
Hoy en día, la mayoría de los modelos que se comercializan disponen de mecánicas sobrealimentadas mediante uno o varios turbocompresores. Aquí te explicamos cuáles son sus principales averías, cómo reconocerlas y cómo alargar la vida de este pequeño revolucionario.
Pese a que entró tímidamente en el mundo del automóvil allá por los años sesenta, el turbo es un elemento que está presente en la mayoría de los coches que conducimos… y todavía lo veremos más, debido a la necesidad de reducir la cilindrada de los motores para mantener a raya los consumos y las emisiones.
Ya te hemos mostrado en Autocasion.com cómo es y cómo funciona el turbo; ahora nos centraremos en conocer cuáles son sus principales averías y, sobre todo, cómo evitarlas para ahorrarnos mucho dinero, pues es una máquina fabricada con increíble precisión y muy cara.
Para hacernos una idea, un turbo a pleno rendimiento está girando a más de 200.000 rpm; esto significa que la punta de sus álabes tiene una velocidad lineal cercana a la del sonido. Si a esto sumamos que funciona envuelto en las llamas del sistema de escape y ronda los 1.000 ºC, empezaremos a entender por qué una pieza tan pequeña (comparada con el resto del motor) puede superar fácilmente los 1.000 € como recambio.
Averías del turbo: cómo identificarlas y cuánto cuestan

Bien mantenido, un turbo puede superar sin problemas los 250.000 km. Por el contrario, su vida será de apenas 1.000 km si no tenemos algunas precauciones. Éstas son las principales averías que nos podemos encontrar:
- Desgaste del eje: no hay rodamiento que soporte las revoluciones a las que gira el turbo y la temperatura a la que trabaja, por lo que su eje gira sobre unos casquillos especiales. Cuentan con unas acanaladuras por las que circula aceite a presión, provocando que el eje de la turbina literalmente gire flotando en aceite. Si todo va bien, apenas hay desgaste, pero nada es perfecto en este mundo. Los casquillos pierden la hermeticidad, provocando fugas de aceite, que se cuela en la admisión del coche. El resultado es un consumo elevado de aceite y una densa nube de humo azul en el escape cuando aceleramos. Esta pieza se suele conocer como “carrete del turbo” y cambiarla cuesta entre 200 y 500 euros, dependiendo del modelo. Un turbo nuevo oscila entre los 600 y los 2.000 euros (en el caso de los de geometría variable eléctrica), así que echa cuentas…
- Geometría variable agarrotada: en los turbos de geometría variable, sobre todo en los diésel (producen más hollín), el mecanismo que cambia la orientación de las aletas se puede agarrotar, de modo que el turbo no regula bien la presión de soplado. Sabrás que tienes un problema porque la luz de avería de motor se encenderá y una notarás una considerable pérdida de potencia. Hay dos posibles causas para este fallo: que la carbonilla haya encasquillado el mecanismo o bien que el motor eléctrico que acciona el dispositivo (los de mando neumático, evidentemente, no) se haya estropeado por la temperatura a la que trabaja. Una descarbonización del turbo cuesta unos 200 euros, un nuevo motor eléctrico ronda los 300.
- Fallo en la válvula de descarga: este elemento controla la presión a la que trabaja el turbo y está accionado por un pulmón neumático. Es raro que suceda, pero a veces se perfora la membrana que lo hace trabajar y la válvula no abre. Esto provoca picos de presión de soplado que, al ser detectados por la unidad de mando motor, activan el modo de emergencia y reducen las prestaciones del propulsor. Cambiar y ajustar el pulmón que tara la presión de soplado es relativamente barato, del orden de los 100 euros.
- El turbo aúlla demasiado: es normal que los turbos hagan ruido al funcionar y que escuchemos un lejano silbido. Si este aullido es demasiado exagerado, es posible que o bien haya desgaste en el eje del turbo o que esté girando desequilibrado. Mucho cuidado, ya que puede que dicho desequilibrio haga rozar los álabes de la turbina contra la carcasa y que los trozos entren en los cilindros, destrozando prácticamente toda la mecánica. La reparación y los precios son iguales que en el caso del desgaste del eje.
- Fugas de presión: debido a los cambios de presión que sufren y a que suelen estar en contacto con aceite, los manguitos del turbo pueden agrietarse y las abrazaderas que los sujetan podrían aflojarse. A veces estas erosiones son invisibles: sólo se ven las grietas cuando el circuito está sometido a presión. Los precios de esta reparación van desde los 5 euros de una buena abrazadera hasta los 200 euros de un nuevo juego de manguitos. Los síntomas son una falta de potencia, la entrada en modo de emergencia del motor y oír algunos “resoplidos” en el vano motor al acelerar.
Cómo cuidar el turbo para evitar averías

Los principales enemigos del turbo son la temperatura y los aceites de mala calidad. Atacando estos dos factores ya tenemos muchas posibilidades de que nuestro turbo no dé problemas en muchos kilómetros. Veamos cómo.
- Calidad del aceite: utiliza siempre aceites de buena calidad. La diferencia entre una lata de 5 litros de uno bueno y otra de marca “nisu” puede ser como mucho de 50 euros cada diez o veinte mil kilómetros. Con lo que cuesta un turbo nuevo puedes pagar 20 latas de aceite del caro, es decir, tienes entre 200.000 y 400.000 km de aceite bueno.
- Espera a que coja temperatura: desde que encendemos el motor hasta que el turbo está bien lubricado y tiene la presión correcta pasan unos 4 minutos. El aceite no adquiere la viscosidad adecuada hasta que no alcanza unos 80ºC, lo cual tarda unos 10 minutos. Forzar la mecánica y hacer trabajar el turbo a pleno rendimiento antes de que esto suceda multiplica exponencialmente el desgaste del eje del turbo. Jamás sometas a demasiada carga (no pises el acelerador más allá de la mitad del recorrido) el motor antes de que el aceite tenga la presión y temperatura correcta.
- Deja que se enfríe el aceite: lo que más acelera el desgaste del eje de la turbina es que el aceite se carbonice. Esas partículas de aceite carbonizado son como una lija que pasa por el eje y los casquillos. Para evitar esto, hay que mantener el aceite fluyendo hasta que el turbo se enfríe o, lo que es lo mismo, conservar el motor encendido; bastan un par de minutos. Se trata de hacerlo cuando paras a repostar o a tomar un café; mientras circulas por carretera, el turbo sí está trabajando y se calienta lo bastante como para tener que esperar a que se enfríe. Al llegar a casa y aparcar el coche ya llevas un rato circulando despacio por ciudad o maniobrando, circunstancias en las que el turbo apenas sopla ni se calienta.
- Revisa el estado de los manguitos: no está de más que de vez en cuando echemos un ojo al estado de los manguitos de goma, tanto de refrigeración como del turbo. Hay algunos modelos en los que las mangueras del intercooler rozan con elementos como el soporte de la batería y provocan grietas. Revisa que no haya roces ni abrazaderas mal apretadas.
- Descarboniza el motor: para mantener el sistema de admisión del motor libre de carbonilla y que no se estropeen ni el turbo ni elementos como la válvula EGR o el filtro antipartículas, lo mejor es que de vez en cuando circulemos en marchas cortas y pisemos fuerte el acelerador en alguna rampa, con el fin de conservar limpio el sistema de escape. También hay procesos de limpieza y descarbonización en talleres especializados; tienen un coste de unos 100 euros.
- Para al primer aviso: siempre es más barato reparar un turbo que comprarlo nuevo. En cuanto empecemos a notar síntomas de fallo (silba demasiado, falta de potencia, humo azulado, consumo de aceite…) es mejor revisar su estado y comprobar si tiene holgura axial antes de que se averíe definitivamente. Un eje desgastado acaba siempre en rotura y un turbo al romperse destroza el motor por completo. Comprobar la holgura del eje del turbo no suele llevar más de una hora de mano de obra, entre 40 y 100 euros… un “regalo” comparado con las consecuencias de la rotura.

Comentarios
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Hola Oscar, muchos fallos de EGR son en realidad problemas de entradas de aire en el colector de admisión. Habría que comprobar que no haya tomas de aire que estén volviendo loca a la inyección. Si eso está bien, entonces podemos sospechar de un problema con la geometría variable del turbo, que sí puede estar mal reparado, pero primero vamos a comprobar que no haya tomas de aire en la admisión.Un saludo y gracias por tu consulta.
Hola Rubén, tengo un mercedes clase E 280cdi del 2007. En diciembre, una junta de la admisión del turbo se la chupó el turbo y me fastidio las aspas del turbo. Me lo repararon y desde entonces me esta dando falló el coche, cuando llevo un tiempo con el coche en funcionamiento se pone en modo emergencia y se queda sin fuerza, le han hecho una diagnosis y me han dicho que es la EGR, se la han cambiado y sigo con el mismo problema sigue saliendo falló egr. ¿Qué puede ser? Estoy súper aburrido. ¿puede ser que el turbo no esté bien reparado y por eso falle la EGR? Gracias por adelantado
Hola Carla, lamento que hayas perdido el trabajo. No entiendo muy bien qué tiene que ver que no llegue aceite al turbo y se rompa con un fallo en los inyectores. Si no llegó aceite al turbo eso es lo que lo averió, y si está en garantía tendrán que ver qué es lo que provoca que no llegue lubricación al turbo. El resguardo de la grúa sólo te sirve como resguardo de entrega si en él está indicado que el destino es un determinado taller, lo mejor es que vayas al taller y pidas que te entreguen una orden de reparación con la fecha de entrada del vehículo. Un saludo y gracias por tu consulta.
Hola a todos tengo un ford fiesta que se me averio el turbo y lo lleve a un taller, y me intercambiaron el turbo por uno de segunda mano, resulta que el coche aun esta en la garantia de la reparacion y volvio a averiar el turbo, llame la grua y la llevo al mismo taller que me habian reparado, resulta que mi coche lleva mas de un mes en el taller, ellos me dicen que el turbo se gripo por no subir aceite, y que puede ser inyectores, pero que si algo ocasiono la averia al turbo la garantia no lo cubrirá... Resulta que llevo un mes sin coche, aún no me dieron ni presupuesto, no saben lo que tiene el coche aun, que estan haciendo pruebas, y lo unico papel que me dieron al dejar el coche con ellos es el resguardo de la grua eso es lo mismo que resguardo de entrega? que hago? ya perdi mi trabajo por no tener como volver a casa.
Hola Jose, cuando fallan los aros de los pistones se pueden provocar averías en el turbo porque el coche empieza a quemar aceite y generar residuos en la combustión. Esos residuos se adhieren a los álabes de la turbina y la desequilibran. Imagínate si vibra el volante con una rueda desequilibrada girando a 80 km/h lo que puede pasar en una turbina que gira a 200.000 rpm, esas vibraciones pueden acabar rompiendo el turbo. Un saludo y gracias por tu consulta.