
El cine ha hecho estragos en nuestro subconsciente. Explosiones espectaculares, cigarrillos que prenden fuego a un reguero de gasolina y demás parafernalia han conseguido que creamos muchos mitos sobre este combustible; ¿cuáles son ciertos?
No son pocas las escenas de cine en las que una colilla inflama un reguero de gasolina hasta llegar al depósito de combustible y, a continuación, tiene lugar una explosión con un hongo que ni la bomba de Nagasaki… La imagen es tan recurrente que la tenemos grabada a fuego -nunca mejor dicho- en nuestro subconsciente (hasta tal punto, que incluso se ha dado la desgracia de personas que no han prestado auxilio en algunos accidentes por temor a una explosión brutal). No es el único “mito” que hay sobre la gasolina, vamos a analizar 10 de ellos para ver cuáles son ciertos y cuáles no:
La gasolina explota: FALSO.
La gasolina es un combustible y, como tal, arde. El problema es que es muy volátil (se evapora rápidamente) y su vapor sí puede generar una explosión. Es casi imposible hacer explotar un depósito lleno de gasolina, pero se da la paradoja de que sí podemos hacerlo con un depósito vacío. Para que un coche de gasolina explote, la concentración de gases de la evaporación del combustible tiene que ser enorme, y digo “concentración”. Un depósito de gasolina vacío explota porque contiene los gases que no pueden salir de él, pero dichos gases se dispersan rápidamente en espacios abiertos. Si tienes la desgracia de ver un accidente, no tengas miedo de acercarte a socorrer a la gente (lógicamente, con precaución): si ves -o hueles- derrames de combustible, lleva un extintor a mano, intenta desconectar la batería y ten claro que puede arder y propagarse rápido, pero no saltará por los aires.
Una colilla puede encender un reguero de gasolina: FALSO.
No lo intentes en casa, ni en la calle, ni en el campo, pero si tiras una colilla en una lata de gasolina, lo más probable es que se apague igual que si la echas al agua. La gasolina necesita un foco de ignición relativamente elevado: una colilla apenas tiene temperatura (salvo cuando la avivamos al soplar o cuando fumamos, algo perfectamente visible porque la brasa de la ceniza brilla más en esos momentos). La gasolina necesita una llama viva o una chispa fuerte para empezar a arder. Hablo de condiciones normales: si la temperatura es muy elevada, es más fácil que arda, debido a la mayor concentración de vapor de gasolina, que es el realmente inflamable.
Los coches de gasolina son más peligrosos en caso de accidente: FALSO.
Ésta es buena, incluso he llegado a oír que un deportivo muy famoso es peligrosísimo porque lleva el depósito delante del conductor y en un choque frontal puede rociar de gasolina a los pasajeros y abrasarlos entre los hierros. Hoy en día, para que un depósito de gasolina se rompa en un siniestro, el golpe tiene que ser tan brutal que, lamentablemente, los pasajeros del coche ya habrán fallecido.
Si echo gasolina de 98 a mi coche, corre más: DEPENDE.

Sólo en algunos motores de muy alta compresión o sobrealimentados, que necesitan un alto poder anti-detonante, se obtienen mejores prestaciones que con gasolinas de menor “octanaje” (actualmente, no existe el octanaje, ya que las gasolinas modernas no contienen plomo como antidetonante). La mayoría de las mecánicas están pensadas para funcionar con gasolina de 95 RON, por lo que su potencia máxima no aumenta con la de 98 RON. Lee el manual de tu coche sobre el combustible recomendado: si no especifica claramente que se use un elevado “octanaje”, no ganarás nada. Sí hay motores que precisan gasolinas de mayor calidad, por ejemplo el Opel Corsa OPC Nürburgring, pero lo especifica en el manual.
¿Merece la pena la gasolina de 98 o no?
Si echo un poco de gasolina al gasóleo, el motor va mejor: FALSO.
Esto es un mito muy antiguo. La gasolina es mucho más volátil que el diésel y se congela a temperaturas muy bajas. Sin embargo, el gasóleo contiene naftas, que se solidifican rápidamente a temperaturas cercanas a los 0ºC. Antiguamente, para evitar que se congelase el gasóleo, se mezclaba con gasolina, de ese modo permanecía líquido a temperaturas bajas. La proporción nunca podía superar el 20%; a partir de ahí, el motor dejaba de funcionar. Actualmente, las petroleras añaden aditivos anticongelantes al gasóleo que suministran en las épocas de invierno y no es necesario mezclarlo con gasolina: JAMÁS eches gasolina en tu coche diésel. El gasóleo tiene un tacto más aceitoso que la gasolina, es más untuoso; esa propiedad lo convierte en un lubricante bastante bueno. Los inyectores modernos y las bombas de alta presión necesitan esa propiedad lubricante para funcionar: si mezclamos el gasóleo con gasolina, eliminaremos la capacidad de reducir las fricciones internas de esas piezas y las dañaremos prematuramente.
Si le pongo unos imanes a los tubos de gasolina, ahorro combustible: FALSO.
Hay muchos dispositivos en el mercado que se anuncian como economizadores de combustible. La excusa es la misma: “ionizamos el combustible y aumentamos su rendimiento”… Pero, en realidad, no hay ninguna prueba independiente que haya certificado tales beneficios. Seamos coherentes: los fabricantes de automóviles invierten miles de millones de euros en reducir el consumo y las emisiones de sus vehículos, en sistemas de inyección cada vez más precisos, aerodinámica, materiales ligeros, neumáticos de bajo rozamiento… Si con un imán en el tubo de la gasolina el coche gastase menos, ¿no lo montarían ya en la fábrica?
La conducción eficiente es más una actitud que una técnica
Si echo bolas de naftalina en el depósito, el motor va mejor: DEPENDE.
Este mito también tiene muchos años. Las gasolinas antiguas tenían muy poco octanaje; al añadir bolas de naftalina, el rendimiento de la mecánica era algo mejor. Hoy en día, son mucho más depuradas; además, la naftalina ataca algunos elementos de los modernos sistemas de inyección: juntas tóricas de los inyectores, bomba de combustible, filtro, conductos… Si no quieres arriesgarte a una avería muy cara, mejor ni lo intentes.

Es mejor repostar por la mañana: VERDADERO.
Éste sí tiene una parte cierta: cuanto más frío está el ambiente, menos evaporación hay… pero también existe más humedad en el aire, así que al final “te sale lo comido por lo servido“, como se suele decir. En días muy calurosos del verano puede que sí compense, pero estamos hablando de milésimas de euro en cada depósito. La mejor manera de ahorrar en los repostajes es hacerlo cuando menos tráfico hay y siempre de camino a algún destino, en lugar de hacer un recorrido exclusivamente para ello.
Cuánto más rápido voy, más gasolina consumo: DEPENDE.
Esto no es siempre cierto. Si vamos en primera a 50 km/h, gastaremos bastante más que en quinta a 70 km/h. El menor consumo de combustible se consigue “llaneando” en la marcha más larga y sin pisar el acelerador. En general, para un turismo normal, la zona más económica está entre 70 y 90 km/h. A esa velocidad, la resistencia aerodinámica no afecta demasiado al consumo y no necesitamos un gasto de carburante extra para movernos. Por encima de 100 km/h, más o menos, dicha resistencia aerodinámica empieza a ser un problema, aumentando de forma exponencial con la velocidad. La prueba la tienes en que cualquier coche con más de 35 CV es capaz de alcanzar los 100 km/h, mientras que un Bugatti Veyron necesita casi 30 veces más potencia para alcanzar 4 veces esa velocidad.
Gasta menos el que usa poco el freno: VERDADERO.
Frenar es desperdiciar energía que hemos gastado previamente para alcanzar una velocidad. Cuando aceleramos, transformamos la energía térmica de la combustión (gastamos combustible) en energía cinética -que depende del peso del coche y la velocidad-. Cuando frenamos, transformamos esa energía cinética (que nos ha costado dinero) en energía térmica en los frenos, que no se puede almacenar ni aprovechar: literalmente, la estamos tirando. Ésta es precisamente la ventaja de los híbridos: al retener, recargamos unas baterías que nos ayudarán a recuperar la velocidad después, por lo que no estamos tirando la energía cinética. Pero de nada nos vale anticiparnos y no usar mucho el freno si después aceleramos “como posesos”. Si representásemos en un gráfico los acelerones como curvas ascendentes y las frenadas como curvas descendentes, el que menos consumiría sería el que generase unas curvas con las pendientes lo más suaves posible.
Ahorra dinero gastando menos las ruedas
Comentarios
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La estulticia se hace presente en todos los foros en los que participo o leo. Es interesante el artículo con las matizaciones y aclaraciones de algún lector como Javier y las del propio autor, que ha mostrado (supongo que su posición le obliga) temple ante la majadería de unlector y le ha demostrado además que su risita de suficiencia o esconde altos porcentajes de estulticia (no logra comprender o aprehender lo leído) o el perfil psicótico de un provocador profesional de los foros.
consulto:que pasa al llenar el tanque de combustible 50 % 90 y 50% 95, a la vez?
En cuanto a lo de las chispitas como cuando soplas un cigarrillo... cuando soplas a una brasa y ésta brilla más, lo hace porque estás aportando oxígeno a la combustión, lo cual eleva mucho la temperatura de la brasa y sí puede encender un reguero de gasolina, pero no la brasa de una colilla, salvo que además de poner la brasa del cigarrillo en la gasolina el tío le diese una calada al cigarro para avivarlo, así si puede que encendiese la gasolina, pero no he visto ninguna imagen de cine en la que el tipo además de tirar la colilla luego se tumbase en el charco de gasolina a dar una caladita... ni siquiera en jackass
Hola unlector, muchas gracias por tu comentario, pero sinceramente, creo que lo de paleto te lo podías haber ahorrado, no es necesario faltar al respeto a nadie y a mí me parece que conmigo lo has hecho. Sobre la gasolina de 98 octanos, lee de nuevo el reportaje, digo que no todos los motores sacan ventaja del mayor octanaje, sólo aquellos que están diseñados para funcionar con esa gasolina, normalmente motores de alta relación de compresión. Sin embargo, lo de la naftalina, especifico que antiguamente, cuando las gasolinas tenían muy poca calidad y octanajes de 91, incluso 88, el añadir naftalina mejoraba el rendimiento, porque son octanajes demasiado bajos, por debajo de 91 sí se notan pérdidas de prestaciones, y en los modernos, de inyección directa, mejor no bajar de 95.
qué paleto es el tío jaja, 1º dice que es falso que con la de 98 vaya mejor, y luego dice que con la naftalina iban mejor por que tenían 'más octanaje'. yo también sé que la brasa no enciende la gasolina, se puede apagar un cigarro en la casolina, pero ojo... cuidado que si salta una chispa, como las chispitas cuando soplas a un cigarro, arde