La conducción eficiente puede averiar tu cocheLa conducción eficiente puede averiar tu coche

Aunque no te lo creas, llevar al extremo los consejos que se suelen dar para realizar una conducción eficiente puede causar averías muy serias en tu coche. ¿Quieres saber cuáles son y cómo evitarlas?

Tocar el freno de forma suave, tratar con mucho mimo el acelerador y, sobre todo, la “norma estrella de la conducción eficiente“: circular en la marcha más larga posible. Mucha gente olvida esta última palabra y, a la hora de ahorrar combustible, directamente aplica la relación más larga a casi cualquier circunstancia, lo que provoca que veamos vehículos (estoy hablando de una situación vivida en primera persona y en no pocas ocasiones) subiendo un repecho pronunciado en una autopista en 5ª, con el acelerador a fondo. El coche no es capaz de mantener los 120 km/h y se queda en 100 km/h mientras su conductor lleva el “pedal en el suelo”.

Esto no sólo aumenta el consumo de carburante, sino que, además, puede provocar una avería grave en tu vehículo. Aquí tienes una lista de los fallos más frecuentes:

  • Junta de culata: Al ir con el gas a fondo, la temperatura en la cámara de combustión sube muchísimo. Hay muchos coches que no tienen termómetro de refrigerante (y menos aún, de aceite), así que el conductor no advierte que los grados en el motor están aumentando… y la junta de culata falla. Es una reparación que puede llegar a ser ruinosa, ya que puede deformar la culata de aluminio haciendo imposible su rectificado. Una culata nueva puede superar los 3.000 euros.

    Manejar el cambio de forma correcta es clave para cuidar el motor.Manejar el cambio de forma correcta es clave para cuidar el motor.
  • Casquillos de bancada y pie de biela: Con el acelerador al máximo y a pocas revoluciones, el propulsor trabaja en el límite de picado, que es un fenómeno que provoca que el combustible se inflame antes de que el pistón llegue al punto muerto superior, obligándole a bajar antes de llegar al final de su recorrido. Esto somete a un estrés mecánico impresionante a los cojinetes de la biela y del cigüeñal (y a la cabeza del pistón, que en los diésel puede incluso perforarse con las altas presiones de inyección), lo que en casos extremos puede llegar a partir una biela. Esto haría un agujero en el bloque, arruinando completamente el motor. Imagina el gasto…
  • Desgastes prematuros en el cilindro: A pocas vueltas y con el pedal derecho “en el suelo”, el pistón tiende a “campanear”; en lugar de subir y bajar recto y perfectamente paralelo a las paredes del cilindro, lo hace oscilando. Esto aumenta la fricción, incrementando el desgaste y la temperatura. Por otro lado, a pocas revoluciones, tanto la bomba de aceite como la bomba de agua mueven menos caudal, lo cual agrava aún más el problema.

¿Cuáles son los problemas en los motores diésel?

En los propulsores de gasóleo estos problemas se agravan, debido a la suciedad que generan. Éstos son los dispositivos que más se averían:

    • Fallos en el sistema de recirculación de gases: En las mecánicas de gasóleo, los gases tienen mucha ceniza. Circular en marchas muy largas a poco régimen genera mucha suciedad y esto hace que los conductos de admisión y la propia válvula EGR se vayan obstruyendo… Es como el colesterol en las venas: fatal para la salud (en este caso, la de nuestro propulsor). Dependiendo de la gravedad de la obstrucción, la reparación puede costar entre una hora de mano de obra (unos 60 euros), si basta con limpiar, o rondar los 300 o 400 euros si es necesario sustituir la EGR.
    • Fallos en la geometría variable de los turbos: El exceso de hollín, provocado por lo descrito anteriormente, agarrota los mecanismos de geometría variable, obligando a su limpieza periódica o, en el peor de los casos, a la sustitución del turbo. Otra avería cara…
    • Fallos en los filtros antipartículas: De nuevo aparece el exceso de hollín de la combustión, que tapona rápidamente los filtros antipartículas, obligando a aumentar el número de ciclos de regeneración de los mismos. Esto dispara el consumo de combustible, ya que en esos ciclos se producen post-inyecciones para quemar la ceniza del filtro y limpiarlo. Dichas post-inyecciones, además de aumentar considerablemente el consumo (lo cual ya va contra el sentido de este estilo de conducción), provocan un lavado de las paredes de los cilindros; al perder lubricación, se desgastan rápidamente. Además, ese exceso de gasóleo acaba bajando al cárter y mezclándose con el aceite, degradándolo rápidamente. Hay que tener en cuenta que un filtro FAP puede costar (en los modelos que llevan en un mismo módulo el FAP y el catalizador NOx) entre 4.000 y 5.000 euros, mucho más que todo lo que haya podido ahorrar en combustible el propietario. Este problema afecta especialmente a los vehículos diésel empleados en un uso urbano, ya que el motor nunca suele funcionar por encima de 2.000 rpm.

¿Cómo puedo evitar estas averías en mi coche?

En realidad, sólo hay una regla que seguir y es muy sencilla: siempre que una marcha exija más de 2/3 del recorrido total del acelerador para mantener la velocidad constante, debemos bajar una o dos relaciones… o las que hagan falta. Así podrás alargar la vida de los elementos de tu motor y no tendrás que hacer frente a reparaciones que pueden destrozar tu presupuesto.

En el caso de los motores diésel, y sobre todo si apenas sales de la ciudad, lo más recomendable es rodar durante unos 15 minutos con el propulsor por encima de las 2.000 rpm de vez en cuando. Lo ideal es que elijas una carretera con algo de pendiente, que obligue a la mecánica a trabajar con una buena temperatura. De esta forma, mantenemos el filtro anti partículas lo más “descarbonizado” posible.

Comentarios

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R

Hola Raul, muchas gracias por compartir con nosotros tu experiencia. Un saludo!.

R

Fui camionero 51 años, y la experiencia me enseño que en carreteras en donde predominaban las pendientes muy pesadas, cuando mi motor comenzaba a subir de temperatura, el mejor remedio para refrescar mi motor era sacar el pie del acelerador que iba a fondo, y pasar la transmision a la siguiente mas baja ( o sea llevar mi motor sobrado ) esto se reflejaba inmediatamente en el marcador de temperatura y asi lo conservaba hasta que salia de la zona de pendientes pesadas. Los motores fueron cuminns val 140, 155, 185 y 210 hp. asi como Perkins fase 1 y fase 2, despues 250 big cam estos motores todos diesel los tuve despues de haber usado varias marcas en gasolina al iniciarme como camionero. Mi orgullo fue el val 140 cummins que para repararlo, primero le meti 600,000 kilometros siempre manejado por su servidor.

R

Hola Acer, en principio uno debe de poder fiarse de la versión del concesionario, por poder podría ser cualquiera de las dos causas. La única forma de saberlo es buscar el histórico de diagnosis de la unidad de mando y comprobar si realmente han montado y desmontado el FAP o los tornillos están intactos. Un saludo y gracias por tu consulta.

A

Mi duda es, era la avería el filtro de partículas, que no se regenera y por eso se tapono el escape, que eso si entra en la garantía. O para cobrar el servicio oficial me ha dicho que es el filtro de combustible por suciedad que no entra en la garantía. antonio__1958@hotmail.com

A

A dia siguiente por la tarde me llaman por telefono diciendome que ya saben lo que le pasa al coche. Le pasa que el FILTRO DE GASOIL esta taponado por un combustible muy sucio. FILTRO 43 + iva Mano de obra 130,25 + iva (limpieza de tanque, circuitos y cambio de filtro) Combustible limpio 20,70 + iva TOTAL 234,80 con iva. Mas perdida de medio tanque de combustible sucio.

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