El Emblème, es un audaz un prototipo que marca el camino de Renault hacia la movilidad sostenible con un 90% menos de emisiones de CO₂.
Así como el recién nacido SUV Cupra Terramar tiene una oferta mecánica que incluye motores híbridos y de combustión, el Renault Emblème que protagoniza este artículo “será” únicamente eléctrico y contará con propulsión por hidrógeno. Y vamos a puntualizar. Entrecomillamos “será” porque por el momento es un “concept-car” y puntualizamos que, eso de será únicamente eléctrico o de que se alimentará de hidrógeno. Realmente, es lo que la marca francesa nos ha comunicado, pero nada nos salva de que, según la evolución del mercado, es decir, sobre la marcha, en Renault tomen otras decisiones. Lo que salta a la vista, permitidme que lo haga notar, es la fluidez de líneas mezcladas con deportividad y vanguardismo… Puede que Alfa Romeo tenga algo bueno que decir sobre el diseño del Renault Emblème. Vamos a ver este coche en detalle.
El Renault Emblème, que se presentará en el Salón del Automóvil de París 2024, se proyecta como un prototipo que redefine la movilidad sostenible. Este shooting brake tiene una longitud de 4,80 metros y una distancia entre ejes de 2,90 metros, lo que asegura un habitáculo espacioso para toda la familia. Con una altura de 1,52 metros y un coeficiente aerodinámico (Cx) de 0,25, el Emblème destaca por su diseño estilizado y eficiente.
Renault Emblème: un interior orientado a la sostenibilidad y el confort

El interior del Renault Emblème está diseñado para ofrecer un espacio cómodo y moderno, pensado para la familia y centrado en la sostenibilidad. El habitáculo presenta un diseño minimalista que maximiza el espacio, ofreciendo un ambiente agradable para largos desplazamientos. Los materiales utilizados en el interior del vehículo son en su mayoría reciclados y de origen sostenible, siguiendo la línea de la marca de reducir su huella de carbono a lo largo de todo el ciclo de vida del coche.
Entre los elementos más destacados se encuentran los asientos, que han sido confeccionados con tejidos reciclados a partir de botellas de plástico y otros materiales de desecho. Además, la madera utilizada en los acabados proviene de fuentes certificadas, garantizando que su extracción no contribuye a la deforestación. Estos detalles permiten no solo crear un ambiente moderno y elegante, sino también reducir significativamente la huella ecológica del vehículo.
El Renault Emblème también apuesta por la tecnología para mejorar la experiencia de los ocupantes. Cuenta con una pantalla táctil central, muy del estilo del Renault Espace o Renault Rafale, como puedes imaginar, que integra las principales funciones del coche, como la gestión del sistema de infoentretenimiento y la climatización. Sentimos no poder ofrecerte fotos aún.
Todo el sistema ha sido diseñado para ser intuitivo y minimizar las distracciones del conductor, asegurando un entorno de conducción más seguro y eficiente.
Motor del Renault Emblème

El Emblème utiliza un sistema de propulsión dual que combina un motor eléctrico de 214 CV y una batería NMC de 40 kWh, lo que le otorga autonomía para desplazamientos diarios. Para trayectos largos, cuenta con una pila de combustible de hidrógeno de 30 kW y un depósito de 2,8 kg de hidrógeno, permitiéndole alcanzar una autonomía de hasta 1.000 km.
Esto es comparable a otros vehículos de hidrógeno como el Toyota Mirai, que tiene una capacidad de 5,6 kg de hidrógeno y una autonomía de unos 650 km.
Renault ha trabajado para reducir al máximo el peso del Emblème, que alcanza los 1.750 kg, considerablemente más ligero que la mayoría de los SUV híbridos y eléctricos de tamaño similar. Sin ir más lejos, el Renault Espace híbrido ligero, con etiqueta ECO de la DGT, pesa 1.775 kilos.
Esta reducción se ha logrado mediante el uso de materiales reciclados, componentes reutilizados y técnicas de fabricación más eficientes, lo que también contribuye a disminuir la huella de carbono del vehículo. Por ejemplo, se ha optimizado el chasis y se han empleado técnicas de ensamblaje que minimizan el uso de materiales superfluos.
La huella de carbono del Emblème es uno de sus puntos más destacados. Renault estima que el Emblème generará aproximadamente 5 toneladas de CO₂ equivalente a lo largo de todo su ciclo de vida, lo que supone una reducción del 90% respecto a un vehículo similar actual. A modo de comparación, el Renault Mégane E-Tech eléctrico emite unas 24 toneladas de CO₂ en su ciclo de vida, mientras que un Renault Captur con motor de gasolina alcanza las 49 toneladas de CO₂.
Perspectivas de futuro y producción del Renault Emblème
Aunque actualmente el Renault Emblème es solo un prototipo, su desarrollo marca el camino hacia una movilidad más sostenible y libre de emisiones. Renault no descarta una futura producción en serie, siempre que la infraestructura de repostaje de hidrógeno y la demanda del mercado lo permitan… o le monten grupos propulsores.
Mientras tanto, el Emblème sirve como laboratorio de pruebas para tecnologías que podrían integrarse en modelos de producción en los próximos años, reafirmando el compromiso de la marca con la innovación y la sostenibilidad en el sector automovilístico.





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