Hemos probado el nuevo Dacia Duster 2018 en su presentación internacional por las carreteras y caminos empedrados de las afueras de Atenas. También hemos examinado sus condiciones 4x4 en una cantera de mármol. ¿Quieres saber qué nos han parecido su comportamiento y sus cambios de nueva generación? Lee...
Va a hacer ocho años desde que Dacia lanzó al mercado la primera generación del Duster, un todocamino que desde su nacimiento no ha tenido rival en cuanto a relación precio/producto. Entonces ya revolucionó las ventas. En 2014 llegó su restyling y ahora, para afrontar el nuevo año con las pilas cargadas en su segmento, llega la segunda era con unos cambios estéticos sutiles pero importantes y con modificaciones en su interior que lo ponen a la altura de lo que demandan los usuarios. Así lo hemos podido constatar nosotros desde Atenas, donde hemos realizado la primera prueba del Dacia Duster 2018.
La marca rumana ha escuchado a sus clientes y ha querido mejorar lo que a ellos les parecía mejorable, ni más ni menos. A pesar de que alguien pueda verlo como una nueva generación con cambios livianos, Renault ha preferido hacer caso al refranero en eso de “para qué cambiar en exceso algo que funciona”. Y en este caso, el Dacia Duster funciona.
El nuevo Dacia Duster, en la lista de los 5 mejores SUV del Salón de Frankfurt
Desde su comercialización hasta ahora se han vendido en España 70.000 unidades, posicionando a nuestro país como el quinto mercado europeo en importancia de ventas de este modelo. Junto a su hermano Sandero, rey de las compras de particulares, dan cada año un empujón tremendo al conglomerado francés del rombo. No es para menos, porque lo que ofrece Dacia no lo ofrece otro fabricante y, cuando se trata de jugar con el dinero que se gana día a día a base de sudor, entra en funcionamiento la razón. Por eso esta es una revitalización sensata.
Disponible desde menos de 11.000 euros
Ciñéndonos al nuevo SUV compacto, hay que decir que los cambios le sientan de cine y parece que están orientados a que siga funcionando en el mercado aún mejor. Veamos más en detalle cómo es y cómo funciona este nuevo Duster, que llegará desde la planta de producción de Pitesti (Rumanía) a la Península a principios de 2018 y que partirá -aunque todavía no hay una lista oficial de precios- desde los 10.900 euros, aproximadamente.
Diseño: Ahora es un SUV más fuerte y robusto

La plataforma sobre la que se asienta el nuevo Dacia Duster es la misma que la anterior, es decir, la que comparte también con el Sandero. Sus dimensiones exteriores, por tanto, apenas varían: 4.341 mm de largo por 2.052 mm de ancho (con retrovisores) y 1.693 mm de alto (con barras de techo). La batalla también es la misma (2,6 m) y la altura libre al suelo gana 5 mm hasta los 210 mm. Los ángulos de ataque para los 4×2 y 4×4 son los mismos (30º), mientras que los de salida son de 34º para los primeros y 33º para los de tracción total. No obstante, los cambios que más se distinguen recaen en elementos estéticos de la carrocería. Sobre todo, en el frontal y la zaga.
La parte delantera ha sido reconfigurada para dar una sensación de aspecto más ancho y robusto conforme a los códigos SUV. La parrilla se ha distribuido con líneas horizontales acentuadas por cromados en la calandra y en el paragolpes. También se han incorporado unas nuevas ópticas más refinadas que equipan de serie faros diurnos de led. Los nervios del capó han sido reforzados y el parabrisas se ha adelantado 10 cm siendo ahora más empinado, de forma que desde la posición del conductor también mejora esa percepción de espíritu aventurero.
En la trasera también se ha buscado ese efecto. El paragolpes cromado de la zaga sobresale más en forma de protección y los faros, completamente nuevos y cuadrados, dan una presencia más importante a los extremos laterales evocando las normas de todocamino y recordando a las ópticas del Jeep Renegade.
La vista lateral ha añadido algunos elementos que enfatizan el carácter off road del Duster, como las nuevas protecciones de plástico que montan las aletas delanteras, los pasos de rueda más grandes o las barras de techo más equilibradas. Además, añade un cierto toque distinguido con las carcasas de los espejos cromadas y con unas llantas radiales de nuevo diseño de hasta 17 pulgadas.
Como opción se pueden añadir elementos más camperos, como los estribos para facilitar aún más el acceso o la bola de remolque. En cuanto a la paleta de colores, se compone de los mismos monotonos del anterior Duster más dos nuevos: el Naranja Atacama y el Beige Duna que se pueden ver en la galería fotográfica.
De cualquier modo, la imagen exterior de este nuevo modelo ha mejorado mucho con poco, tanto en presencia como en calidad y cuidados, ya que todas las juntas de las piezas están perfectamente ensambladas y no dan ni un solo tinte de low cost.
Interior: Más sofisticado, cómodo y tecnológico

La sensación de calidad también mejora cuando entramos en el habitáculo, mediante un acceso que es inmejorable en un C-SUV. El salpicadero y la consola central han sido rediseñados por completo. Ahora cuentan con una línea horizontal desde la puerta del conductor hasta la del copiloto. El volante pasa de ser de tres radios a cuatro radios, pero es ahora mucho más confortable su manejo, gracias al reducido tamaño, al nuevo reglaje en profundidad y a la nueva dirección electrónicamente asistida que se va endureciendo con mayor velocidad. El asiento del conductor por fin integra también regulación en altura y, aunque los respaldos pueden parecer algo duros, lo cierto es que recogen y sujetan el cuerpo de manera formidable.
Pero los cambios más importantes los protagoniza la tecnología y la ergonomía, ya que ha mejorado de un modo considerable gracias, en parte, a la nueva disposición de la pantalla de siete pulgadas, que está ahora más arriba y dirigida hacia el conductor. Los botones de la consola central, en forma de teclas de piano como podemos ver en un Peugeot 3008, indican que también se ha querido cuidar la sensación de calidad percibida por el usuario y otorgar al nuevo Duster con una cierta índole de elegancia. Algo similar ocurre con los mandos de la climatización, más selectos que los anteriores y con información digital. Los plásticos utilizados también están mejor encajados y ajustados.
En cuanto a habitabilidad, el espacio interior para los pasajeros de delante es muy bueno, sin embargo, para los de las plazas traseras la cosa cambia un poco: irán más apretados y, sobre todo, echarán en falta más espacio para las rodillas. No obstante, este problema es habitual en un cualquier modelo de un segmento así. La capacidad del maletero difiere entre las versiones 4×2 y 4×4. Las primeras aceptan hasta 478 l, mientras que las 4×4 pueden cargar 11 litros menos. De cualquier modo, abatiendo la segunda fila de asientos, puede llegar a albergar hasta 1.623 litros.
Una solución práctica para guardar algún dispositivo de gran tamaño ha sido la de añadir dos cajones corredizos bajo los asientos delanteros. Por último, la insonorización es otro punto a destacar en la renovación de este Duster. Por medio de más aislante y unos vidrios más espesos se siente un menor ruido provinente del exterior.
Motor: Los mismos, pero vendrán novedades en un futuro

La lista de motorizaciones no ha cambiado con respecto al Duster de 2014 y esto es un punto que podría considerarse como negativo al tratarse de una nueva generación. Sin embargo, desde la marca han asegurado que a lo largo de la nueva generación se lanzarán novedades mecánicas, aunque todavía no podemos saber más. Por eso, a la gama que ahora detallamos se sumarán más opciones en un tiempo indeterminado.
Para el inicio de comercialización, el interesado podrá decantarse por estas alternativas diésel y gasolina. Las de gasoil, cuya demanda en nuestro país supera el 60% en el Duster, serán los dCi de 90 y 110 CV. El primero de ellos solo estará disponible con cambio manual de seis marchas y tracción 4×2, mientras que el segundo podrá equipar una transmisión automática o tracción 4×4, este último con caja de cambios manual.
Por su parte, la paleta de gasolina se compone del SCe de 115 CV y del TCe de 125 CV. El SCe también cuanta con la versión más eficiente, la de GLP (gas licuado de petróleo), y en ambos casos montará tracción 4×2 y caja de cambios manual de cinco velocidades. El más potente de todos podrá elegirse con tracción delantera o total, siempre con transmisión manual de seis marchas.
Comportamiento: Dócil en carretera, muy divertido fuera de ella

El Duster se transforma como si de cambiarse de traje se tratara. Confort o diversión en el momento que quieras. Lo hace dependiendo de si la conducción se lleva a cabo en carreteras, donde es muy sosegada y cómoda, o en caminos, incluso en itinerarios de 4×4, donde saca fuerza y proporciona un disfrute que se agradece.
Nuestra experiencia la tenemos con las versión de gasolina más potente, con la diésel de 110 CV y cambio automático y con la misma, pero manual y 4×4.
El comportamiento no cambia de manera radical, pues guarda la misma plataforma, las mismas transmisiones, los mismos motores… pero sí es palpable en todas las variantes el trabajo que se ha realizado hacia un mejor confort de marcha con la nueva dirección de asistencia eléctrica, con la suspensión blandita que filtra absolutamente todo y con la mejor insonorización.
En una conducción sosegada, la dirección ofrece todas las facilidades al conductor por medio de un tacto muy suave y asistido, aunque peca de no ser del todo directa. Cuando se aviva más la marcha, la dirección pasa a ser bastante imprecisa con unas cotas de giro bastante descoordinadas entre ruedas y volante. Acostumbrándote y conociendo el manejo no resulta un fallo demasiado grande. En grava, por el contrario, sí llega a ser muy divertida y jugetona, porque esa inexactitud se transmite al camino y te permite un contravolanteo constante con el que vas jugando con los pesos e inercias del coche.
La configuración de la suspensión es bastante blanda y ofrece buena comodidad tanto en la carretera como en los caminos. Pasando a mismas velocidades por los caminos y baches que pasamos con el Duster, con otro todocamino nos hubiéramos abierto la cabeza contra el techo. Afortunadamente, el Dacia nos tiene enteros.
La mejora en la insonorización del habitáculo también se nota, aunque en el caso del motor diésel se escuchará más ruido porque es más resonante que el de gasolina en las aceleraciones. Sin embargo, nada por aerodinámica o por ruido de rodadura.
Personalmente, en cuanto a las transmisiones, me quedo sin duda alguna con la manual de seis marchas. La nueva palanca te hace gozar de las transiciones, con una buena ergonomía, rapidez y recorridos cortos. El cambio automático resulta mucho más lento y es también desobediente en modo manual.
Por último, el diésel de 110 CV goza de un rico par a bajas vueltas, pero el estiramiento hasta las 5.500 rpm y la energía del gasolina TCe te hace disfrutar más de la conducción. Una vez puestos a examinar su vena más todoterreno, en un circuito especial de obstáculos, los asistentes de arranque en pendiente y descenso funcionan de maravilla, así como la tracción en ascensos y en óbices a tres ruedas.
Equipamiento: Llega un nuevo tope de gama

A los ya conocidos niveles de acabados Access, Essential y Comfort se suma un nuevo tope de gama llamado Prestige. La variante que combina el uso de gasolina y gas solo estará disponible en el nivel Essential.
Según fuentes de Renault España, en nuestro país los más demandados serán los dos más altos, que se ofrecen en las mismas motorizaciones: TCe 125 (4×2 y 4×4) y dCi 110. Con este dato y el que nos refleja la preferencia de más de 6 de cada 10 por un Duster diésel, podríamos hacernos la idea de que el modelo más demandado será el que monta el dCi 110, en cualquiera de sus versiones. Aunque también es verdad que en la actualidad el diésel está -mal- demonizado por las autoridades, por lo que podría dar mayor acogida al TCe 125. En cualquier caso, esto son solo suposiciones. Lo que sí es una realidad es que la garantía que ofrece Dacia en el nuevo Duster cuenta con 3 años o 100.000 km, pudiendo equipar como elementos tecnológicos, prácticos y novedosos los siguientes:
Cámara MultiView de cuatro posiciones (delantera, trasera y ambos lados), seis altavoces (el anterior solo equipaba cuatro), acceso y arranque sin llave como extra, navegador, climatizador automático, faros con encendido automático, seis airbags (el anterior tenía dos menos) y asistentes como el Hill Start Assist, alerta de ángulo muerto y Hill Descent Control que funciona desde los 5 hasta los 35 km/h. Todo ello, como decimos, desde 10.900 euros.
Además, las variantes 4×4 tienen el modo Off-Road Lock con el que activan la tracción total hasta los 80 km/h (al rebasarlos automáticamente se activa el 4×2) y un monitor que refleja los ángulos de pendiente e inclinación en maniobras de 4×4.
Nuestra valoración
Destacable
- Renovación en el diseño
- Precio sin rival
- Mejoras en el confort de marcha
- Debutan nuevas tecnologías
Mejorables
- Cambio automático lento
- Dirección asistida e indirecta
- Ruido del motor dCi 110 en aceleraciones



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