

Peugeot se adelanta a las estimaciones futuras con un Peugeot 408 que abre un nuevo capítulo estético en la firma gala. Nosotros lo hemos conducido en su versión más atractiva y eficiente.
El segmento C siempre ha sido el de mayor volumen comercial dentro del sector del automóvil y aunque los utilitarios y todocaminos urbanos han empezado a comerles terreno, los vehículos de entre 4,30 y 4,70 metros son los que están marcando la pauta. En este ámbito hay una carrocería que se ha encargado de copar todos los titulares: los SUV. En España suponen un tercio de las ventas ascendiendo a nada menos que el 60% del mercado si sumamos todas las categorías. Peugeot lleva años trabajando para ofrecer un modelo en los más importantes, consiguiendo así satisfacer las necesidades de sus usuarios. Pero la firma gala también ve que en los años venideros existirá una evolución de silueta hacia líneas más atrevidas por lo que ha querido anticiparse a esa ola con el Peugeot 408 que nosotros ya hemos podido conducir.
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Un modelo que supone una revolución no solo para la marca francesa sino también para el sector pues a excepción del Arkana y, quizá, el Formentor que son vehículos más pequeños, no hay ningún crossover de estilo coupé con tintes generalistas que se equipare a este Peugeot 408. Porque nuestro protagonista “¡no es un SUV!” como se han encargado de repetirnos durante la toma de contacto.
En realidad no lo es. El 408 es una mezcla de conceptos, de tres para ser más exactos: berlina, crossover y fastback, que dan como lugar a un coche diferente, bello y con un perfil que da la sensación de estar ante un modelo más aparente de lo que en realidad es. El 408 establece un nuevo paradigma dentro de la marca siguiendo además con la estrategia comercial de electrificar toda la gama. De hecho, Peugeot tendrá toda la gama electrificada para 2028 siendo en 2030 cuando deje de vender modelos de combustión en Europa. Pero eso será otro cantar, hoy de momento vamos a ver cómo va y qué nos aporta este nuevo Peugeot 408. Un modelo que se posiciona comercialmente entre el 3008 y el 5008 pese a compartir plataforma con el 308.
Diseño: Contundencia visual

Esta es la primera definición que nos surge al verlo en vivo. Los diseñadores galos han sabido evolucionar el patrón estético de sus últimos productos. En resumen podríamos decir que el 408 parece un coche más grande y presente de lo que en realidad es y eso que hablamos de un coche de 4,69 metros de largo por 1,85 de ancho y 1,48 de alto. Sin embargo, los diferentes elementos visuales parecen engrandecerle.
Hablamos, entre otros, de un capó esculpido que desemboca en una parrilla de grandes dimensiones con el nuevo logo en el medio y que se conecta prácticamente con las luces diurnas en forma de colmillo como prolongación de los faros principales. El paragolpes es prominente, sobre todo en las versiones GT de la presentación. Pero sin duda la zona que más destaca es la lateral.
Aquí, además de optar por unos pasos de rueda protegidos por la tira plástica, vemos toda la esencia deportiva del modelo con un pilar C inclinado que le dota de esa silueta fastback tan diferenciadora. Más detalles, las llantas pueden ser hasta de 20 pulgadas ayudando a que la altura libre al suelo se aproxime a los 19 cm mientras que de nuevo en las versiones más deportivas el negro cobra protagonismo. De ahí pasamos a una zona posterior más dinámica visualmente hablando incluso que el frontal.
La luneta está extremadamente inclinada aunque no perjudica la visibilidad. Desemboca en un portón muy horizontal presidido por un pequeño alerón y por la característica luz en forma de garra y con efecto 3D que se conecta mediante una moldura en negro. El paragolpes, por su parte, es más voluminoso incluso que el delantero enfatizando la deportividad.
Interior: Sorprende por amplio

De puertas para dentro nos centramos primero en el confort y la habitabilidad porque en lo referente al puesto de conducción es esencialmente el mismo que conocemos del Peugeot 308, con una fuerte carga digital y con los i-Toogles personalizables bajo la pantalla central. Aquí no apreciamos si quiera mejora en la calidad lo cual pone en valor el trabajo realizado en el compacto. Por cierto, se mantiene la opción de tapizar los asientos del 408 en un llamativo color azul que es opcional eso sí.
Pasamos por tanto a una zona trasera que acaba resultando ser bastante habitable. Hay que tener en cuenta que pese a tener la misma plataforma que el 308, la EMP2 es completamente modulable. Lo vemos por ejemplo en el hecho de que la batalla del 408 es 2 cm superior a la del compacto pero 4 cm más corta que el 308 SW. Con todo, un adulto de 1,80 metros contará con un amplio hueco para las rodillas incluso pese a lo voluminoso de los asientos delanteros.
En anchura se mueve como la mayoría de C-SUV, siendo mejor que viajen dos a que lo hagan tres pues el del centro, pese a tener poco túnel central, tiene un respaldo rígido y una banqueta estrecha. Pero es en altura para la cabeza donde en realidad sorprende ya que pese a la pronunciada caída del techo, tenemos espacio de sobra para acomodarnos sin problema. Eso sí, a poco que sobrepases los 1,85 metros ya notarás la parte final del techo en la coronilla.
Un poco más atrás, al maletero se accede mediante un amplio portón eléctrico con función manos libres que nos brinda un amplio hueco gracias a que la bandeja se va directamente con él. Una vez abierto tenemos 536 litros para las versiones térmicas y 471 litros para los phev, cifras que son bastante buenas. Si abatimos las plazas traseras, en proporción 60/40, alcanzamos los 1611 y 1545 litros, respectivamente.
Motor: Adiós al diésel y futuro eléctrico

Aunque en los últimos años Peugeot se ha enorgullecido de mantener el diésel dentro de su oferta mecánica, el 408 es el primer modelo de nueva factura que prescinde de dicho combustible en detrimento de las versiones electrificadas que tendrán como gran baluarte al e-408 que llegará en “menos de 2 años” según palabras de los propios responsables de la firma gala.
Hasta ese momento la gama estará compuesta por el PureTech de 130 CV con caja automática (no hay versiones manuales) que se convertirá en la versión de acceso así como por la dupla híbrida enchufable de 180 y 225 CV. En este último caso, el grupo propulsor es el conocido: un gasolina 1.6 PureTech que genera 150 o 180 CV dependiendo de cuál elijamos en combinación con un motor eléctrico de 110 CV. La combinación da como resultado también un par máximo de 360 Nm.
En cuanto al motor eléctrico, tiene potencia y par suficientes para mover el conjunto recibiendo la energía de la batería de 12,4 kWh de capacidad que puede cargarse en tomas hasta de 7,4 kW si pedimos dicha opción en el listado de extras (de serie el cargador embarcado es de 3,7 kW) reduciendo además el tiempo de espera a las 2 horas. Combinando una silueta con un Cx más aerodinámico (0,28), el 408 homologa un recorrido cero emisiones hasta de 64 km aunque en condiciones normales nos estaremos moviendo en unos 55 km. Durante la toma de contacto, de los casi 200 km realizados la conducción cero emisiones fue del 55%.
Comportamiento: Cómodo y dinámico

En marcha las primeras sensaciones que hemos tenido han sido las de un coche aplomado, con una gran agilidad, superior incluso a la del 308 con quien comparte plataforma. Destaca por su pisada, aplomo y estabilidad, con una suspensión firme y cómoda y una dirección precisa y comunicativa. Solo el tacto del freno excesivamente artificial unido a un peso ligeramente elevado que compromete los cambios de apoyo se torna como sus puntos débiles.
Como decíamos es sencillo realizar una conducción eléctrica extensa, superior a los 50 km aunque para ello es vital conectar el modo de conducción Hybrid que permite al coche gestionar todo de manera automática. Si queremos algo más de punch tenemos el modo Sport mientras que el Electric fuerza, lógicamente, el funcionamiento del motor eléctrico. Para cargar la batería podemos además de conectarlo a una toma de corriente optar por dos alternativas: activar el modo B de la caja de cambios que aumenta la retención en las frenadas; o conectar el modo e-Save que permite cargar mientras conducimos ya sean 10 km, 20 km o la totalidad de la carga. No obstante, este hecho penalizará en exceso el consumo.
Consumo: Eficiente dependiendo de la carga

Como todo híbrido enchufable, el consumo del 408 dependerá del uso y la importancia que le demos al motor eléctrico ya que cuanto más le empleemos, menos gasto de combustible tendremos. En este caso la conducción urbana o a velocidades bajas se tornan en los perfectos aliados mientras que para realizar largos viajes los 40 litros de depósito de combustible quizá penalizan en exceso. Con todo y a falta de analizarlo en profundidad cuando pase por nuestro garaje, hemos de deciros que el consumo medio conseguido ha sido de 6,2 l/100 km con ese 55% del tiempo empleando el entramado eléctrico.
Nuestra valoración
Destacable
- Diseño exterior
- Habitabilidad interior y maletero
- Aplomo y estabilidad
Mejorables
- Anchura en plazas traseras
- Precio versiones phev
- Tacto del freno



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