El Renault Austral llega para dar relevo al Kadjar y lo hace con un gran salto en cuanto a diseño y calidad percibida, muy bien preparado para competir en un mercado cada vez más complicado y es que no es nada fácil alcanzar el liderato al que aspira en este segmento.
Renault ha dado un salto tan grande en calidad y diseño con el nuevo Renault Austral que cuesta acordarse ya de su predecesor, el Kadjar. Con una imagen mucho más actual y moderna y unos ajustes y calidad percibida muy superiores, el Austral llega para plantar cara sin complejos en una categoría que nunca ha estado más disputada y con mejores rivales, la de los SUV en el entorno de los 4,5 metros.
El hecho de que en Renault hayan decidido plantar la A de Alpine en los acabados topes de gama es también una clara muestra de que este nuevo modelo apunta más alto que antes… y también sus precios. Nuestro Renault Austral MHEV de 160 CV es un tope de gama que tiene un precio de 37.400 euros, una cifra muy superior a la máxima que podíamos encontrar en su predecesor, pero es que también nos ofrece mucho más.
El Renault Austral frente a sus rivales
El Renault Austral tiene frente a sí a decenas de rivales, superventas como el Seat Ateca o el Peugeot 3008 que, sin embargo, se quedan fuera de esta lista porque no disponen de versiones híbridas con etiqueta Eco. Ciñéndonos a esta premisa todavía quedan muchos modelos como el Hyundai Tucson, pero hemos decidido dejarlo fuera y contar sólo con su primo/hermano el Kia Sportage, con el que comparte tecnología, plataforma y mecánicas, pero que es más reciente. El segundo rival que planteamos es el Ford Kuga en su versión híbrida de tracción delantera y por último el Honda CR-V, apenas 9 cm más largo y en su mismo rango de precios.
Frente al Honda CR-V, el Renault Austral gana la batalla en su sistema multimedia más actual y completo, en el diseño más moderno y en consumos, pero pierde en habitabilidad, calidad de rodadura y confort de viaje, muy superiores en el japonés.
Si lo enfrentamos con el Ford Kuga híbrido, están muy parejos en habitabilidad y confort, pero el Austral arrasa en consumos y diseño, mientras que el Ford se lleva la palma en una gama más completa en la que incluso es posible elegir versiones de tracción total.
En cuanto al Kia Sportage híbrido, el Renault gana en habitabilidad y en la apariencia, parece un coche de una categoría superior. En consumos están muy a la par y donde gana el Sportage es en la garantía de 7 años que ofrece y en una gama mucho más completa y variada, disponiendo incluso de versiones de tracción total e hibridaciones de todo tipo, desde MHEV hasta PHEV.
Diseño: Punto para el Austral

En el exterior del Renault Austral hay varios rasgos que hereda del Megane E-Tech, el primer modelo de la nueva línea de diseño de Renault. Especialmente en el frontal vemos ese parentesco en detalles como la forma de los faros, que son full led y con buena iluminación en lo referente a la homogeneidad de la huella luminosa y el alcance en las luces largas, pero algo pobres en cuanto a lúmenes en cruce. El asistente de luz de carretera en este caso ha funcionado dentro de la media, es decir, con bastantes fallos y deslumbrando bastante a los camiones que vienen en sentido contrario.
El acabado Esprit Alpine en dos tonos de pintura con la carrocería en color mate y el techo y los pilares en negro brillante le sienta muy bien. Personalmente me recuerda muchísimo a la imagen de los primeros Land Rover Velar. Las llantas de 20 pulgadas rellenan bien unos grandes pasos de rueda, pero su medida es absurdamente grande (235/35-20) y penalizan mucho la seguridad activa en lluvia, el confort y los consumos.
La vista trasera está dominada por unos grandes grupos ópticos led que son muy llamativos y se ven muy bien. El gran portón deja un cómodo acceso al maletero y dispone de apertura manos libres eléctrica, algo lenta de accionamiento.
Los acabados y ajustes de las partes de la carrocería son buenos y el Renault Austral deja muy buena impresión cuando lo ves, con un diseño moderno y una calidad aparente que es muchísimo mejor que la que tenía su predecesor.
Interior: Buena habitabilidad

En el interior es donde más espectacular es el salto en calidad del Austral frente a su predecesor, el Kadjar. También vemos rasgos presentes en el Megane E-Tech, del que hereda las líneas maestras del salpicadero. Los materiales tienen muy buen tacto en la parte superior del sapicadero, las puertas y los asientos, que, además, son muy confortables por mullido y ergonomía. En la consola central tenemos una tapa corredera con un asa inspirada por las palancas de gases de los aviones. Es práctica para apoyar la mano mientras escribimos en la pantalla del sistema multimedia, pero poco útil para cubrir los objetos que llevemos en la consola. Por un lado, una de las partes siempre queda abierta y la otra tapada. Por otro, no podemos abrir ambas partes a la vez.
El cuadro de instrumentos completamente digital muestra mucha información de forma muy visible e intuitiva. Los iconos son grandes y se ve bien, lo mismo que la pantalla de la consola central, en formato vertical. Los mandos se manejan fácilmente gracias a las teclas de acceso directo a funciones de la climatización o el audio.
La ergonomía de algunos mandos no es muy buena, como la palanca de cambios colocada en la columna de dirección y que tapa parte del cuadro de instrumentos.
Las plazas traseras del Austral son espaciosas y cómodas, además de muy prácticas al poder desplazar la banqueta longitudinalmente para jugar con el espacio reservado al equipaje o a los pasajeros.
El maletero es muy modulable, fácil de cargar a través del gran portón y de formas aprovechables. Si necesitamos más espacio, se pueden abatir los respaldos traseros por mitades asimétricas.
En cuanto a calidades y ajustes, salvo detalles como los materiales de los paneles de puerta traseros, que son un verdadero acto de racanería en un coche de este precio.
Motor: Con etiqueta Eco

El propulsor de este Renault Austral es un sistema micro híbrido gracias al cual consigue la etiqueta Eco, unos consumos razonables y unas prestaciones correctas, aunque no tan generosas como su potencia de 160 CV podría hacernos pensar.
Para llegar a esa cifra, en el Renault Austral MHEV tenemos un motor de gasolina de 4 cilindros y 1.333 cm3 que llega a los 160 CV gracias a la sobrealimentación y que está asistido por un motor/alternador eléctrico del sistema de micro hibridación de 12 votios que permite recuperar parte de la energía en las frenadas para poder aprovecharla después en las fases de aceleración y arranque del motor de combustión.
La caja de cambios automática de tipo variador continuo, aunque dispone de 7 relaciones de cambio preseleccionadas. Su principal virtud es que su conducción es muy sencilla y las maniobras de aparcamiento son más progresivas que con sistemas de doble embrague, pero en carretera y con carga es algo errática de funcionamiento y al hacer uso de la función sport o al pisar el acelerador con algo de prisa es demasiado brusca.
Comportamiento: Demasiado calzado

El Renault Austral transmite una sensación de buena calidad de rodadura. No se notan vibraciones, torsiones ni holguras en la conducción y, además, está bien aislado acústicamente. Sin embargo, el excesivo calzado, con poco perfil de goma y la dureza de las suspensiones hacen que su confort se resienta y que en carreteras que no están en muy buen estado, las que más abundan en nuestro país, se noten demasiado las imperfecciones.
En ciudad es un coche fácil de conducir gracias a la caja de cambios automática y los asistentes como los sensores de aparcamiento y ángulo muerto o las cámaras periféricas, porque la visibilidad no es muy buena hacia atrás, con una luneta pequeña y gruesos pilares. La dirección es suave y su radio de giro es correcto, de modo que sus 4,5 metros de largo maniobran razonablemente bien.
En carreteras secundarias es algo torpe y el Austral se siente más pesado de lo que en realidad es. Las llantas no ayudan en este aspecto. Con 1,6 toneladas en orden de marcha no es mucho más pesado que la media de esta categoría y, sin embargo, sí se nota más torpe de lo habitual. No hace cosas raras y sus reacciones son predecibles y progresivas, pero sus aceleraciones, los tiempos de espera en los cambios de trayectoria, la frenada… todo parece que sucede en un coche más pesado que la media, cuando en realidad no lo es.
En autopista el Renault Austral resultaría muy cómodo para viajar si no fuese por ese excesivo movimiento que se transmite a la carrocería cuando el asfalto está algo rugoso o irregular. Los badenes, juntas de dilatación y baches se notan más de lo deseable y hacen que pierda puntos pese al buen tacto que transmite el resto del coche.
En resumen, el salto en cuanto a calidad de rodadura respecto al Kadjar al que releva es abismal y el Renault Austral es mucho más coche. Sin embargo, unos neumáticos absolutamente desproporcionados para el tamaño, peso y prestaciones del coche hacen que se exagere una falta de finura en la puesta a punto de las suspensiones que empañan la nota final.
Equipamiento: Bien equipado... pero nada barato

Como puedes ver en detalle en la ficha técnica adjunta, el equipamiento de este acabado Esprit Alpine del Renault Austral es muy completo en las tres áreas principales: confort, seguridad y conectividad. No podría ser de otra manera, teniendo en cuenta que se trata de una versión tope de gama.
Asientos con reglaje eléctrico calefactados, volante multifunción tapizado en cuero, banqueta trasera desplazable, portón con apertura asistida manos libres, climatizador de doble zona, espejo interior fotocroático… no hay nada que reprochar desde el punto de vista de la comodidad.
Si nos centramos en la seguridad activa y pasiva: control de crucero adaptativo, asistente de mantenimiento en el carril (no muy preciso, por cierto) alerta de ángulo muerto, asistente de luz de carretera… las ayudas a la conducción son numerosas, pero también hay que considerar que ya son prácticamente un estándar y, de hecho, son ya un estándar la mayoría de las citadas en los modelos homologados a partir de mayo de este año, junto con la caja negra, el inhibidor de arranque con alcoholímetro, etc.
La conectividad está bien resuelta. Para empezar, el interfaz es muy cómodo de manejar, con una gran pantalla en formato vertical de iconos grandes y rápida respuesta. Dispone de Apple Car Play y Android Auto, puerto de carga inalámbrico, conexiones USB-C, etc. Tenemos todo lo necesario y mucho más, pero es que el precio de este tope de gama se va por encima de los cuaenta mil euros, una cifra enorme para un coche de una marca generalista con motor de combustión.
Consumo: Lo esperable

Los consumos del Renault Austral de esta prueba no me han parecido malos, aunque sí superiores a los homologados por el fabricante que puedes ver en la ficha adjunta, en el entorno de los 6 l/100 km.
Los consumos reales del Renault Austral MHEV durante la prueba han sido:
- Ciudad: 6,5 l/100 km
- Carretera: 5,3 /100 km
- Autopista: 6,8 l/100 km
Con estos consumos y un depósito de 55 litros de capacidad, la autonomía del Renault Austral ronda los 750 km.
Rivales: Rivales del Renault Austral HEV 2022
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Renault Austral 1.3 TCe Mild Hybrid Techno Esprit Alpine CVT 117kW |
Ford Kuga 2.5 Duratec FHEV Vignale 4x2 Aut. |
Honda CR-V 2.0 i-MMD Sport Line 4x2 |
Kia Sportage 1.6 T-GDi HEV GT-line | |
| Precio | Desde 37.400 € |
Desde 44.868 € |
Desde 43.530 € |
Desde 47.825 € |
| Combustible | Gasolina | Híbrido | Híbrido | Híbrido |
| Cambio | 1 marchas | 8 marchas | 1 marchas | 6 marchas |
| Potencia (CV) | 160 | 190 | 184 | 230 |
| Aceleración 0-100 km/h (s) | 9,7 | 9,5 | 8,6 | 8,0 |
| Consumo Medio (l/100 km) | - | 5,3 | 5,3 | - |
| Emisiones CO2 (g/km) | - | 119 | 120 | - |
Renault Austral 1.3 TCe Mild Hybrid Techno Esprit Alpine CVT 117kW
Ford Kuga 2.5 Duratec FHEV Vignale 4x2 Aut.
Honda CR-V 2.0 i-MMD Sport Line 4x2
Kia Sportage 1.6 T-GDi HEV GT-line 37.400 €
44.868 €
43.530 €
47.825 €
Nuestra valoración
Destacable
- Habitabilidad
- Diseño
- Etiqueta Eco
Mejorables
- Visibilidad
- Selector del cambio de marchas
- Llantas de 20"



Comentarios
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Consumos excesivos o es que no nos queréis vender la moto, un 6,5 de media es de risa, o no recuerda nadie el consumo de cualquier diésel hace 10 años, neumáticos muy estético y nada prácticos al uso como repetidas veces comentais y aún más si no hay ningúna otra opción, ya no quiero ni pensar en el precio, y ya el precio mas de 35000€ en un coche generalista, que en 5 años estará obsoleto me parece una auténtica barbaridad, aunque también me lo parezca la moda de los sub 's y se venden como churros, lo único que me ha parecido genial es que lleve rueda de repuesto aunque esta sea de galleta
Hola Rubén. La verdad es que el hecho de que este coche parezca más pesado al conducirlo de lo que es en realidad no es un síntoma nada alentador. En cuanto a la medida de los neumáticos qué decir, un despropósito absoluto. Por otra parte meter aquí la denominación Alpine roza el sacrilegio. Y de los precios mejor ni comentar. Otro mazacote SUV que a mí personalmente no me dice nada. Un placer como siempre.
LOS CONSUMOS SON LOS QUE MARCA EL ORDENADOR DE A BORDO....O SON VUESTRAS MEDICIONES??
Hola, los consumos los calculo reseteando el ordenador de viaje en los distintos tramos de control que tengo ya estipulados desde hace años. Si el coche dispone de varias memorias (los hay que tienen 2 o 3 y puedes resetear una y dejar otra de larga distancia, etc) reseteo las dos al principio y otra la voy reseteando en cada zona de conducción. También voy observando el consumo instantáneo en distintos tramos que tengo controlados y de los que conozco la pendiente media y la altitud al inicio y al final del tramo. Cuando vacío el depósito, relleno y anoto los litros que han entrado, los km totales recorridos y veo cuál es la dispersión entre los valores que me han ido saliendo en el ordenador de viaje y el total real gastado. Si la diferencia es inferior al 5%, doy por bueno el valor del ordenador de viaje, si la diferencia es superior al 5% sumo o resto ese % al valor indicado en el ordenador. En muy pocas ocasiones me he encontrado diferencias de más del 10%, casi siempre están dentro del margen del 5%... no es cierto que mientan tanto los consumos que dan los ordenadores, la autonomía es menos precisa, supongo que lo hacen por evitar que la gente se quede sin combustible y, además, los depósitos de combustible tienen formas irregulares y la medición del aforador es menos precisa cuando queda poco combustible. He llegado a hacer más de 30 km con el indicador de autonomía marcando 0 km sin quedarme sin combustible.
ok, muchas gracias por responder; un saludo y sigue tan profesional como siempre.