Este año se celebra el 50 aniversario del lanzamiento del Alfa Romeo Alfasud, un modelo que quiso hacer accesible a una mayoría la magia del biscione y que, lejos de sanear las cuentas de la compañía, acabó con una injusta leyenda negra.
Con más de un millón de unidades vendidas, el Alfa Romeo Alfasud es uno de los modelos más importantes de la marca italiana. Muchas mentiras (y alguna verdad también, todo sea dicho) se encargaron de enterrar este modelo en los infiernos. Casi parece como si la propia marca quisiera borrar todo recuerdo del Alfasud, pero por suerte el tiempo suele acabar poniendo las cosas en su sitio y este compacto tan interesante está ya reflotando sus cotizaciones y, ahora que cumple 50 años de su lanzamiento, es un buen momento para desempolvar su historia y rendirle el homenaje que se merece.
Hasta el inicio de la Segunda Guerra Mundial, Alfa Romeo era una de las mejores marcas de automóviles del mundo. No sólo sus coches estaban entre los más bellos, también sus mecánicas y prestaciones eran punteras y los bólidos de la marca del Biscione estaban siempre entre los favoritos en cada carrera. Con la paz llegaron los años de reconstrucción de Europa, con una Italia vencida y arruinada, Alfa Romeo se reinventa. No son tiempos de lujosos deportivos, hay que mantener las fábricas ocupadas y Alfa Romeo expande su catálogo añadiendo camiones ligeros y motores diésel industriales. Esto no significa que no se volviesen a fabricar elegantes descapotables o deportivos, al contrario, la marca italiana siguió ofreciendo modelos como los nuevos Giulia desarrollados tras la contienda, pero no dejaban de ser coches caros para la época, así que, para mantener las fábricas ocupadas, incluso se llega a un acuerdo para producir bajo licencia el mítico 4 Latas de Renault en Italia.
Alfasud: de fabricar R-4 a un rival para VW

Acostumbrada a fabricar en series cortas, el proyecto del Alfasud para producir un nuevo modelo asequible de gran difusión era muy ambicioso. Para empezar, se estableció una nueva factoría para su producción, cerca de Nápoles, en Pomigliano d´Arco. Aquí conviene dar un salto atrás en el tiempo y hacer memoria sobre las varias crisis de Alfa Romeo, que ya había sido prácticamente nacionalizada por el gobierno italiano poco antes de la Segunda Guerra Mundial.
La nueva factoría de Pomigliano sería prácticamente sufragada por completo por el gobierno italiano, que así aprovechaba para industrializar una de las regiones más deprimidas de Italia y dar un empujón a la economía. Por desgracia, esto tendrá sus consecuencias negativas para el modelo.
El nuevo Alfa Romeo Alfasud tenía que ser un coche compacto, asequible y de gran difusión, prácticamente se podría decir que inventó una nueva categoría de coches en el mercado, a la que luego se sumarían modelos como el Golf. El responsable del diseño y del proyecto sería Rudolf Hruska, un ingeniero austríaco que tenía bastante experiencia en eso de desarrollar modelos masivos, habiendo participado años antes en el desarrollo del KdFWagen del que nacería el mítivo VW Escarabajo.
Las primeras imágenes del Alfa Romeo Alfasud se hacen públicas a finales de 1971, quedando listo para su comercialización en 1972. Cuando se desvela el nuevo Alfa Romeo Alfasud las críticas son muy buenas. Algunos fanáticos de la marca se rasgaban las vestiduras al entender que eso de que la marca lanzase un coche para la plebe supondría un desprestigio para la marca. En cierto modo acertaron y es verdad que el Alfasud es un modelo con el que empezó el declive de la imagen de calidad y lujo de Alfa Romeo, pero pese a todo, el Alfasud sigue siendo el modelo más vendido de la historia de la marca, así que tan mal no salió.
Alfasud: la gran mentira del acero ruso

Muchos fanáticos no perdonaron a Alfa Romeo que ofreciese un coche “barato” y “se aliaron” con los enemigos para criticar y menospreciar al nuevo Alfasud. Pronto empezó a circular el bulo de que el Alfasud estaba hecho con acero de peor calidad obtenido del achatarramiento de las armas soviéticas tras la Guerra Mundial y que por eso eran coches con una clara tendencia a la corrosión. Ya sabes lo que pasa con estos rumores, que a base de repetirse, acaban por convertirse en realidad, pero lo cierto es que eso del acero ruso en los coches italianos es una mentira bastante cacareada por rivales que tampoco es que tuviesen los mejores tratamientos anti corrosión.
Lo cierto es que Italia en los años setenta era uno de los países productores de acero más importantes del mundo. Su industria siderúrgica producía más acero del que Italia era capaz de consumir y la chapa de los Alfa Romeo provenía de una de estas industrias, concretamente de la ubicada en Taranto. El mito del acero ruso se forjó por la cercanía del gobierno italiano al Partido Comunista Europeo y por los acuerdos entre Fiat y varios países del otro lado del “telón de acero” para que produjesen sus modelos bajo licencia, como los Fiat 126 en Polonia o los Lada. Conviene remarcar que Alfa Romeo todavía no pertenecía a Fiat en esta época… así que ese argumento se cae rápidamente.
El problema de la corrosión en los Alfasud no era por la calidad del acero, ni tampoco era exclusivo de este modelo ni de otros fabricantes. Los Porsche 911 anteriores al 74 también son muy propensos a pudrirse y nadie piensa que estén hechos con acero radiactivo ruso. El problema común a la mayoría de coches de esos años era que, para hacerlos más ligeros, los coches comenzaron a usar perfiles de acero más finos y los sistemas de tratamiento anti corrosión no eran buenos todavía. En el caso del Alfasud, el problema se agrababa más todavía por la baja cualificación del personal de la fábrica de Pomigliano, la mayoría eran en realidad labradores, y por las frecuentes huelgas y problemas sociales que hacían que algunos lotes de carrocerías se pasasen más tiempo del recomendable “curándose” antes de pasar a los talleres de pintura. Sí, el problema es que pintaban ya sobre chapa cruda que había empezado a oxidarse antes de pintarlos.
Alfasud: una técnica formidable

Que el nuevo Alfa Romeo fuese un coche de gran difusión no era sinónimo de vulgaridad, y menos en Alfa Romeo. Para el Alfasud se partió de una hoja en blanco, un nuevo chasis, unas nuevas mecánicas… Ligero y por debajo de los 4 metros de longitd, el Alfasud tenía que ser digno de llevar el Biscione, así que el comportamiento en carretera fue muy tenido en cuenta para desarrollar su plataforma. La suspensión delantera es una preciosidad, es casi una especie de eje de Dion, con los discos de freno colocados a la salida del diferencial para reducir las masas no suspendidas y que las suspensiones mantuviesen mejor el contacto del neumático y el asfalto. La suspensión trasera aunque recurre a un eje rígido sencillo, dispone de brazos Watt con cierto efecto autodireccional en las curvas.
El motor del Alfasud sería un bóxer para mantener el centro de gravedad lo más bajo posible y sería de tracción delanera. Previsto con una cilindrada de 1.5 litros, los primeros Alfasud se ofrecían con un motor 1.2 en la época. Su concepción era muy moderna, con un árbol de levas en cada culata y una caracterítica forma de abrir el motor por la parte baja de la bancada en lugar de emplear semibloques para los cilindros como hacían VW o Porsche en la época. Con una potencia que rondaba los 70 CV para mover un coche de apenas 800 kg de peso, con una carburación muy alegre y un rodar muy majo.
Alfa Romeo llegó a probar con estos motores una gestión de motor que era capaz de apagar dos cilindros para reducir el consumo cuando se usaba el motor con poca carga. Sí, el Alfasud llevaba sistema de desconexión selectiva de cilindros en 1982 en el Alfasud SVAR.
Alfasud: remontando el vuelo

Con un rodar muy alegre, un interior de diseño vistoso a años luz de los de sus rivales, el Alfasud recibía duras críticas por la calidad de ajustes y materiales, así como por fallos eléctricos continuos, muchos de ellos provocados por corrosión en los cables de masa. Mala combinación… que el coche más vendido de una marca sea el peor en cuanto a calidades lo que consiguió es que todo el mundo asociase Alfa Romeo con una marca de baja calidad, cuando lo único que conocían de ella era simplemente la puerta de acceso.
Lo curioso es que la mayoría de los problemas se corrigieron al llegar el primer lavado de cara del modelo, llevado a cabo en 1977, y todavía más con el segundo lavado de cara estrenado en 1980, ya como canto del cisnedel Alfa Romeo Alfasud, que dejaría de producirse en 1984 para dejar paso al Alfa Romeo 33.
Durante años, el Alfasud ha sido un modelo menospreciado por los coleccionistas de clásicos. Esto ha hecho que apenas hayan llegado unidades sanas hasta nuestros días. Sin embargo, esto está cambiando en los últimos 3 años en los que se está despertando algo de reconocimiento a un modelo que en las versiones más potentes de 105 CV de los Alfasud Ti de última hornada, con precios que empiezan a acercarse a los 20.000 euros… y es que al final, los Alfa Romeo terminan pagándose bien, siempre.
Alfasud Giardineta: demasiado pronto

El Alfa Romeo Alfasud se ofrecía con carrocería tipo fastback de 3 o 5 puertas, pero también hubo en catálogo una variante denominada Giardinetta que era un concepto de coche que se anticipó demasiado a los gustos y modas, por lo que no se llegó siquiera a las 6.000 unidades fabricadas, una cifra ridícula si tenemos en cuenta que del Alfasud se fabricaron más de un millón de ejemplares.
Además de por su carrocería con el llamativo portón trasero, los Alfa Romeo Giardinetta se caracterizaban por la forma del tapizado interior del maletero, imitando un suelo de tablas de madera al abatir los respaldos traseros. Sin duda era un coche práctico, pero no tuvo la acogida esperada y apenas se mantuvo en el catálogo de Alfa Romeo.
Alfasud Sprint Veloce: el espejo del Alfetta GTV

Si el Giardinetta fue un fracaso, al Sprint le pasó todo lo contrario. Manteniendo la base mecánica, el Alfa Romeo Alfasud Sprint Veloce, un precioso coupé con una silueta y un frontal claramente inspirados en los de su hermano mayor, el Alfetta GTV.
El Alfa Romeo Sprint entraba por los ojos. Sus líneas eran proporcionadas y su imagen deportiva innegable, así que sobrevivió al Alfasud y se antuvo en catálogo 5 años más que el compacto, conviviendo con el Alfa Romeo 33 hasta 1989. Aunque no iba nada mal, su condición de tracción delantera hacía que para los más puristas el Sprint Veloce era una traición a esa ley no escrita de que un coche deportivo tiene que ser de propulsión.
Sobre esta base tan atractiva y con la esperanza de revivir gestas pretéritas, Alfa Romeo llegó a desarrollar un brutal Alfasud 6C para homologarlo como grupo B. A la carrocería de un Sprint Veloce se le eliminaba el motor delantero y los asientos traseros y se le montaba el motor Busso V6 de 160 Cv en posición central trasera. El aparato tiene un aspecto impresionante y sus prestaciones prometían, pero Alfa Romeo canceló el proyecto al ver que los costes de desarrollo se desmadraban y que los rivales eran muchos y muy duros, como el Peugeot 205 T16, Lancia Delta S4, o el todopoderoso Sport Quattro de Audi. etc.



Comentarios
Escribir comentario