
El Seat León es uno de los referentes en lo que a compactos se refiere, algo que no cambia con la nueva generación. ¿Ha mejorado lo hasta ahora conocido? La respuesta es un sí rotundo. ¿En qué? Sigue leyendo esta prueba y lo descubrirás.
Si tenemos que nombrar un icono de la automoción española, a todos nos viene a la cabeza el mismo: Seat. Y si dentro de la marca hay un modelo popular, Ibiza aparte, todos coincidimos en nombrar el León. Su nueva generación no lleva mucho tiempo entre nosotros, pero sí el suficiente para acaparar una gran cantidad de elogios en todos los ámbitos. Se ha llegado incluso a decir que no tiene absolutamente nada que envidiar a su “primo”, el Volkswagen Golf.
Tanto “piropo” no ha hecho otra cosa que aumentar nuestras ganas de “catar” el Seat León… y ese momento ha llegado. Con la versión TDi de 105 CV en nuestras manos, al fin pudimos comprobar en primera persona lo que da de sí el nuevo León.
Seat León, un nuevo lenguaje de diseño
La evolución en el diseño e imagen del nuevo Seat León es más que evidente. Las formas redondeadas de la anterior generación han dado paso a un coche más agresivo y anguloso. ¿Es acertado el cambio? Hay opiniones para todos los gustos. La mía es que simplemente tenemos que acostumbrarnos a las modificaciones. Cuando llegue la siguiente versión “echaremos de menos” ciertos detalles de ésta. Siempre pasa, es ley de vida.

Sí es cierto que su exterior recuerda demasiado al del Ibiza. Hay quien incluso lo cataloga como un “Ibiza musculado”. Nada más lejos de la realidad. Se respeta el lenguaje de diseño de la marca, de ahí el parecido. Pero que nadie lo dude: este Seat León tiene personalidad propia.
Como decíamos, el nuevo León tiene unas líneas muy angulosas, lo que queda plasmado en cada rincón de la carrocería. Su perfil, sus ópticas, sus retrovisores… todo, absolutamente todo tiene el toque agresivo del que hablamos.
El interior, por el contrario, sí nos resulta más familiar. Sobriedad y funcionalidad son las dos características que nos vienen a la mente cuando hablamos del Seat León. Todos los parámetros que deseemos controlar desde el puesto del conductor estarán fácilmente a nuestro alcance. Además, para los que tenemos la suerte de probar muchos de los modelos del mercado, cada detalle nos resulta familiar. La distribución de los mandos es prácticamente idéntica en todos los modelos del grupo VAG (Audi, Volkswagen, Seat, Skoda…), con lo que desde el primer momento es sencillo sentirse cómodo dentro del nuevo León.
Seat León, con motor 1.6 TDi de 105 CV

Lo primero que me vino a la cabeza al ver las características técnicas del motor que íbamos a probar fue: ¿será suficiente? Se trata de un propulsor pequeño, de potencia “media” y que tiene que ser capaz de mover 1.301 kg de peso. El resultado es una rotunda sorpresa, porque sí que lo logra, y con soltura.
Que nadie espere una mecánica que corra mucho o que nos permita hacer un viaje sin mover la palanca de cambios de la marcha más alta. Este 1.6 TDi de 105 CV no está concebido para eso. El principal objetivo de este propulsor es el de ser eficiente. No llega a ofrecer un consumo como el que homologa, de 3,8 l/100 km en ciclo combinado, pero esta cifra sí que se queda, al menos durante la semana que lo tuvimos en Autocasion.com, en 5,1 l/100 km. Un dato muy bueno para ahorrar en combustible. Además, con un depósito cuya capacidad se eleva hasta los 50 litros, nuestras visitas a la gasolinera no serán frecuentes.
Pero, ¿qué decir del rendimiento? Se trata de un motor muy bien hecho que, una vez entra el turbo en acción, a unas 1.500 rpm, no tiene nada que envidiar a otros más potentes. Si somos capaces de circular siempre por encima de estas vueltas, el Seat León no presentará ningún problema en las situaciones cotidianas. Es cierto que en algún momento nos obligará a jugar con la caja de cambios (si es que no la llevamos en modo automático), especialmente cuando circulemos en autopista a velocidades no muy elevadas y queramos adelantar, pero nada dramático.
Asociada al propulsor, en nuestra unidad de pruebas tuvimos la transmisión DSG de siete relaciones. Poco hay que decir a estas alturas de esta tecnología, que personalmente me parece la más eficaz de su clase si hablamos de marcas generalistas. El “pero” es que, incomprensiblemente, se han eliminado las levas tras el volante, por lo que si queremos cambiar de marcha nosotros, debemos hacerlo obligatoriamente con la palanca. Si aun así no te convence contar con un cambio automático, apunto que de serie este Seat León cuenta con una caja manual de cinco marchas.

Seat consigue un compromiso óptimo entre confort y comportamiento, siendo el León un coche de total garantía a la hora de afrontar cualquier tipo de carretera sin que ello repercuta en la comodidad al volante. Se convierte de esta forma en un devorador de kilómetros, ya que seremos capaces de conducir y conducir sin que nuestro físico se resienta más allá de lo normal.
Probando el chasis a fondo te das cuenta del buen trabajo de los ingenieros de la marca. Se logra un comportamiento neutro, sin carencias a la hora de afrontar virajes. La sensación al volante del nuevo Seat León es difícilmente mejorable. Es muy placentero conducir un vehículo que hace realmente lo que tú quieres en todo momento.
Si hay que poner algún “pero” es para reclamar un tacto de la dirección algo más firme, aunque cuando circulamos por ciudad esta “falta de firmeza” no es algo negativo. Para mi gusto, el tacto del volante es un pelín “demasiado blando”, aunque he encontrado otros compañeros a los que les encanta.
Vida a bordo del Seat León
Como os adelantaba en algunos comentarios que ya he hecho durante este texto, la comodidad y la funcionalidad son los dos aspectos que más hay que remarcar en este nuevo Seat León. Los asientos, tanto delanteros como traseros, son muy confortables, y disponen de un espacio más que suficiente para realizar desplazamientos largos sin problemas.

El cuadro de mandos y la consola central dan una sensación de austeridad y sobriedad que no son un problema a la hora de poner a nuestra disposición de forma rápida y sencilla la manipulación de cualquier parámetro del coche. Además, como decíamos, el diseño de todo nos es muy familiar, con lo que es relativamente fácil hacernos al habitáculo del nuevo León.
Si nos fijamos en el maletero, vemos que su capacidad ha crecido respecto a la generación anterior. Concretamente, contamos con 380 litros, lo que supone 39 de aumento. Además, y como es habitual en este tipo de vehículos, los asientos traseros son abatibles, con lo que el espacio de carga se dispara en caso de necesidad.
Conclusión
El Seat León es un gran coche, sin lugar a dudas. No tiene nada que envidiar al Volkswagen Golf a igualdad de acabado -salvo en el “estatus” que te puede otorgar una marca y otra-. También puede medirse cara a cara y sin miedo con el nuevo Audi A3. Pero si lo que ponderamos es rendimiento puro y duro, la compra entre estos modelos, diferencias estéticas también aparte, está clara, ya que el del Seat es igual de bueno (si no superior) y se trata de un vehículo más barato. Hablamos de 23.900 euros, impuestos incluidos, para la versión que hemos probado. No es una ganga (nuestra unidad iba a tope de equipamiento) ni el coche más asequible del mercado, pero vale cada euro que se invierte en él.
¿Buscas un coche como éste?
¿Te interesa el Seat León, pero quizás con otra motorización o acabado? En la sección Coches nuevos de Autocasion.com puedes encontrar interesantes ofertas: utiliza el buscador para localizarlas por marca y modelo o por carrocería. Por ejemplo, en el caso del Seat León puedes consultar su oferta más destacada y también las de sus rivales.
Nuestra valoración
No valorado
Destacable
- Motor.
- Comportamiento dinámico.
- Precio respecto a los rivales más directos.
Mejorables
- Interior austero.
- Tacto de la dirección algo blando.
- Ausencia de levas tras el volante.


Comentarios
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tengo un león que compre de km 0 es un sc 16 tdi 105 cv estoy encantado con el por consumo y la calidad de rodadura que tiene
por eso nose que tanto criticais a seat para mi mejor que golf cien veces saludos
hola yo tengo el seat leon cupra del 2015 y puedo asegurar que estoy encantado no me a dado ningun fallo para mi un encanto de coche
Hola Javier, si vienes de un Ibiza (bastante más ligero y compacto) con la misma potencia que la de tu nuevo León es normal que lo notes "lentorro", el peso es mayor y la relación peso/potencia de tu ibiza es mucho más favorable. Un saludo y gracias por tu aportación.
Tenia un Ibiza tdi100 y he comprado león tdi105cv. MUY DECEPCIONADO EN CUANTO A MOTOR NO ANDA NADA.Conford mucho mejor. Me informare para chipearle pq consume 6,5l y no anda.