

El cinco cilindros que da vida a esta bestia alemana nos garantiza unas prestaciones de auténtico infarto... y, pese a que no aumenta de caballaje con respecto a la anterior generación, el nuevo RS3 estrena importantes novedades que nos brindan aún más diversión al volante. Te contamos sus secretos en esta videoprueba.
La historia del cinco cilindros de Audi se remonta al verano de 1976, cuando se estrenó en el Audi 100 aún sin sobrealimentación. Poco después obtuvo su madurez con el turbo en la berlina 200 y la fama mundial le terminó llegando gracias a las actuaciones del icónico Audi Quattro en el Mundial de Rallies. A día de hoy, debido en gran parte a las exigentes leyes antipolución que redactan los que gobiernan desde Bruselas, este bloque tan sublime es ya una completa rareza que lucha por sobrevivir en el Audi RS3 como máximo exponente.
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El súper GTI alemán acaba de estrenar generación y, aunque no aumenta su potencia con respecto al antecesor (400 CV), sí equipa novedades interesantes que lo hacen un deportivo mucho más divertido, como el RS Torque Splitter que permite a quien lo conduce derrapar como si de un propulsión trasera se tratase. Por supuesto, como en todos los RS de la gama, sigue presente la tracción total Quattro con gestión electrónica, así como la caja de cambios automática de siete relaciones y doble embrague. De lo que podemos dar fe es de que estamos ante uno de los hot hatch más prestacionales del mercado y, a diferencia de generaciones pasadas, ahora también ante uno de los que más sensaciones despierta en su dinámica.
El trío alemán, en el Olimpo de los compactos deportivos
Su único rival directo es el Mercedes-AMG A45 S, que con un cilindros menos eroga en torno a 20 CV más. Ambos se colocan en la inalcanzable cima de la categoría junto al BMW M2, que podría ser una alternativa al RS3 en variante sedán.
En un escalón inferior podemos considerar también competidores al último Ford Focus RS y a cualquiera de los dos últimos Honda Civic Type R. En cualquier caso, como decimos, ninguno roza ni las prestaciones ni la calidad de los germanos (mayor en el Audi que en el Mercedes.) Eso sí, tampoco juegan en la misma liga de precios… El que quiera un RS3 Sportback debe hacer frente a un precio de partida de 79.000 euros. Ahora bien, la unidad que nosotros hemos probado y que podéis ver en el vídeo supera los 100.000 euros por todos los extras que viste.
Diseño: guiño a un circuito mítico

Las formas del nuevo RS3 no cambian demasiado con respecto al anterior modelo. Aun así, tenemos un frontal aún más agresivo con la parrilla Singleframe que pierde el logotipo de Quattro pero que gana las tres aberturas bajo el capó que estrenó el A1 inspirándose en el glorioso Sport Quattro. Además, las aletas ensanchadas y las enormes tomas laterales del paragolpes le terminan de dar un empaque formidable a la vista delantera. La trasera vuelve a tomar la forma redondeada del primer RS3 con los ya míticos escapes ovalados de las versiones RS y con un paragolpes protagonista en el que destaca el difusor pintado en negro.
Lo que más sobresale, sin duda, de la unidad de pruebas es su color Verde Kyalami, con el que la marca de los cuatro aros homenajea al legendario circuito sudafricano en el que tantos GPs de Fórmula 1 se celebraron en tiempos pasados (ahora, propiedad de Porsche.) Este color le sienta de maravilla al RS3 y le carga de una agresividad especial que, eso sí, hay que pagar, ya que hablamos de un tono del catálogo Audi Exclusive.
Las llantas de 19 pulgadas, también opcionales, montan neumáticos 265/35 delante (detrás son algo más estrechos) y dejan entrever en este caso los frenos carbocerámicos que entran en el pack RS Dynamic + de 9.000 euros, junto con la suspensión DCC y el aumento de velocidad punta hasta los 290 km/h. Dadas las brutales prestaciones del RS3, si el precio no es ningún problema, son totalmente recomendables porque aportan un plus de seguridad tremendo parando el conjunto con una fuerza descomunal. No debemos olvidar que el peso total ronda las 1,6 toneladas y unos frenos estándar con discos y pastillas normales harían que la fatiga apareciese en un momento.
Otro de los tantos extras que monta nuestra unidad son los faros matriciales. De serie ya son full led, pero estos Matrix led aportan una función que hace muy cómoda la conducción nocturna en viajes largos y, además, añaden el núcleo de luces diurnas con la bandera de cuadros que termina de redondear la mirada del RS3. Lo cierto es que te permite circular por la noche prácticamente todo el rato con las luces de carretera encendidas sin deslumbrar a ningún usuario, gracias al movimiento de los diodos y al buen sensor de iluminación.
Lo mires por donde lo mires, este nuevo RS3 te deja claro desde un principio cuáles son sus intenciones, y al fin y al cabo es lo que quiere un usuario de un coche así. No obstante, en Ingolstadt han sabido encontrar un buen equilibrio en el diseño, de modo que llama la atención mucho más que un Golf R -que dicho sea de paso es demás de sobrio- pero no alcanza la radicalidad de un Type R.
Interior: a la altura

A diferencia de lo que vemos en un A3 estándar, el interior de este RS3 sí está a la altura de una versión así. Ahora bien, todos los toques verdes que vemos a juego con el Kyalami exterior, así como volante de piel vuelta, moldura de carbono, etc., también son opcionales… y los fabulosos asientos no son precisamente baratos. Aun así, optando por estos extras nos queda un habitáculo muy pintón que definitivamente nos recuerda ante qué bestia estamos. Todo ello hace que la sensación de calidad sea muy superior que la que encontramos en cualquier otro A3. Los ajustes también parecen mejor cuidados. Sin embargo, los paneles de las puertas traseras todavía siguen cubriéndose de demasiado plástico duro.
El espacio no cambia, por lo que hablamos de un confort bastante bueno para cuatro adultos de talla media. Cinco irán mucho más apretados, pero es algo absolutamente habitual en el segmento. El maletero cubica unos 100 litros menos que el del A3 más básico (gasolina de 110 CV), debido a ese diferencial trasero. En la práctica, una pareja no notará tanto la penalización durante un viaje largo, pero ya más ocupantes sí que tendrán que empezar a formar puzzles para que les quepa todo su equipaje.
La parte tecnológica la ponen dos grandes pantallas de 12,3 pulgadas (Virtual Cockpit Plus) y 10 pulgadas (infoentretenimiento) con todo tipo de navegación y conectividad. En este sentido, Audi sigue siendo una de las marcas referentes en su categoría tanto por gráficos como por modos de visualización, funcionamiento…
Motor: la joya de la corona

Llegamos a la madre del cordero: el 2.5 TFSI de cinco cilindros que tan enamorados nos tiene. Ofrece un rendimiento espectacular, un sonido muy especial y unos consumos que sorprenden. Por partes: eroga 400 CV de potencia entre 5.600 y 7.000 vueltas y 500 Nm de par entre las 2.250 y las 5.600 rpm, por lo que tenemos una patada brutal desde muy abajo hasta prácticamente el corte. Es la misma potencia que prometía su antecesor y, aunque la mayoría del público está acostumbrado a que el caballaje ascienda de generación en generación, lo cierto es que a este RS3 no le hace falta más fuerza. Lo único que pedía a gritos era más diversión al volante, y gracias en buena parte al nuevo RS Torque Splitter la podemos tener a demanda. Se trata de una tecnología que permite al usuario convertir este modelo de tracción total en un propulsión trasera con el que ‘driftear’ sin despeinarnos.
La mecánica la completa una caja de cambios automática de siete relaciones y doble embrague, la S Tronic de Audi, que en los modos de conducción normales se siente todo lo confortable que puede ser un cambio en un coche de semejantes prestaciones. En el momento que activamos los modos más deportivos (Dynamic, RS Individual, RS Performance o RS Torque Rear) se convierte casi en un cambio secuencial de competición, extremadamente obediente (nos deja llegar al corte de inyección), precisa y hasta brusca en las transiciones, algo que personalmente me gusta sentir en este tipo de coches.
En cuanto a los consumos, la memoria de larga duración me registró una media de 12 l/100 km durante toda la prueba, pero ahí entran todos los escenarios y todos los acelerones que te pide este RS3… Si empezamos a desgranar, en autovía podemos obtener medias de seis altos o siete bajos, dependiendo del peso que llevemos y la conducción que hagamos; lo mismo que en secundarias yendo a un ritmo muy tranquilo. Para un modelo de semejante calibre, son datos que sorprenden gratamente. Ahora bien, en conducción deportiva no bajaremos de los 30 o 40 litros a los 100 km. Con un depósito de 55 litros, la autonomía rondará los 500 km, más o menos. En el vídeo te explicamos todo con más detalle…
Comportamiento: sensaciones al alcance de pocos

Del comportamiento os hablamos mucho más en profundidad una vez que deis al play en el vídeo. No obstante, os podemos adelantar que en el día a día el RS3 es muy utilizable y realmente cómodo, pero obviamente cuando saca lo mejor de sí es cuando le exigimos el máximo rendimiento… o buena parte de él, porque acercase al límite en ocasiones es complicado.
El volante gira incluso un pelín menos de dos vueltas entre tope y tope, así que os podéis imaginar lo directa y precisa que es la dirección. Los frenos merecen capítulo aparte; una vez que cogen temperatura son como si frenáramos contra un muro cada vez que apretamos con fuerza el pedal del medio. Y en apoyos, cambios de peso, etc., este coche brinda una seguridad tremenda. Aun así, no hay que olvidar que con un par de personas a bordo superaremos fácil los 1.700 o 1.800 kg de peso, y por tanto no será difícil que aparezca un notorio subviraje en curvas muy cerradas o en paellas. De todos modos, es sencillo de corregir ahuecando un poco el pie del acelerador y volviendo a dar gas cuando pasamos el vértice al tiempo que vamos abriendo dirección. Si vamos con algún modo deportivo activado, la tracción quattro hace el resto redondeando el viraje con la motricidad del eje trasero.
Lo dicho, os dejamos con la videoprueba que ahí encontraréis más información. ¡No olvides suscribirte a nuestro canal de YouTube y dejar un buen like!
Equipamiento: extras, muchos y caros

Como decíamos, el precio de partida del RS3 es de unos 79.000 euros, pero esta unidad sobrepasa los 106.000. ¿A qué se debe ese enorme aumento en la tarifa? Pues evidentemente a los extras. Solo el paquete RS Dynamic + en el que entran los frenos carbocerámicos o el deslimitador de velocidad punta hasta los 290 km/h cuesta alrededor de 9.000 euros. A partir de ahí, hay que sumar color de carrocería, llantas opcionales, faros matriciales, equipo de audio Bang & Olufsen, techo panorámico, tapicería interior y un largo etcétera.
Rivales: rivales del Audi RS3 Sportback quattro S tronic 2022
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Audi RS3 Sportback quattro S tronic 294kW |
Mercedes-benz A 45 S AMG 4Matic+ 8G-DCT |
Ford Focus RS Performance |
Honda Civic 2.0 VTEC Turbo Type R | |
| Precio | Desde 79.058 € |
Desde 81.301 € |
Desde 46.010 € |
Desde 54.850 € |
| Combustible | Gasolina | Gasolina | Gasolina | Gasolina |
| Cambio | 7 marchas | 8 marchas | 6 marchas | 6 marchas |
| Potencia (CV) | 400 | 422 | 350 | 330 |
| Aceleración 0-100 km/h (s) | 3,8 | 3,9 | 4,7 | 5,4 |
| Consumo Medio (l/100 km) | - | 8,4 | 7,7 | - |
| Emisiones CO2 (g/km) | - | 192 | 175 | - |
Audi RS3 Sportback quattro S tronic 294kW
Mercedes-benz A 45 S AMG 4Matic+ 8G-DCT
Ford Focus RS Performance
Honda Civic 2.0 VTEC Turbo Type R 79.058 €
81.301 €
46.010 €
54.850 €
Nuestra valoración
Destacable
- Motor
- RS Torque Splitter
- Frenos carbocerámicos en conducción deportiva
Mejorables
- Precio
- Opciones caras



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