

El VW Polo GTi es el verdadero heredero del GTi original, compacto, ágil y muy divertido. El Golf ha crecido y engordado tanto que está muy lejos ya de aquel presentado hace cuatro décadas. En una categoría en peligro de extinción, probamos este pequeño bólido antes de que desaparezcan.
Volkswagen abrió la veda cuando lanzó el primer VW Golf GTi y metió en un coche compacto de apenas 4 metros un motor con más de 100 CV y conseguía una relación peso/potencia que no se había visto en los utilitarios hasta la fecha. Con el Golf actual pesando el doble que el original y con una carrocería mucho más voluminosa, podríamos decir que el verdadero heredero del Golf GTi original se ha reencarnado en el VW Polo. De hecho, el actual Polo es más grande que aquel Golf, aunque también tiene casi el doble de potencia que entonces.
Con 207 CV (7 más que antes del lavado de cara), unas suspensiones adaptadas a su potente motor y un interior en el que se respira ese toque que ha caracterizado a los GTi desde hace ya casi medio siglo, este VW Polo GTi es un buen ejemplo de coche divertido y utilizable a diario. Hace poco que se sometió a un tratamiento anti edad en el que se han cambiado detalles de su diseño como los pilotos traseros, el sistema multimedia o el equipamiento, que hacen que resulte más interesante. Probablemente, éste sea el último Polo GTi que conozcamos, así que, si estás pensando en un coche de este estilo, date prisa, porque con los cambios que se avecinan en el mundo del automóvil, este tipo de coches está condenado a desaparecer.
¿Le quedan rivales al VW Polo GTi?
Hubo un tiempo en el que casi cada marca tenía un utilitario con garra. Fiat Uno Turbo, Renault 5 GT Turbo, Ford Fiesta XR2 y RS Turbo, VW Polo G40, Peugeot 205 GTi, Citroën AX GT, Suzuki Swift GTi, Peugeot 205 Rally, Opel Corsa GSi… en una comparativa metías una docena de rivales. Ahora, que hay el doble de marcas en el mercado que entonces, apenas puedes contar los rivales de este Polo GTi con los dedos de una mano.
Es más, tras el anuncio de que desaparecerá el Ford Fiesta el verano de 2023, al Polo GTi nada más le queda un rival directo: el Hyundai i20 N. Otro posible rival, ya forzando algo la comparativa, sería el Abarth 595 y para cerrar la terna, su primo-hermano, el Audi A1 con el que comparte motor, plataforma y tecnología… vamos, el mismo lobo con distinto pellejo.
Comparado con el Hyundai i20 N, el Polo GTi resulta más fácil de conducir y un conductor medio es capaz de ir más rápido que con el coreano sin complicarse mucho la vida. Pero como tengamos las cosas medianamente claras, el Hyundai es mucho más eficaz y rápido, frena mejor, tiene más motricidad y es, en definitiva, más efectivo y rápido. El Polo GTi, en cambio, es más agradable de utilizar a diario, más confortable y con más estilo en detalles como la preciosa tapicería de sus excelentes asientos. También su iluminación es mejor, con una huella de luz más potente, de más alcance y más homogénea que la del Hyundai.
Frente al Abarth, el Polo es más potente, tiene mejor motricidad, es más rápido, eficaz y fácil de conducir. También es más espacioso y utilizable. En lo único que gana el Abarth es en la puesta en escena, mucho más espectacular, con un sonido mucho más rácing y también con mejores frenos.
El Audi A1 es básicamente el mismo coche y las diferencias son más cuestión de matices, gustos y preferencias que razones objetivas reales. Lo cierto es que el Polo tiene una mejor relación precio/producto y que ambos coches son muy rápidos, eficaces y utilizables.
El otro gran rival, al que le quedan pocos meses, es el Ford Fiesta ST. Para mi gusto es el más divertido. No es tan eficaz o rápido como el i20 N, ni tan fácil de conducir como el Polo GTi, pero es muy reactivo, con un chasis que cambia de subvirar a sobrevirar en cuanto se lo insinúas con los pesos y los pedales y con un motor que empuja con ganas. Está peor acabado y su diseño es algo más sobrio, pero divertidísimo y con una relación precio/producto de las mejores.
Diseño: Sutil pero eficaz

No hay muchos cambios respecto al VW Polo GTi que probamos hace un par de años, pero se notan y no le quedan nada mal. En el frontal tenemos un nuevo paragolpes con unas luces en los extremos que hacen un guiño a las banderas a cuadros, la luz de marcha diurna y de posición que recorre la calandra de lado a lado, los nuevos faros IQ Light adaptativos y unos nuevos pilotos en la zaga que hacen que el Polo parezca más ancho y pegado al suelo que antes.
La calidad de acabados y ajustes no está mal, pero en este color rojo metalizado (que cuesta más de 700 euros como opción) hay diferencias de tonalidad entre las partes de la carrocería metálicas y las plásticas que se hacen muy evidentes bajo la luz del sol.
Además de la pintura metalizada, este unidad monta extras como el techo corredizo de cristal o las llantas de 18 pulgadas con neumáticos 215/40-18.
Interior: Ambiente GTi

En el acabado interior el cambio más evidente en este Polo GTi frente a su antecesor está en la pantalla del sistema multimedia y los mandos de la climatización. Mientras que la nueva pantalla tiene mejor aspecto y responde muy bien a los comandos táctiles, los mandos de la climatización son menos prácticos que los de ruleta de antes. Eso sí, al menos están iluminados por la noche, no como en el Golf, que son invisibles cuando no hay luz fuera.
Las plazas delanteras son muy cómodas y recogen muy bien el cuerpo en unos asientos de excelente diseño y apariencia. Las plazas traseras siguen siendo buenas, de las mejores de esta categoría.
En cuanto al maletero, tiene una buena capacidad y es una pena que la batería nos deje sin sitio para una rueda de repuesto.
Motor: De lo mejor del coche

El motor de este Polo gana 7 CV para no dejar escapar al Hyundai i20 N y llega a los 207 CV que proporcionan unas excelentes prestaciones al Polo GTi, que es muy rápido y con un rango de revoluciones enorme en el que empuja una barbaridad. El 4 cilindros suena bien y empuja con ganas y sin saltos gracias a la caja de cambios DSG de 7 velocidades que dispone de rueda libre cuando seleccionamos el modo Eco para bajar el consumo.
Para mejorar el reparto de pesos y el comportamiento, en el Polo GTi la batería se monta en el hueco de la rueda de repuesto, algo inusual en coches de este segmento y que deja claro que en la marca han tenido muy en cuenta su dinámica, no sólo su apellido y apariencia.
En Volkswagen no han querido ser demasiado radicales y en lugar de un autoblocante que complica algo la conducción en un tracción delantera, el Polo equipa el sistema XDS que básicamente lo que hace es frenar la rueda que patina al acelerar para mandar par a la otra, que suele ser la exterior. Además de ganar motricidad, esto genera cierto giro que ayuda al morro a meterse en la curva. No funciona mal pero es muy intrusivo en la conducción y castiga bastante los frenos.
Comportamiento: Facilísimo

Aunque menos potente que el Golf, el Polo GTi es más ligero y compacto y eso se agradece una barbaridad en un coche de carácter deportivo. No es tan rápido como el Golf y en cuanto lleguemos a un tramo recto nos perderá de vista, pero ratoneando, el Polo resulta muy ágil e incluso más divertido.
En ciudad el Polo GTi tiene el inconveniente de unas suspensiones muy secas que nos castigarán los riñones en cada tapa de alcantarilla, cada bache y cada paso de cebra elevado o banda reductora de velocidad. Las ruedas de perfil tan bajo tampoco ayudan a mejorar la cosa. Además, con estas opcionales de 18 pulgadas deberemos tener mucho cuidado al aparcar porque son carne de cañón frente a los bordillos.
El cambio automático nos pone las cosas fáciles en la ciudad, donde es un verdadero incordio un cambio manual y tener que estar todo el santo día con el embrague dale que te pego en cada atasco y semáforo.
En carreteras secundarias es donde más se disfruta este coche. Si el asfalto está seco y limpio, la motricidad es muy buena pese a tener que lidiar con 207 CV. Además, no tiene mucho par de dirección y no interfiere demasiado en el volante cuando aceleramos a fondo. Los frenos tienen buen tacto y se dosifican bien… pero aquí el sistema XDS que va todo el rato frenando la rueda que quiere patinar hace que muchas veces frenemos demasiado brusco porque hay una presión en el circuito con la que no contábamos.
Con asfalto mojado o sucio hay que tener disciplina con el acelerador para no acabar perdiendo rueda, pero las reacciones son siempre muy nobles. El eje trasero va muy atado al suelo, lo cual le quita un poco de pimienta y de agilidad en algunas situaciones.
Para viajar por autopistas y autovías tiene aplomo suficiente y transmite seguridad y confianza en las curvas rápidas.
En el circuito de pruebas esta vez era como conducir en una piscina. La pista estaba muy encharcada por la abundante lluvia y el fuerte viento, hasta el punto de hacer imposible grabar nada con las cámaras. Con tan poca adherencia y mucho aquaplaning por la capa de agua, es difícil sacar conclusiones sobre el coche en conducción al límite, porque éste estaba a unas velocidades relativamente bajas por las condiciones de la pista. Pese a todo, el Polo apuntaba muy buenas maneras y, aunque hay cambios como la reubicación de la batería para equilibrar los pesos y los 7 CV adicionales, no tiene por qué haber muchas diferencias respeco al anterior Polo GTi probado hace poco más de un año atrás, que nos dejó un buen sabor de boca.
Desde luego se siente un coche menos crítico que el Hyundai i20N. El motor es menos ruidoso, las suspensiones filtran mejor y el tacto es más burgués, pero también es muy rápido. Lo mejor de este Polo GTi es que es muy divertido pero perfectamente utilizable a diario.
Equipamiento: Un capricho caro

La gama actual del VW Polo arranca en los 22.000 euros, en números redondos. Esta cifra aumenta en nada menos que 10.000 euros cuando hablamos del GTi, y si le añadimos detalles como el techo solar, las llantas de 18 pulgadas, la pintura metalizada… la cosa se va hasta los 36.000 euros de la unidad probada. Es mucho dinero por un coche de apenas 4 metros de largo y de una marca generalista, pero la verdad es que no está tan mal si, por ejemplo, un Audi A1 Allstreet cuesta todavía más con un sencillo motor de 110 CV.
El equipamiento de este Polo es completo, aunque hay que considerar que muchos de los sistemas de asistencia avanzada a la conducción que equipa son ya obligatorios para los nuevos modelos presentados a partir de mayo de 2022, así que el hecho de disponer de control de crucero adaptativo con limitador de velocidad, alerta de salida del carril, alerta de colisión con frenado de emergencia, sensores de tráfico cruzado, cámara de marcha atrás, etc., es ya casi un estándar.
En cuanto a confort nos da unos excelentes asientos, climatizador de doble zona, elevalunas de un solo toque, acceso con llave inteligente manos libres, un equipo de sonido de alta fidelidad (opcional) que suena muy bien, volante multifunción con teclas hápticas, etc.
La conectividad ha mejorado y está dentro de la media de su segmento, aunque falta un asistente de voz más natural, tipo Alexa, que ya está muy introducido en el mercado y equipan cada vez más modelos, pero disponemos de Apple Car Play y Android Auto inalámbricos, puerto de carga por inducción y varias tomas USB tanto para las plazas delanteras como traseras.
Consumo: Nada despilfarrador

Una de las cosas buenas del Polo GTi es que sus consumos no están nada mal para sus prestaciones. Al tener mucho par, el motor funciona a regímenes tranquilos y, sólo si damos rienda suelta a toda la caballería, la cosa se desmadra en cuanto a consumos, pero manteniendo los máximos legales, es poco tragón.
Los consumos reales del VW Polo GTi medidos durante la prueba han sido:
- Ciudad: 8 l/100 km
- Carretera: 5,6 l/100 km
- Autopista: 6,7 l/100 km
Con estos consumos y un depósito de 40 litros, la autonomía del VW Polo GTi ronda los 600 km.
Rivales: Rivales del VW Polo GTi 2022
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Volkswagen Polo 2.0 TSI GTI DSG 81kW |
Hyundai i20 1.6T N |
Abarth Abarth 695 1.4T-Jet Aut. 132kW |
Audi A1 Sportback 40 TFSI Competition S tronic | |
| Precio | Desde 33.578 € |
Desde 30.890 € |
Desde 35.700 € |
Desde 40.512 € |
| Combustible | Gasolina | Gasolina | Gasolina | Gasolina |
| Cambio | 7 marchas | 6 marchas | 5 marchas | 7 marchas |
| Potencia (CV) | 207 | 204 | 180 | 207 |
| Aceleración 0-100 km/h (s) | 6,5 | 6,2 | 6,9 | 6,5 |
| Consumo Medio (l/100 km) | - | - | - | - |
| Emisiones CO2 (g/km) | - | - | - | - |
Volkswagen Polo 2.0 TSI GTI DSG 81kW
Hyundai i20 1.6T N
Abarth Abarth 695 1.4T-Jet Aut. 132kW
Audi A1 Sportback 40 TFSI Competition S tronic 33.578 €
30.890 €
35.700 €
40.512 €
Nuestra valoración
Destacable
- Polivalencia
- Asientos
- Motor
Mejorables
- Diferencial XDS
- Sistema de faros adaptativos
- Llantas de 18"



Comentarios
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Como siempre magistral tus explicaciones y analisis del modelo...enhorabuena ruben. Está claro que el polo sobre el i20 n es un coche un "poco para todo" y mas comodo y el i20 especialmente deportivo y muy duro para el dia a dia....por cierto este motor ¿ lleva cadena o correa? Un saludo y seguiré personalmente echando al euromillon para pillarme un coche de este tipo.....
Gracias jcl de nuevo por tus comentarios... y mucha suerte con el euromillon, espero que, si no me toca a mí, sea para ti ;-)