Sale el sol tras tantos meses de lluvia y nos son pocos los que se plantean la compra de un descapotable para aprovechar la temporada al máximo. Un cabrio puede ser una compra atractiva, si tenemos claro lo que queremos y necesitamos. Aquí tienes los consejos para comprar un descapotable de segunda mano.
Vaya por adelantado que, en contra de lo que mucha gente cree, un descapotable se disfruta mucho más en nuestro país durante el otoño que en el verano. Y es que, básicamente, nuestro maravilloso sol que a tantos turistas atrae cada año nos va a freír la cocorota si decidimos conducir a cielo descubierto un día de, digamos a mitad de julio, a eso de las cuatro de la tarde en el centro de, pongamos Córdoba.
Pero bueno, la solución se halla a golpe de botón. Se sube la lona o la chapa y listo. Eso es algo que siempre se aprende tras tu primera insolación. A mí me ha pasado.
Por lo demás, nada que objetar a la compra de un cabrio. Son unos coches de capricho maravillosos con una amplia variedad en el mercado de ocasión, que se pueden comprar nuevos pero, puestos a probar, mejor invertir la menor cantidad de dinero posible dentro de lo razonable. Y ese es mi primer consejo: si es tu primer cabriolet, no te vengas muy arriba que no sabes si al final te va a gustar.
Dejo a cada cuál que decida respecto a modelo y presupuesto, y sólo os orientaré de cara a encontrar sino el más “práctico” (porque ninguno lo es) sí el más funcional.
Empiezo con el motor. Aquí hay que respetar una regla básica: diésel y descapotable es como mezclar agua y aceite. Como una top model con pelos en las piernas. Como un Míster España bizco al que le huelen los pies.
Bajar la capota y escuchar el ruido del bloque de gasóleo al ralentí mientras llegan a nuestra nariz sus humores de escape, diluye en gran medida el espíritu hedonista y de bon vivant de este tipo de carrocerías. Que sí, que consumen menos, y menos consume una bici, que también es descapotable, por cierto.
Lo oportuno es escoger un motor pequeño de gasolina, ya que como se trata de disfrutar de la experiencia del paseo sintiendo la brisa, no necesitamos grandes dosis de potencia ni prestaciones de deportivo. Un propulsor suave de entre 110 y 150 CV es lo suyo a menos que busques un roadster radical, y en ese caso lo de que tenga o no capota va a ser casi secundario. Como en un Lotus Elise.

Luego está el tema de la configuración de plazas de un descapotable. Dos, 2+2, 4… A ver, obviamente hemos de contar con quien se vaya a montar. Aquí hay que decir que rara vez los pasajeros de atrás viajarán con comodidad. No sólo por que sus plazas sean escasas, pues hay algunos modelos con buen espacio atrás, sino porque casi todas las turbulencias del aire les tocarán a ellos, y en días muy calurosos el aire acondicionado rara vez les llegará a refrescar. Para pasajeros eventuales o niños pueden valer y si no hay ni de los unos ni de los otros y buscas un coche para disfrutar sólo o en pareja, puedes optar por un biplaza pero ojo, escoge uno que tenga algo de espacio atrás, tras los asientos. Lo suficiente para dejar gorras, un paraguas, la chaqueta, , bufanda, el bolso, protector solar… porque si no lo hay, tendrá que ir todo al maletero, lo cuál es un engorro pues siempre necesitarás algo de lo dicho cuando no puedas parar.
Comprar un descapotable: ¿techo duro o de lona?
Vamos ahora con el importante apartado de “lona o chapa”. Una dicotomía que, contra todo pronóstico, está ganado la opción más clásica. Y es que los techos duros, suman más complicación y peso que el teórico mejor aislamiento que ofrecen. Y he tenido de los dos, y claramente hoy por hoy prefiero la lona.
Porque ya (de unos diez años a esta parte) no son esas telas que se decoloraban por el sol, se secaban, se rajaban a nada que no fueras cuidadoso, de mayores dejaban pasar el agua y aislaban más bien poco del frío y del calor.

Actualmente llevan entre cinco y nueve capas de diversos materiales, que incluyen aislantes térmicos y acústicos. Sus ajustes son mejores (lo techos duros suelen ser una fuente inagotable de chasquidos y crujidos), su plegado es más sencillo y dan una estética más auténtica, según gustos claro. También las ventanillas traseras ya son todas de cristal, con lo que ni se nos va a volver opaca ni amarillear como pasaba con las de plástico de antaño. Pero bueno, incluso en ese caso, la pieza se puede pedir e instalar por separado, con lo que si el cabrio de nuestros sueños viene con ella y ella está dañada, tampoco es algo que nos debiera asustar.
Cosa distinta es tener que cambiar la lona. La tela no es excesivamente cara por regla general, pero la mano de obra requerida para instalarla hará que suba la factura de forma notable.
Respecto al mecanismo, os será complicado dar con uno manual. Prácticamente todas operan por procesos electrohidráulicos de mayor o menor complejidad. Por ello, a menos que os lo dejen insultantemente barato, no compréis jamás un coche con el mecanismo averiado, ya que su reparación puede salir casi por la misma cantidad que os ha costado el coche. No exagero, la sustitución de la bomba y servos para un Mercedes SLK del 99 puede llegar a los 6.000 euros en concesionario oficial. Ahí lo dejo.

Si tras mucho buscar, habéis conseguido uno de la vieja escuela con mecanismo “de a mano” (tal vez un BMW Z3) tened cuidado con los pliegues y arrugas a la hora de guardarla. Hacedlo despacio y con cuidado, y no la dejéis bajada en la medida de lo posible si está mojada. Esto se aplica tanto para las manuales como las eléctricas.
Dónde se disfuta y dónde no de un coche descapotable
Acabaré con un punto que olvida la gente a la hora de comprar un coche descapotable, y es, por dónde se va a circular.
Si vivís y os movéis en la periferia de una gran ciudad, rodeados de autopistas, autovías y todo tipo de vías rápidas de circunvalación, mejor comprar un coche con un buen techo solar en lugar del descapotable. El territorio de estos coche son vías secundarias tranquilas, haya campo o playa en derredor. ¿La ciudad? Pues mira, más allá de los problemas de seguridad (que a estas alturas prácticamente no los hay) está el problema del ruido y la contaminación. Tanto es así que yo he llegado a una reunión con el cuello y los puños de la camisa negros al circular sin techo un rato largo por la capital.
Y una consideración más: si queréis pasar por unos genuinos conductores de cabrio, junto con la capota se han de llevar bajadas todas las ventanillas. Así si quieres aire, aire te va a sobrar.



Comentarios
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Buenas tardes, ¿sabes de algún descapotable tipo mx5, slk o z4 que pueda llevar bola de remolque?. Un saludo y gracias.
Tengo que discrepar sobre la opinión aqui expresada sobre los descapotables de techo duro , he conducido hace años un Mazda MX -5 de techo duro y no he apreciado ninguno de los inconvenientes que aquí se relatan. Su motorización funciona a las mil maravillas, capotado no se aprecian ruidos ni traqueteos de ningún tipo, es más es de los modelos mejor insonorizados del mercado, su comodidad de empleo es total y muy sencilla . Personalmente los recomiendo sin lugar a dudas mejor que los modelos con techo de lona ya que son una lógica evolución de éstos últimos y una mejora considerable en el uso y disfrute de un descapotable .
Hola, me ha gustado el artículo, pero... Tal vez podriais haber entrado un poco más en detalle sobre esos descapotables donde las dos plazas traseras són cómodas y hay suficiente espaio para 2 adultos... También estaría bien saber descapotables de 5 plazas (si los hay) y también como curiosidad, si existen descapotables eléctricos y/o que usen combustibles "alternativos". Saludos a tod@s.