... aunque solo 50 afortunados se lo llevarán al garaje. Partirá desde casi los 40.000 euros y todo indica que será el último tren que los más puristas puedan coger.
La electrificación ya se ha hecho con los deportivos modernos aportando muchas más prestaciones, sí, pero también bastantes menos emociones… al menos, de las que buscan los más puristas. Por eso, la aparición de modelos como el Toyota GR86 o el nuevo Subaru BRZ 2023, que en esencia son el mismo coche, inevitablemente saca una sonrisa de oreja a oreja a más de uno. El primero tuvimos oportunidad de pilotarlo en El Jarama durante el último GR Day celebrado en Madrid y las sensaciones fueron brutales. Del segundo se había especulado mucho sobre si finalmente lo tendríamos o no en España. Bueno, pues Subaru acaba de sacarnos de dudas… y para bien. En solo unas semanas estará disponible en los concesionarios oficiales de la marca a razón de 39.500 euros. Algunos quizá piensen que es mucho dinero -y lo es-, pero es lo que cuesta tener en el garaje una de las apenas 50 unidades que se comercializarán dentro de nuestras fronteras.
Primera prueba del Subaru Solterra: tranquilidad off-road
Tanto por dentro como por fuera hereda cada elemento ya visto en el GR86: llantas, faros, líneas, tecnología… Por supuesto, también el chasis, aunque cada maestrillo tenga su librillo a la hora de ponerlo a punto. Lo único que lo distingue con respecto a su gemelo son los logos con la constelación de las Pléyades y el mítico color azul que desde hace lustros acompaña a los modelos más deportivos de Subaru.
Subaru BRZ, solo para petrolheads

Sin embargo, y pese a que el Toyota viera la luz con anterioridad, el motor bóxer atmosférico de cuatro cilindros y 2,4 litros es obra de los de Ebisu. Declara 234 CV de potencia y, dado que el conjunto se queda por debajo de los 1.300 kg, os podéis imaginar que lo que ofrece a quien se pone al volante es canela en rama… exactamente como también lo es la caja de cambios manual que transmite el par al eje posterior.
Promete 226 km/h de velocidad punta y un 0 a 100 km/h en 6,3 segundos; ahora bien, no será esto lo que más haga disfrutar a los clientes, sino el modo en que te habla su chasis, la forma en que sube de vueltas ese motor bóxer y, por supuesto, la posibilidad de jugar infinitamente con la trasera. ¡Un coche de los que ya no quedan!




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