura edición de las 999 unidades.

Interior: asientos opcionales casi de competición

Cupra Formentor VZ5 interiorCupra Formentor VZ5 interior

En el interior, prácticamente la única novedad recae en unos espectaculares asientos opcionales de tipo baquet cuya parte trasera está revestida de una preciosa pieza de carbono. De serie equipa unos asientos deportivos como los del VZ que pueden estar tapizados en cuero negro o azul. De hecho, los asientos son el único extra disponible en el VZ5, junto con el equipo de audio Beats.

La calidad percibida en el habitáculo es bastante alta y, aunque el interior tiene un buen aspecto deportivo (sobre todo con los asientos que veis sobre estas líneas), quizá se echa un poco de menos la Alcantara en algunas zonas del salpicadero o del volante.

Motor: la madre del cordero

Cupra Formentor VZ5 detallesCupra Formentor VZ5 detalles

Como decíamos, bajo el capó del VZ5 se encuentra el sublime cinco cilindros de 2,5 litros turboalimentado que Audi le ha cedido a Cupra para su modelo más preciado. Tiene un ratio de compresión de 10:1 y eroga un rendimiento de 390 CV entre las 5.700 y las 7.000 vueltas y 480 Nm entre las 2.250 y las 5.700 rpm. Por lo tanto, se muestra absolutamente lleno en casi todo el ratio de giro. En materia de prestaciones, es capaz de alcanzar los 100 km/h desde parado en apenas 4,2 segundos y su velocidad punta está limitada de forma electrónica a 250 km/h.

Por si fuera poco, los sonidos tanto del motor como del turbo y de su válvula de descarga encandilan a propios y extraños. Eso sí, no hubiera estado mal haber recurrido a unos escapes un poco más radicales para dar todavía un mayor protagonismo a la melodía del cinco cilindros.

El apartado mecánico se completa con un cambio DSG7 del que ya conocemos de sobra sus linduras (es muy rápido y, en este VZ5, muy obediente; en modo manual llega al corte de inyección sin subir marcha de manera automática) y con un sistema de tracción total que hereda el Torque Splitter estrenado por la nueva generación del RS3. Se trata de un repartidor de par entre las ruedas traseras que cuenta con dos embragues gestionados por su propia unidad de control. Esto nos permite que durante una conducción deportiva aumente el par de la rueda trasera exterior, sujeta a una mayor carga, lo que reduce significativamente la tendencia al subviraje. En línea recta el par se distribuye entre las dos ruedas por igual.

Gracias al Torque Splitter entra en acción un nuevo modo Drift que se une a los Comfort, Sport, Cupra, Offroad e Individual (con 10 parámetros configurables) ya existentes y que puede enviar toda la fuerza a una de las dos ruedas traseras para lograr derrapes épicos.

Lo único malo -aunque esperable- de la mecánica son los consumos. Haceos a la idea de que la media siempre estará en los dos dígitos… dependiendo del grado de diversión, será más alta o más baja que 11 o 12 l/100 km.

Comportamiento: no parece un SUV

Cupra Formentor VZ5 dinámicasCupra Formentor VZ5 dinámicas

A la hora de ponernos al volante notamos un deportivo de pura cepa que apenas evidencia su condición de todocamino. Los ingenieros han rebajado la suspensión en 10 mm con respecto a un VZ de 310 CV y tanto la dirección como el control de tracción han sido recalibrados. El ESC dispone de tres grados de funcionamiento: On, Sport (reduce su intervención) y Off. Además, los ejes cuentan con una mayor caída negativa y los bujes son más rígidos, todo para optimizar la entrada y la salida de las curvas, algo que en la práctica como digo se nota bastante. La estabilidad es magnífica y el subviraje, inexistente.

El VZ5 equipa neumáticos deportivos en medida 255/35 R20 (GoodYear en el caso de nuestra unidad) y suspensión adaptativa DCC regulable en varios niveles de serie.

Quizá lo único mejorable para un conductor que pide las máximas sensaciones en uso deportivo serían los tactos de freno y dirección. Ojo, que tal y como están no suponen hándicap alguno, pero un poquito más de resistencia les hubiera ido genial al pedal del freno y a la asistencia de la dirección (al menos, en modo Cupra.) Eso sí, el guiado es perfecto por precisión y rapidez y el equipo de frenos aguanta con eficacia lo que le echen.

En conclusión, tenemos un coche muy efectivo en todos los aspectos con el que podemos divertirnos a más no poder y hasta se muestra suficientemente confortable en vías rápidas. No se puede pedir mucho más…

Nuestra valoración

8,2 / 10 Bien

Diseño

8

Motor

10

Comportamiento

9

Interior

8

Equipamiento

8

Consumo

6
Destacable
  • Motor cinco cilindros
  • Edición limitada (futura revalorización)
  • Mucho carbono y aspecto deportivo
  • Torque Splitter
Mejorables
  • Interior sin Alcantara
  • Tacto dirección y freno
  • Sonido bonito, pero demasiado tenue

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