Hemos probado la última actualización del nuevo Toyota Land Cruiser 2018 en condiciones offroad con alto grado de dificultad y ahora te contamos cómo se mueve...

A sus 67 años, el Toyota Land Cruiser está más joven que nunca. Este año estrena un profundo lavado de cara en su quinta generación con el que gana aún más en confort y en tecnología. Tampoco pierde un ápice de su carácter de auténtico todoterreno, el mismo que le llevó a ser en 1951 el primer 4×4 en alcanzar la sexta estación del Monte Fuji. Los japoneses quieren reforzar su posicionamiento como referente en el segmento TT y para ello la fiabilidad es importante. De hecho, aseguran haber realizado 4,5 millones de kilómetros reales antes del lanzamiento. En esta prueba del Toyota Land Cruiser 2018 te vamos a detallar cómo se mueve en condiciones offroad bastante complicadas. Eso sí, para saber qué tal es su comportamiento en asfalto, tendremos que esperar a nuestro análisis exhaustivo, ya que durante la presentación nacional no hemos podido salir del entorno natural.

Prueba del Toyota Land Cruiser VX 177 CV automático

Toyota Hilux 2018 con novedades

Aprovechando esta toma de contacto y el terreno escabroso de barro en el que nos encontrábamos, también hemos conducido la Toyota Hilux, que incorpora en 2018 una serie de novedades en su equipamiento argumentadas por la nueva homologación para las pick ups en nuestro país (Los pick ups ya son considerados turismos por la DGT). Veamos de qué son capaces estos dos…

Prueba del Toyota Hilux GX doble cabina 2017

Diseño: Igual de robusto, más elegante

La parte trasera del Land Cruiser no cambia demasiado con respecto a su antecesor.La parte trasera del Land Cruiser no cambia demasiado con respecto a su antecesor.

Este 4×4 es uno de los vehículos más globales del mercado. Está a la venta en 195 países y sus usuarios asocian su nombre al de un todoterreno puro, el que es capaz de sacarte de fangosos berenjenales. Toyota no podía -ni quería- cambiar este concepto, que se ha convertido ya en un icono de la automoción. Por eso, tanto su exterior como sus cualidades no sucumben a la moda SUV, dando más relevancia a la conducción en asfalto que a la aventurera.

La estética sigue siendo robusta, con algunas cotas que varían y detalles que lo hacen más estilizado. Es 60 mm más largo (en la versión de cinco puertas) y, aunque pierde 30 mm de anchura, la configuración de la nueva calandra continúa dándole un aspecto muy musculoso al frontal. Esta zona es la que más cambia con respecto a su antecesor: los faros son ahora más finos y cuentan con iluminación halógena o de led -según acabado-; tiene un nuevo paragolpes con antinieblas rediseñados y extremos redondeados y el capó integra dos enormes nervaduras que le dan más poder a la parte delantera y mejoran la visión desde el interior. Además, la parte inferior se ha alzado un poco más para mejorar la capacidad de vadeo.

La zaga apenas cambia. Los pilotos añaden tecnología led en la luz de frenada. En el perfil, por su parte, vemos unas nuevas llantas de aleación de 19 pulgadas que vienen de serie en los acabados VXL y Limited y unos redefinidos pasos de rueda. La carrocería está disponible con dos nuevos colores que, junto a los anteriores, completan una gama de 10 tonalidades diferentes a elegir.

Con todos estos elementos e innovaciones, los niveles superiores del nuevo Land Cruiser añaden un toque más de calidad premium que es notable a simple vista.

Interior: Más confort para sus ocupantes

El interior es más refinado y está mejor equipado.El interior es más refinado y está mejor equipado.

El interior se ha mejorado con materiales de mayor calidad que podemos ver en el volante, en el pomo del cambio o en el salpicadero. También se ha renovado el cuadro de instrumentos (aunque sigue siendo analógico) y la pantalla central crece ahora hasta las 8 pulgadas con el sistema multimedia Toyota Touch 2. Además, existe la posibilidad de incorporar la herramienta de navegación GO.

El selector del sistema de tracción, bloqueo de diferencial y asistencia en descenso de pendientes (el alma 4×4 del Land Cruiser) se integra en la consola central de un modo más ergonómico y actualizado. Los asientos delanteros incorporan en opción ventilación y calefacción y son electrónicamente regulables -en según qué acabados-, al igual que la posición del volante.

En cuanto a la labor de aislamiento, tenemos que decir que el ruido del motor sigue penetrando bastante en el habitáculo cuando aceleramos de forma brusca o cuando el motor gira a un régimen medio/alto de vueltas. No obstante, en conjunto, la calidad que se percibe dentro del Land Cruiser es mayor y la comodidad (sobre todo con los asientos de cuero), también.

Motor: No hay cambios: una única opción

El nuevo Toyota Land Cruiser sigue siendo un auténtico todoterreno.El nuevo Toyota Land Cruiser sigue siendo un auténtico todoterreno.

En cuanto a la mecánica, Toyota no ofrece novedades en relación al anterior Land Cruiser. Continúa estando disponible como única opción en nuestro país el bloque turbodiésel de cuatro cilindros y 2,8 litros que desarrolla 177 CV a 3.400 rpm y 420 Nm entre 1.400 y 2.600 rpm.

En el acabado de acceso (GX), este motor se asocia a una caja de cambios manual de seis velocidades, así como en el nivel que le sigue (VX). En este último, el motor puede casar opcionalmente con la transmisión automática de seis marchas que entra de serie en los acabados VXL y Limited.

Todos ellos, obviamente, cuentan con tracción integral, reductora y diferencial central autoblocante. Pero, además, los dos niveles superiores (en sus variantes de cinco puertas) equipan también un nuevo diferencial trasero Torsen bloqueable para mejorar -todavía más- en condiciones extremas.

Comportamiento: Su nombre lo dice todo

El Land Cruiser no titubeó sobre arcilla húmeda ni llevando neumáticos de calle.El Land Cruiser no titubeó sobre arcilla húmeda ni llevando neumáticos de calle.

Toyota ha hecho de su buque insignia a lo largo de la historia un símbolo del todoterreno y, en condiciones duras, no defrauda. En nuestro caso, pudimos probar el acabado VXL en unas pistas acondicionadas para el offroad y con un grado de dificultad medio/alto. A esto se sumaron los hándicaps de la climatología, que empeoró el terreno arcilloso convirtiéndolo casi en lodo, y de sus neumáticos de calle montados sobre unas enormes llantas de 19 pulgadas. Sí, quedan muy bonitas, pero quizá no son las mejores compañeras de aventuras. Pues bien, el Land Cruiser nos sacaba de cada pozo en el que le metíamos y lo hacía de una manera totalmente natural, sin contratiempos ni acelerones que, en ocasiones, pueden no jugar a nuestro favor. En gran parte se debe a su chasis de largueros y a la configuración body on frame que adopta la carrocería sobre el mismo por la que apuesta la marca nipona.

El Land Cruiser, como sabéis, tiene tracción total de forma continua (a diferencia de la Hilux, que puede circular en H2). Con el H4 (4×4 largas), todavía es capaz de desenvolverse de manera estupenda por trialeras y ascensos resbaladizos. También puede descender mediante toquecitos de freno -sin llegar a bloquear las ruedas- con total naturalidad y seguridad, pero, si las condiciones se complicaran en exceso, basta con girar la rueda selectora del 4×4 al modo 4L (reductora) y tan solo el ralentí y el generoso par motor que encontramos en él nos sacará de cualquier embrollo en el que nos encontremos. Además, en este acabado contábamos con el diferencial trasero Torsen y, al pulsar para bloquearlo, tendremos tracción en las ruedas de un mismo eje -en este caso, el delantero- para las situaciones en las que una rueda trasera esté en el aire.

Con todas estas maravillas mecánicas nos garantizamos -más aún equipando neumáticos de tacos- que, mientras tengamos una rueda que traccione, no deberemos preocuparnos lo más mínimo… Es esencia Land Cruiser. Para estas actividades en todoterreno cabe destacar que contamos con un ángulo de ataque de 31º, con un ángulo de salida de 25º, con otro ventral de 22º y con una altura libre al suelo de 205 mm (en versiones de tres puertas) y de 215 mm (en variantes de cinco puertas).

Además, tenemos que piropear también al DAC o asistente de descenso de pendientes, que nos permite bajar por cuestas -incluso marcha atrás- que nos serían difíciles hasta de pie. Todos estos elementos los encontramos también en la Hilux, que proporciona un nivel de capacidad 4×4 semejante, aunque existen dos diferencias principales: el peso trasero es menor en la pick up y la dureza en esta es mayor, por lo que pierde en la comparación en cuanto a confort de marcha. Esto, por otra parte, es absolutamente lógico, puesto que los enfoques de los dos vehículos son distintos.

La suspensión adaptativa se nota y lo hace para bien. Ni en los cambios de peso ni en los apoyos de rueda violentos vamos a notar el machaque en la espalda o en el cuello que veríamos en un vehículo igual sin este elemento (por ejemplo, los niveles inferiores) -y que sería lo común-. Todo lo expresa con más suavidad y su labor todavía es más apreciable cuando rodamos por caminos de grava. La filtración es más que buena. La dirección, por último, es bastante precisa y tiene el grado correcto de desasistencia que se necesita en circunstancias offroad. Puede resultar difícil que un vehículo tan actual y con tanto grado de tecnología se desenvuelva de un modo tan ágil en lugares tan complicados, pero lo cierto es que lo hace… y francamente bien.

Equipamiento: Land Cruiser y Hilux 2018, a la última

Desde el VLX tenemos techo solar, Toyota Safety Sense, suspensión adaptativa o bloqueo de diferencial trasero.Desde el VLX tenemos techo solar, Toyota Safety Sense, suspensión adaptativa o bloqueo de diferencial trasero.

El equipamiento, en el caso del todoterreno, continúa dividiéndose en cuatro niveles ya mencionados (GX, VX, VXL y Limited); los dos primeros orientados a un uso más profesional y los dos superiores, a una utilidad premium.

De este modo, nos vamos a encontrar que, de serie, este Land Cruiser GX monta el citado diferencial central autoblocante con reductora, luces antinieblas de led, llantas de acero de 17 pulgadas, volante multifunción, acceso y arranque sin llave, 7 airbags y el portón del maletero con apertura lateral y luneta practicable.

El VX añade llantas de aleación de 17 pulgadas, estriberas, molduras cromadas en el exterior, tercera fila de asientos en la versión de cinco puertas, alarma, cámara de visión trasera, control de crucero, pantalla de ocho pulgadas con Toyota Touch 2 -al que se le puede integrar el sistema de navegación GO-, volante de piel y climatizador automático.

No obstante, el grueso de ventas se espera en el VXL, que ya equipa bloqueo del diferencial trasero Torsen, salpicadero con inserciones en madera, Suspensión Adaptativa Kinética (KDSS), techo solar, paquete Safety Sense, iluminación led, llantas de 19 pulgadas y asientos y volante calefactables y regulables, entre otros elementos.

Como tope de gama continuamos teniendo el acabado Limited, que añade al anterior alerta de tráfico trasero, detector de ángulos muertos, Crawl Control (sistema de avance activo), suspensión variable adaptativa, cámara 360º con visor bajo el vehículo, sistema Multi-Terrain (MTS) y tapicería de piel.

Los precios para particulares parten desde los 40.600 euros del GX hasta los 66.400 euros del Limited, pasando por los 44.600 euros del VX manual, 47.100 euros del VX automático y 57.000 euros del VXL.

Todoterreno con el nuevo Toyota Hilux 2018.Todoterreno con el nuevo Toyota Hilux 2018.

En el caso de la Hilux, se le ha agregado un nuevo enfoque al confort, debido, como decíamos, a la nueva homologación de la DGT, que ya la cataloga como un turismo. De este modo, en su acabado VLX (disponible por 33.500 euros), encontramos el paquete Toyota Safety Sense, nuevas llantas bitono de 18 pulgadas, barras exteriores antivuelco cromadas, climatizador automático, cristales traseros oscurecidos, sensores de aparcamiento, cámara de visión trasera y pantalla central de siete pulgadas con Toyota Touch 2.

Rivales: Rivales del nuevo Toyota Land Cruiser 2018

Toyota Land Cruiser D-4D VXL Aut.

Land-rover Discovery 2.0TD4 HSE Aut.

Mitsubishi Montero 3.2DI-D Kaiteki 5AT 190

Jeep Grand Cherokee 3.0 Multijet Laredo Aut. 184kW

Precio Desde
60.600 €
Desde
70.400 €
Desde
52.000 €
Desde
62.300 €
Combustible Diésel Diésel Diésel Diésel
Cambio 6 marchas 8 marchas 5 marchas 8 marchas
Potencia (CV) 177 180 190 250
Aceleración 0-100 km/h (s) 12,7 10,5 11,1 8,2
Consumo Medio (l/100 km) 7,4 6,2 9,3 7,0
Emisiones CO2 (g/km) 194 163 245 184
Toyota Land Cruiser D-4D VXL Aut.
Land-rover Discovery 2.0TD4 HSE Aut.
Mitsubishi Montero 3.2DI-D Kaiteki 5AT 190
Jeep Grand Cherokee 3.0 Multijet Laredo Aut. 184kW
Precio
Desde
60.600 €
Desde
70.400 €
Desde
52.000 €
Desde
62.300 €
Combustible
Diésel
Diésel
Diésel
Diésel
Cambio
6 marchas
8 marchas
5 marchas
8 marchas
Potencia (CV)
177
180
190
250
Aceleración 0 - 100 km/h
12,7
10,5
11,1
8,2
Consumo medio (1/100 km)
7,4
6,2
9,3
7,0
Emisiones CO2 (g/km)
194
163
245
184

Nuestra valoración

8,3 / 10 Bien

Diseño

9

Motor

8

Comportamiento

9

Interior

8

Equipamiento

9

Consumo

7
Destacable
  • Diseño exterior
  • Cualidades de todoterreno
  • Equipamiento
Mejorables
  • Consumos algo elevados
  • Precio del acabado VXL

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